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El nombramiento del músico al frente de la agrupación fue revocado de último momento

Se necesitan dinero y tiempo para dar relieve a la OFCM: Diemecke

Había que invertir para traer artistas de renombre, dice a La Jornada el director de orquesta

Todo mundo hablaba de lo ideal de que yo fuera el titular de la Filarmónica de la Ciudad

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Enrique Arturo Diemecke, en imagen de 2005, durante un ensayo con la Orquesta Sinfónica Nacional en el Palacio de Bellas ArtesFoto Marco Peláez
 
Periódico La Jornada
Viernes 17 de junio de 2011, p. 3

Para lograr conciertos de primer nivel y proyectar a escala internacional a una orquesta como la Filarmónica de la Ciudad de México hacen falta dinero y tiempo, sostiene el director Enrique Arturo Diemecke, cuyo nombramiento como titular de esa agrupación fue echado para atrás de último momento.

El músico atribuye ese hecho a la forma precipitada con la que la Secretaría de Cultura del Gobierno del Distrito Federal difundió su designación, el pasado 7 de abril, pues ambas partes aún debían poner en claro los términos del contrato.

La Secretaría (de Cultura) tomó la decisión de hacer oficial la noticia porque se había filtrado información confidencial antes de tiempo, y eso vino a complicar las negociaciones; no habíamos firmado nada, ni siquiera estaban bien definidas las características de mi cargo, si sería como director huésped, asignado o cómo, señala el músico guanajuatense en entrevista vía telefónica desde Argentina.

“No habíamos decidido siquiera cómo iba a ser mi contrato, en cuanto los tiempos, el sueldo, los presupuestos para trabajar. Es muy importante que yo no llegaría a la orquesta para poner sólo mi nombre, sino para trabajar en lo artístico, para proyectarla en el plano internacional.

Y para eso, para hacer conciertos de primer nivel, se necesita dinero. Había que invertir en traer artistas de renombre, para que la orquesta recuperara el brillo y la luz que tuvo y debe tener.

De acuerdo con el ex titular de la Orquesta Sinfónica Nacional, de la cual estuvo al frente 16 años, junto con el presupuesto el factor tiempo fue otro de los aspectos que puso sobre la mesa en las negociaciones con los responsables de la política cultural capitalina.

Estamos próximos a tiempos de elecciones y la situación es complicada; no se sabe para dónde jalará el próximo gobierno de la ciudad, y es algo que debe pensarse. Uno no puede invertir en dejar cosas por algo que no es seguro, destaca.

El gobierno cambiará en año y medio y puede ser que llegue una administración que no apoye a las orquestas, lo cual es una tendencia que ahora se ve por todo el mundo. En Estados Unidos y varios países de Europa están cerrando agrupaciones, fusionándolas; no hay presupuesto.

Al respecto, agrega que el actual panorama es delicado y que precisamente esos aspectos son los que aún debía negociar con las autoridades capitalinas, pues el programa de proyección internacional de una orquesta requiere mucho más de un año.

Diemecke asegura que no le afecta en lo más mínimo que no se concretara su llegada al podio de la Filarmónica de la Ciudad: “Al que le va afectar es a México, porque todo mundo hablaba de lo ideal que fuera yo el director de esa orquesta y que, en conjunto, lográramos recuperar el brillo que ésta tuvo.

Ése era el perfil claro que teníamos: no sólo tocar conciertos para cumplir requisitos, sino un compromiso artístico, llevar las cosas a un gran nivel. Y eso no se logra de la noche a la mañana, se necesita también tiempo.

Abunda: No tengo enojo, pero sí cierta tristeza, porque la OFCM y yo tenemos una atracción muy particular. Incluso algunos músicos ya me estaban hablando para decirme que querían hacer música, que me estaban esperando desde hace años.

A decir del director, la premura con la que se hizo su nombramiento al frente de la orquesta capitalina tuvo también repercusiones con las otras cuatro agrupaciones de la cual es titular, dos en Estados Unidos, una más en Colombia y la otra en Argentina.

Fue complicado, porque de todas partes me dijeron que no me dejarían ir. De cierta manera es lógico, como cuando la esposa se entera de que uno anda con otra mujer. Se enteraron (de mi designación) por chismes, no pude preparar antes el terreno y las cosas se complicaron.

Por último, Diemecke asegura haber quedado en muy buenos términos con las autoridades de la Secretaría de Cultura del DF y comenta que incluso éstas lo invitaron a continuar presentándose con la filarmónica de la ciudad como director huésped.

Aunque eso, destacó, “dependerá ahora de quien hará la programación y es muy probable que el maestro (José) Areán –quien fue nombrado director huésped principal de la OFCM– tenga sus ideas de cómo deben ser ese tipo de invitaciones”.