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Fueron localizados en Tamaulipas; 20 menores y dos embarazadas, entre ellos

Rescatados por el Ejército, 165 migrantes que estaban secuestrados

Es la operación más grande anunciada hasta ahora; en 2010 se ‘‘salvó’’ a 88 en Chiapas

Los cabecillas de los plagiarios podrían pertenecer al cártel del Golfo o a Los Zetas

Foto
Patio de la casa de seguridad en la que permanecían cautivos los 165 migrantes en el municipio tamaulipeco de Gustavo Díaz Ordaz. La imagen fue proporcionada por la Secretaría de Gobernación
 
Periódico La Jornada
Viernes 7 de junio de 2013, p. 3

Elementos del Ejército Mexicano rescataron el martes pasado a 165 migrantes (151 extranjeros y 14 mexicanos), quienes permanecieron secuestrados ‘‘dos o tres semanas’’ en una casa de seguridad en Tamaulipas. Entre las víctimas –casi todas procedentes de Centroamérica– había 20 menores de edad y dos mujeres embarazadas.

El gobierno federal advirtió que grupos de traficantes de personas, conocidos como polleros, enganchan a migrantes para entregarlos a bandas criminales.

Fuentes del gabinete de seguridad indicaron que la delincuencia organizada se ha repartido la ruta del migrante para secuestrar y extorsionar ‘‘como si fuera una franquicia’’.

En este reciente caso, no se dilucida aún la autoría de los secuestros; los cabecillas, indicaron, pudieran pertenecer al cártel del Golfo o a Los Zetas, como parte de la disputa por el control del corredor hacia Estados Unidos.

En total, se ubicó a 151 extranjeros: 77 salvadoreños (ocho de ellos menores de edad), 50 guatemaltecos (se identificó a 10 menores) y 23 hondureños (incluidos dos niños). También había una persona procedente de la India. En el grupo de rescatados estaban además 14 mexicanos.

Este rescate es el más grande del que las autoridades hayan informado hasta ahora. En 2010 se reportó un operativo similar, en Arriaga, Chiapas, en donde fueron ‘‘salvados’’ 88 migrantes.

Sin embargo, este modus operandi de la delincuencia no es nuevo. En 2010 resultó fatídico un secuestro colectivo: 72 migrantes fueron ejecutados en un rancho ubicado en San Fernando, Tamaulipas.

Elementos de la Marina encontraron los cadáveres apilados en esa finca; se adjudicó la masacre a Los Zetas.

En tanto, en marzo pasado se rescató a 54 extranjeros retenidos por secuestradores en la capital chiapaneca.

Eduardo Sánchez, vocero del gabinete de seguridad, precisó ayer en un mensaje a medios que los 165 migrantes fueron rescatados por militares en un inmueble ubicado en la colonia Las Fuentes, municipio Gustavo Díaz Ordaz, Tamaulipas.

El origen, aseveró, fue una denuncia ciudadana; personal militar acudió al lugar en donde estaba una persona (Juan Cortés Arrez) portando arma larga; al notar la presencia de los uniformados pretendió huir.

De inmediato, los elementos castrenses ingresaron a la casa y hallaron a las personas, quienes declararon que habían sido privadas de su libertad –en diferentes puntos de la frontera– y llevados a ese inmueble en donde permanecieron ‘‘en condiciones precarias, insalubres y de hacinamiento’’.

Agrega: ‘‘Todo parece indicar que estas personas, los migrantes, son contactados por traficantes comúnmente llamados polleros y que estos delincuentes en vez de llevarlos a la frontera, los entregan a grupos criminales’’, dijo Sánchez. El presunto secuestrador tiene 20 años de edad y fue detenido, mientras que los extranjeros fueron llevados a una estación del Instituto Nacional de Migración (INM) en Tamaulipas; en las siguientes horas serán enviados a la estación del organismo en Iztapalapa.

El comisionado del INM, Ardelio Vargas, advirtió esta semana que las agresiones a migrantes se han incrementado tanto en la frontera norte como en la sur.

En entrevistas anteriores ha resaltado que esta problemática es un tema de seguridad, por lo que las indagatorias deben estar apoyadas en trabajo de inteligencia. Reveló incluso que el instituto a su cargo infiltra agentes en los grupos de extranjeros, para ubicar a los traficantes y secuestradores (La Jornada, 13 de mayo de 2013).

Si en la frontera norte se ha revelado la existencia de la colusión referida, en el sur las alertas son por el asentamiento en territorio nacional de presuntos delincuentes que cobran derecho de paso. En abril pasado se informó de la detención de nueve indocumentados armados, relacionados con el homicidio de dos hondureñas en Palenque, Chiapas.

También fueron detenidos dos integrantes de una célula de la banda conocida como Mara Salvatrucha, dedicada a extorsionar y secuestrar a indocumentados centroamericanos. Esta aprehensión se realizó en el estado de Chiapas, aunque los integrantes de esa pandilla y sus cómplices operan también en Oaxaca y Veracruz. Igualmente se detuvo a El Killer, supuesto cabecilla de un grupo que opera desde hace varios años en las rutas del tren Chiapas-Oaxaca y Chiapas-Veracruz.

Las agresiones a migrantes han trascendido estas rutas terrestres. En mayo pasado, la Secretaría de Marina y el INM detallaron el rescate –en diversos operativos– de 150 migrantes abandonados en altamar, en el área ubicada entre Baja California, México, y California, Estados Unidos.