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Líderes sociales y empresas presionan al jefe de la Casa Blanca

Obama podría ordenar cambios en la recolección de inteligencia esta semana
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Periódico La Jornada
Lunes 13 de enero de 2014, p. 19

Washington, 12 de enero.

El presidente estadunidense, Barack Obama, enfrenta hoy fuertes presiones para decidir reformas a los métodos usados por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus silgas en inglés) en la recolección de información de inteligencia.

Obama tiene la presión de una serie de demandas de grupos defensores de los derechos civiles, legisladores, empresas de alta tecnología de Silicon Valley y líderes extranjeros molestos por el espionaje a sus comunicaciones privadas, asuntos filtrados por el ex contratista de la NSA, Edward Snowden, asilado en Rusia.

Según fuentes de la Casa Blanca, el presidente podría dar a conocer algunos cambios en un discurso que pronunciará el próximo 17 de enero, aunque su decisión también estaría supeditada a criterios oficiales que plantean que el espionaje de la NSA es un asunto crítico para la seguridad del país.

Desde sus vacaciones de fin de año en Hawai, Obama busca fórmulas para responder a 46 recomendaciones de un panel asesor sobre reformas de la NSA y otras agencias de vigilancia.

En la semana que concluyó, el mandatario y sus principales asesores se reunieron en la Casa Blanca con legisladores, funcionarios del espionaje, defensores de la privacidad y directivos de empresas tecnológicas para decidir una respuesta al asunto.

Para empresas como Google, Yahoo y Facebook, entre otras, la forma en que la NSA desarrolla su gestión pone en peligro un mercado de miles de millones de dólares al minar la confianza pública en las compañías de tecnología.

Para las firmas, el espionaje en Internet y telefónico afectan su capacidad para ganar nuevos clientes y mantener los existentes.

Entre los aspectos más problemáticos de la vigilancia de la NSA está la recolección de datos telefónicos de llamadas nacionales, algo que según el gobierno es legal, pero que para la mayoría de estadunidenses es una intromisión en su vida.

El presidente también es presionado para aumentar la protección de la privacidad para los extranjeros y dejar de espiar a los aliados, asunto que destapó Snowden al divulgar la vigilancia de las comunicaciones de no menos de 35 líderes mundiales.

Aún no se sabe qué hará el mandatario con las 46 recomendaciones, pero analistas señalan que puede avanzar varias ideas sin tener que consultar y o contar con el consentimiento del Congreso.

Enlaces:

Los cables sobre México en WikiLeaks

Sitio especial de La Jornada sobre WikiLeaks