Mundo
Ver día anteriorViernes 12 de junio de 2009Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Protesta Pekín, que pedía la extradición de esos musulmanes

Enviados a Bermudas, cuatro chinos de la etnia uigur liberados en Guantánamo
Foto
Esta imagen tomada el pasado 6 de junio fue distribuida por el grupo humanitario de defensa legal Reprieve, y muestra el cadáver de Mohammad Ahmed Abdullah Saleh Hanashi, quien estuvo detenido en Guantánamo, en el hogar de su familia en Yemen, a donde fue devuelto de la prisión. Un ex detenido en el mismo penal afirma que meses antes de que Saleh fuera encontrado muerto la semana pasada el occiso se ofreció para fungir como representante en pláticas con el ejército, y fue sacado de su celda para reunirse con autoridades de la cárcel. El testigo afirma que Saleh nunca regresó a su lugar de reclusión y en cambio fue mudado a la zona de cuidados siquiátricosFoto Ap
 
Periódico La Jornada
Viernes 12 de junio de 2009, p. 28

Washington, 11 de junio. El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que cuatro chinos de la etnia uigur, detenidos durante más de siete años en la cárcel de la base naval estadunidense en Guantánamo, Cuba, fueron enviados este jueves al archipiélago de Bermudas, pese a la presión de China que pedía su repatriación.

Los cuatro liberados, miembros de una comunidad minoritaria musulmana de habla turca, perseguida en China, partieron de Guantánamo tras un acuerdo entre Estados Unidos y Bermudas, luego de quedar establecido que los uigures nunca tuvieron la intención de dañar a Estados Unidos.

Los cuatro formaban parte de los 17 detenidos uigures que huyeron de China y se refugiaron en Afganistán en 2001 cuando la coalición lidereada por Estados Unidos intervino militarmente en ese país tras los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington. Fueron detenidos en la frontera con Pakistán.

Pese a que tribunales federales los exculparon de los cargos que se les imputaban, los 17 uigures permanecieron en Guantánamo por miedo a que fueran torturados si regresaban a China.

La prisión, muy criticada por grupos de derechos humanos, fue abierta en 2002 bajo el mandato del presidente George W. Bush, en respuesta a los ataques de Al Qaeda del 11 de septiembre de 2001.

Su sucesor, el demócrata Barack Obama se comprometió a cerrar antes de fin enero de 2010 la prisión que Bush creó para los combatientes enemigos de su guerra contra el terrorismo.

En 2006, otros cinco chinos de esa etnia detenidos en esa base militar fueron enviados a Albania, lo que provocó la ira de China.

Un alto funcionario estadunidense señaló, bajo anonimato, que quienes fueron trasladados a la isla de Palau no podrán ingresar a Estados Unidos, a no ser que Washington les dé un permiso especial.

Washington mantuvo la transferencia a Bermudas de los uigures pese a las presiones de Pekín, que hoy le exigió nuevamente la entrega, lo antes posible, de los 17 miembros de la etnia, bajo el argumento de que son sospechosos de terrorismo y no deben ser trasladados a terceros países.

El vocero del Ministerio del Exterior chino, Qin Qang, alegó que los uigures son miembros del Movimiento Islámico de Turkistán Oriental, grupo considerado por Estados Unidos y Naciones Unidas organización terrorista. La posición de China respecto a este tema está clara y es consecuente, dijo el vocero de Pekín.