Cultura
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El concierto del martes en el Auditorio Nacional, espacio para la nostalgia y la diversión

Ambiente festivo enmarca los ensayos de música setentera a cargo de la OFUNAM

La filarmónica interpretará 23 éxitos de los Bee Gees, Abba y Gloria Gaynor, entre otros

Aun sentados, muchos atrilistas no permanecieron ajenos a la necesidad de bailar esos ritmos

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Aspectos del ensayo ayer para el concierto del día 10. Abajo, las solistas María del Sol y Elizabeth MezaFoto Carlos Ramos Mamahua
 
Periódico La Jornada
Sábado 7 de marzo de 2009, p. 5

Sonrisas plenas, bromas francas, baile improvisado, un ambiente de fiesta es el que se advierte en la Sala Nezahualcóyotl durante los ensayos del programa que la Orquesta Filarmónica de la Universidad Nacional Autónoma de México (OFUNAM) prepara para presentarlo el martes 10 en el Auditorio Nacional, a las 20:30 horas, con los grandes éxitos de la música comercial de los años 70 del siglo pasado.

Acaso será la añoranza para algunos, para otros la naturaleza alegre y festiva inherente a esa música, lo cierto es que en la mayoría de los atrilistas la alegría es patente por el hecho de tocar algo poco habitual para ellos.

Cierto que en principio hubo algunos que fruncieron la nariz cuando les presentaron el proyecto. Otros, renuentes, de plano manifestaron su deseo de no participar. Pero eso ha ido quedando en el olvido conforme avanzan los ensayos, y lo que antes era reticencia o enfado, ahora es divertimento y hasta júbilo.

Al frente de la filarmónica se encuentra como director huésped el violista Francisco Cedillo, mientras que las cantantes María del Sol y Elizabeth Meza hacen las veces de solistas, en un ambiente de trabajo muy cordial y relajado, como pudo atestiguarse este viernes.

Traducción a lenguaje sinfónico

Suenan los primeros compases de una rola llegadora, How deep is your love, de los Bee Gees, y en seguida estallan los aullidos amorosos de entre las diferentes secciones de la orquesta.

La escena se repite con otras piezas también muy conocidas, aunque un poco más melosonas, Close to you, de los Carpenter, y Hopelessly devoted to you, de Olivia Newton John.

Pero no todo queda allí. También hay momento para el jolgorio y de plano la pachanga, como cuando interpretan Disco Samba, de Two Man Sound, o YMCA, de los famosérrimos y extravagantes Village People.

Pocos son los músicos que se mantienen ajenos a la necesidad de bailar, aun sentados en su silla, ante la rítmica pirotecnia de sonidos y colores de esa música.

Por lo que se ha podido ver, será una gran y divertida fiesta la que la OFUNAM ofrecerá el martes en el Auditorio Nacional, con su concierto revival. Parte esencial de ello tiene que ver, sin duda, también con la calidad de los arreglos de las piezas, la traducción a lenguaje sinfónico de grandes éxitos de Donna Summer, Gloria Gaynor, KC & The Sunshine Band, Abba y Earth Wind and Fire, entre otros.

Fue un trabajo realizado ex profeso por los arreglistas mexicanos Manuel Cázares, Julio Lizárraga y Manuel Cerda, quienes debieron invertir casi tres meses para tener listas las partichelas de las 23 piezas de que consta el programa

Trasladar un género de música a otro es un asunto nada sencillo. Menos si se trata de lo popular o comercial al lenguaje sinfónico o culto, indica Manuel Cázares, quien es reconocido en el medio por sus trabajos con Vicente Fernández, Pepe Aguilar, José Feliciano, Joan Sebastian y Ana Gabriel.

Sostiene Cázares que para hacer este tipo de trabajo lo primero es no tener prejuicios por ningún tipo de música. Está convencido de que dentro de la vertiente comercial existe también la calidad y, se pregunta, si no es así, ¿cómo es que hay tantas canciones populares que tienen tanto éxito entre muchas personas, y a veces durante largo tiempo, como ocurre con muchas de las que se hicieron famosas en los años 70? No es cosa fácil ni hacerla ni tocarla.

Al respecto, explica que el gran reto de todo arreglista, sobre todo cuando se hace una orquestación tan grande como ahora, es no perder el color del sonido original de las piezas.

La tentación de contar con muchos instrumentos a disposición de uno, agrega, puede hacer que se abuse de los recursos y eso cambie totalmente la naturaleza de la música.

Para Cázares, el trabajo con la OFUNAM tiene un significado muy especial, no sólo por tratarse de una muy buena orquesta, subraya, sino porque el programa está hecho con música que evoca recuerdos muy especiales. Por eso está convencido de que será un concierto en el cual el público tendrá espacio para la nostalgia, pero sin duda se divertirá.

En su opinión, la de los 70 fue una década muy especial, fructífera e importante dentro de la música comercial. Considera que no por ser sencilla deja de ser buena música. También la música de Vivaldi es muy sencilla y eso no la exime de su grandeza. Lo sencillo no le quita lo bonito a la música.