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El 5 de agosto de 1962 hallaron a la diva de Hollywood inerte y desnuda en su domicilio

50 años después, vida y muerte de Marilyn Monroe son un mito

Oficialmente, la actriz se suicidó con fármacos, pero diversas inconsistencias generaron sospecha de homicidio

En la autopsia no se detectaron rastros de píldoras en su estómago, pero sí señales de violencia en la espalda, informó el patólogo encargado Thomas Noguchi

Foto
El 29 de junio de 2010 la casa de subastas Julien’s, en Las Vegas, vendió tres radiografías del tórax de Marilyn Monroe en 45 mil dólares, más de 10 veces el valor estimado antes del remate. Las placas fueron tomadas durante una visita al hospital Cedros del Líbano, en 1954, seis años antes de su fallecimiento. El comprador prefirió mantenerse anónimo
De la Redacción
 
Periódico La Jornada
Sábado 4 de agosto de 2012, p. a10

El 5 de agosto de 1962 el cuerpo de Norma Jeane Baker, mejor conocida como Marilyn Monroe, fue encontrado en su domicilio desnuda sobre su cama, con un brazo extendido y la mano en el teléfono. El sargento Jack Clemmons, inspector de guardia en la comisaría de Los Ángeles Oeste, y su ayudante, recibieron una llamada del doctor Greenson informando sobre la muerte de Monroe a las 4:25 de esa mañana dominical.

La pareja de oficiales fueron a corroborar la noticia. Clemmons comenzó a sospechar de inmediato sobre las circunstancias de aquella muerte. Para empezar, había algo que no cuadraba con el tiempo: la señora Murray (la enfermera-asistenta que cuidaba a la actriz) comentó que encontraron el cuerpo poco después de la medianoche, sin embargo, se avisó a la poicía hasta las 4:25 horas.

El doctor Greenson declaró que telefoneó a los estudios y a colaboradores de la actriz, pero el sargento nunca creyó que esas pocas llamadas le hubieran podido tomar cuatro horas.

El deceso de la rubia de mantequilla causó revuelo internacional y desató todo tipo de especulaciones; una de las más sonadas fue que hubo un complot para asesinarla. Las teorías de conspiración se desprendieron de los 35 minutos entre el momento en el que Monroe fue declarada muerta por su médico y el momento en que la policía abandonó el lugar, de sus archivos telefónicos incompletos y de la falta de exámenes toxicológicos en sus órganos digestivos.

Diario perdido

También generó interés un diario de Monroe extraído de su habitación, ya que se creía que estaba lleno de secretos del gobierno, o si la mataron para evitar que revelara información comprometedora sobre el presidente John F. Kennedy y su hermano, el secretario de Justicia Robert F. Kennedy.

El juez de primera instancia Theodore Curphey encargó la autopsia de la actriz al patólogo-ayudante Thomas Noguchi, quien narró: No hallé ni una sola marca de aguja, y eso consigné en el diagrama corporal del informe. Sin embargo, curiosamente, sí encontré señales que podían indicar violencia: también apunté esos hallazgos en el diagrama. En la región lumbar, a la izquierda, Monroe presentaba una ligera equimosis, un hematoma cárdeno, resultado de una pequeña hemorragia ocurrida dentro de los tejidos.

Noguchi también reportó en las conclusiones de la autopsia: Examen externo: el cuerpo sin embalsamar pertenece a una mujer caucásica de 36 años y buena constitución; sana, con 53 kilos de peso y un metro 66 de estatura. El cuero cabelludo está cubierto por una melena de color rubio oxigenado. Ojos azules.... Se advierte una leve equimosis entre la cadera izquierda y el lado izquierdo de la región lumbar.

El informe también detallaba los resultados del examen interno de los sistemas cardiovascular, respiratorio, hepático y biliar, sanguíneo y linfático, endocrino, urinario, reproductor y digestivo. La sección que analizaba el sistema digestivo fue la que más tarde creó la controversia y llevó a decir a los partidarios de la conspiración que probaba el asesinato de Marilyn Monroe, puesto que yo no había detectado ningún rastro del paso de píldoras por el estómago o el intestino delgado. Ningún resto, ningún cristal refractario, aunque los frascos de píldoras recogidos mostraban que ella había ingerido entre 40 y 50 nembutales y abundantes cápsulas de hidrato de cloral, reportó Noguchi.

Después, el informe del laboratorio toxicológico añadió nuevas especulaciones, porque llegó varias horas después de finalizar la autopsia. Junto con el hígado envíe muestras de sangre para realizar las pruebas de alcohol y barbitúricos. Además, remití otros órganos para un posterior análisis toxicológico, entre ellos el estómago con su contenido y el intestino. De inmediato me percaté de que los técnicos del laboratorio no habían examinado esos órganos: se limitaron a analizar la sangre y el hígado.

Los análisis de sangre y de hígado, el frasco vacío de nembutal y el parcialmente vacío –pues faltaban 40 de 50 cápsulas de hidrato de cloral, apuntaban de forma tan contundente al suicidio que el toxicólogo jefe, Raymond J. Abernathy, no consideró necesario proseguir con el resto de las pruebas. En concreto, el análisis de sangre mostraba 8 miligramos de hidrato de cloral, y el hígado 13 miligramos de pentobarbital (nembutal), pero no se analizaron todos los órganos, especialmente el estómago ni segmentos del intestino.

Tales hechos ocasionaron una serie de preguntas: ¿cómo podía estar totalmente vacío el estómago de Marilyn si acababa de ingerir una cantidad masiva de píldoras? ¿Por qué no se hallaron comprimidos a medio digerir, polvos o alguna irritación en las paredes estomacales? Además, ¿por qué no se detectó ninguna coloración amarilla en las paredes de la garganta, el esófago y el estómago, si se supone que Marilyn había ingerido gran cantidad de nembutales de ese color?

Análisis determinantes

Por otra parte, el fiscal John Miner, quien asistió a la autopsia, narró que en el exterior nada indicaba de qué había muerto Marilyn. Los moretones son indicio de violencia, pero no lo suficiente como para ser causa de muerte. Miner y Noguchi buscaron minuciosamente signos de inyecciones por toda la superficie y orificios del cuerpo, sin encontrar ninguno. El forense tomó fluidos de sus genitales, ano, recto y boca, que bajo un examen microscópico, determinarían sí hubo actividad sexual. Después, comenzó la disección. Si una dosis letal de droga era la causa de la muerte, ésta se revelaría en los análisis de laboratorio de varias muestras tomadas del cuerpo.

Dichos exámenes incluían riñones, intestinos, cerebro, sangre, orina y contenidos del estómago. Los resultados de la sangre fueron determinantes, pero no aclaraban nada. Noguchi envió ese mismo día el informe médico de la causa de la muerte: probable suicidio.

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