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Según sondeos, la organización de Putin perderá votos, pero arrasará

Favorito en Rusia, el partido oficial en las elecciones legislativas de hoy

La oposición denuncia irregularidades y asegura que se prepara un fraude

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Un marinero vota en un centro electoral de la ciudad de Vladivostok, en el extremo oriente de RusiaFoto Reuters
Corresponsal
Periódico La Jornada
Domingo 4 de diciembre de 2011, p. 21

Moscú, 3 de diciembre. Las elecciones legislativas que tendrán lugar hoy en Rusia ofrecen, más allá del escenario de una desigual competencia de opciones políticas, una certeza y una duda: la certeza de que va a ganar Rusia Unida, el partido oficial, y la duda de qué porcentaje del voto se le asignará finalmente.

Hay elementos para creer que Rusia Unida no podrá sacar la mayoría constitucional de dos tercios de los votos de la Duma, que disfrutó en esta última legislatura. Pero mientras mayor sea el abstencionismo –se estima en cerca de 60 por ciento del padrón–, habrá más posibilidades de ajustar los resultados, señalan opositores.

La intención de voto real hacia Rusia Unida no pasa de 36-38 por ciento y la Oficina de la Presidencia, de acuerdo con filtraciones de prensa, dio instrucciones a las autoridades regionales para que obtengan una mayoría absoluta de más de la mitad de diputados de la Duma, no menos de 55-58 por ciento de los escaños.

La organización no gubernamental Golos, que significa en ruso tanto voz como voto, ha registrado hasta hoy 5 mil 395 denuncias de violaciones de la legislación electoral, la mayoría relativas a Rusia Unida, previas a la votación de este domingo.

Entre ellas, la creación de ventajas por parte de las autoridades mediante todo tipo de promesas; la presión y amenazas por parte de los jefes a sus empleados o subordinados; la alteración de las reglas de propaganda en la calle; la compra de electores; la restricción de los derechos de los candidatos; el apabullante favoritismo en los medios de comunicación hacia el oficialismo; la injerencia de la policía y fuerzas de seguridad pública.

El primer ministro Vladimir Putin los llamó traidores por denunciar las irregularidades. El canal de televisión NTV trató de poner en entredicho su honestidad con un programa tendencioso y se multó a Golos, a instancias del presidente de la Comisión Central Electoral, Vladimir Churov, por difundir algunos datos fuera de las fechas permitidas para hacerlo.

Y para rematar la arremetida, a un día de la votación, el servicio de migración ruso retuvo toda la noche en el aeropuerto Sheremetievo de Moscú a la directora de Golos, Lilia Shibanova, procedente de Varsovia, donde participó en un seminario de la Unión Europea, hasta que, sin la presencia de su abogado, entregó a la aduana su computadora portátil para una revisión rutinaria, que ésta retendrá hasta febrero de 2012.

Además, nada ha cambiado en los llamados cotos privados electorales, regiones donde no llegan los observadores internacionales y, a cambio de que Moscú haga la vista gorda hacia los excesos del liderazgo local, se reporta que vota la totalidad del padrón en favor de Rusia Unida, como Chechenia, Ingushetia, Daguestán, Bashkiria o Tatarstán, los cuales aportaron en la anterior legislatura 54 escaños.

Otro recurso para incrementar los votos de Rusia Unida, al parecer, serán las credenciales para votar fuera del lugar de residencia, que en esta ocasión se imprimieron 2 millones 600 mil, mucho más que en la anterior votación.

Supuestamente para que pueda votar todo el que lo desee y, por alguna circunstancia, tenga que estar lejos de su lugar de residencia. Por ejemplo, los 30 mil jóvenes de provincia movilizados desde hace un par de días por el Kremlin que saldrán este domingo a las calles de Moscú a defender la victoria de Rusia Unida.

Pero antes tendrán la oportunidad de ejercer su sufragio entre 20 y 30 veces cada uno, dependiendo de la casilla y la hora en que los lleve su respectivo autobús, denuncian adversarios del Kremlin. ¿Qué necesidad hay de exponerse así en Moscú? Sólo por la obsesión de minimizar los votos que en la capital obtendrá la oposición.

Siete partidos presentan listas de diputados para renovar la Duma y aspiran a ocupar la parte que les debería corresponder, de acuerdo con la preferencia del electorado, de los 450 escaños que conforman la Cámara baja del Parlamento, con la reforma constitucional para los próximos cinco años y no cuatro como hasta ahora.

Además de Rusia Unida, el oficialismo manejado desde el Kremlin, están en las boletas el Partido Comunista, la principal fuerza de oposición con registro legal; el Partido Liberal Democrático, ultranacionalista; Rusia Justa, que asume un discurso de oposición moderada; Yabloko, formación liberal; Causa Justa, una parodia de partido de derecha, y Patriotas de Rusia, una variante más del nacionalismo.

Los expertos, tomando en cuenta las irregularidades que permiten ajustar los resultados, coinciden en que la nueva Duma tendrá cuatro fracciones parlamentarias: Rusia Unida con 53-57 por ciento de los votos; Partido Comunista, con 16 por ciento; Partido Liberal Democrático, con 11 por ciento, y Rusia Justa, con 9.

Los tres partidos restantes, no podrán rebasar la barrera de 7 por ciento –desde 2016 bajará a 5 por ciento– que da acceso a escaños.