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El ex dirigente nacional del PRI confía en que se haga justicia

José Eduardo, uno de los miles de muertos de esta guerra: Moreira

He aguantado muchas cosas, que la gente hable sin saber, pero esto no se puede aguantar, expresa al término de la misa en memoria del joven

Corresponsal
Periódico La Jornada
Viernes 5 de octubre de 2012, p. 7

Ciudad Acuña, Coah., 4 de octubre. He aguantado muchas cosas: calumnias, engaños, que la gente hable sin saber; he aguantado muchas cosas, pero esto no se puede aguantar. Mataron a mi hijo, le dieron dos balazos en la cabeza unos desgraciados, expresó el ex dirigente nacional del PRI Humberto Moreira Valdés, al terminar la misa de cuerpo presente en memoria de su hijo mayor, José Eduardo.

Mi hijo viene a ser uno de los muertos de esta guerra, de los miles de muertos; es muy triste, lo vivo ahora en carne propia; vivo un momento muy triste. Habrá momentos de hablar y espero que se concrete la justicia, que de con los responsables y que los castiguen severamente; esa es mi demanda, dijo Moreira Valdés en breve entrevista.

Aseguró que José Eduardo no merecía ser asesinado. No hizo nada para ello. Mi muchacho, usted le puede preguntar a quien sea qué es lo que hacía aquí en el pueblo; lo que hacía era ayudar a los pobres, labor social. Era un hombre que tenía un ingreso que le permitía vivir con dignidad.

José Eduardo Moreira desapareció poco antes de las 20 horas del pasado miércoles. Su cadáver fue hallado por la policía una hora después.

Los funerales se iniciaron este jueves a las 10 horas en la capilla Los Ángeles, en Acuña, adonde acudieron políticos, servidores públicos, militantes del PRI y ex colaboradores de Humberto Moreira, quien antes de dirigir al tricolor fue gobernador de Coahuila.

Quince minutos antes (de su desaparición) le mandé un mensaje y quedamos de vernos el sábado en Saltillo; 15 minutos después lo mataron, recordó Moreira Valdés. Abatido y con el rostro descompuesto por el llanto, el ex mandatario estatal despidió a su hijo en el panteón municipal Jardines de la Luz, donde asistieron cientos de personas.

A la capilla Los Ángeles acudieron políticos, empresarios y servidores públicos, como los gobernadores de Zacatecas y de Chihuahua, Miguel Alonso y César Duarte, respectivamente; el dirigente nacional del PRI, Pedro Joaquín Coldwell; la senadora Cristina Díaz; el responsable del área política y de justicia del equipo de transición de Enrique Peña Nieto, Miguel Ángel Osorio Chong, así como senadores, diputados federales y locales.

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La familia Moreira, durante la misa de cuerpo presente en la parroquia de Guadalupe, donde acudieron, entre otros, Miguel Ángel Osorio Chong, Cristina Díaz y Pedro Joaquín ColdwellFoto Leopoldo Ramos

De la familia de Humberto Moreira el único que no acudió fue su hermano Rubén, actual gobernador del estado, quien a lo largo de la jornada encabezó reuniones para coordinar la investigación de los hechos, según el reporte de su oficina de prensa.

José Eduardo tenía 25 años; era el encargado de coordinar los programas sociales del gobierno del estado en Ciudad Acuña y en el interior del PRI encabezaba la lista de precandidatos a la alcaldía de esta ciudad fronteriza, con miras a las elecciones del próximo año.

José Eduardo nació fuera del matrimonio de Humberto Moreira con Narcedalia Rodríguez, y se crió en Acuña con sus abuelos maternos, Antonio y Oralia Rodríguez. El año pasado se casó con Lucero, una joven veinteañera, y hace pocos meses nació su hijo, el primer nieto del ex gobernador coahuilense.

La misa se realizó a las 16 horas en la parroquia de Guadalupe, la misma donde el ahora occiso se casó, según el relato que hizo el sacerdote José Miguel Martell Valles.

En minutos, la iglesia se llenó, pero era más la multitud que no encontró acomodo y aguardó afuera bajo una temperatura de más de 30 grados centígrados. Al término de la liturgia, al salir el ataúd café cargado por su padre, su hermano Rubén Humberto y sus tíos Álvaro y Carlos Ariel, la gente ahí reunida aplaudió al paso del féretro.

Con el despliegue de elementos de las secretarías de Marina y Defensa, así como de la Policía Federal, este jueves hubo operaciones en distintos municipios de Coahuila para buscar a los responsables del crimen.

En la carretera 57 se instalaron al menos cinco retenes y para ingresar a Acuña en automóvil era necesario decir a los soldados el motivo del viaje y la duración del mismo.

Finalmente, Miguel Ángel Osorio comentó: Es un artero crimen que debe ser esclarecido; se deben tomar todo el tiempo para llegar a los asesinos de un joven lleno de sueños. A su vez, Pedro Joaquín Coldwell dijo: Que se haga justicia, que no haya impunidad en ningún crimen; queremos una investigación a fondo.