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Cristianos de Haití acosan a adeptos al vudú; causaron el sismo al ofender a Dios, afirman

Propone René Préval crear cascos rojos que manejen ayuda internacional y orden público
 
Periódico La Jornada
Jueves 11 de marzo de 2010, p. 19

Washington, 10 de marzo. El presidente de Haití, Rene Préval, propuso hoy sacar lecciones del sismo del 12 de enero que destruyó Puerto Príncipe y sus alrededores y crear en la Organización de Naciones Unidas (ONU) los cascos rojos, una fuerza militar internacional similar a los cascos azules dedicados a la pacificación en zonas de conflicto, que maneje la ayuda internacional y el orden público en situaciones de desastre natural.

La propuesta de Préval en la Casa Blanca ante su par estadunidense Barack Obama, fue hecha mientras en la isla se registraron más protestas por la lentitud en la entrega de alimentos a uno de los campamentos temporales en el barrio capitalino de Petionville.

Medio centenar de personas –de un millón 300 mil residentes en albergues– cerraron alrededor del mediodía una de las vías principales de la capital con rocas y objetos metálicos y de madera.

Menos de una hora después fueron desalojados por policías y militares franceses, sin que se produjeran enfrentamientos graves.

Préval, de visita en Washington a esas horas, dijo que los cascos rojos deberían estar listos en todo momento para intervenir y trabajar de manera coordinada, tan sólo minutos después de un desastre, porque eso resultaría fundamental para salvar vidas.

Sin referirse a la sugerencia de Préval, Obama comentó que en Haití la situación en el terreno es aún terrible y advirtió que sólo una respuesta global podría ayudar al país caribeño a salir de la crisis originada por el terremoto.

Para responder a la emergencia, que afectó incluso a los cascos azules de la ONU estacionados en Haití desde hace algunos años, Estados Unidos envió 20 mil soldados para que realizaran labores de seguridad, rescate y distribución de ayuda, pero esta semana se informó que disminuirá de 11 mil a 8 mil esa cantidad.

De otro lado, adeptos al vudú se han visto acosados por cristianos en Haití, a raíz del terremoto del 12 de enero, quienes culpan a los que practican este culto originario de África occidental de causar el sismo por ofender a Dios.

Las acusaciones se volvieron violentas cuando el 23 de febrero un grupo de cristianos evangélicos lanzó una andanada de piedras a quienes celebraban una ceremonia vudú en Cité Soleil.

Dos días después Max Beauvoir, jefe supremo del vudú haitiano, amagó con una guerra abierta si había una nueva agresión. Por ahora nada de esto ha ocurrido, pero en las calles y las atestadas iglesias de la capital haitiana se percibe la animosidad contra los practicantes del vudú.