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Marisa de León presentó la segunda edición de su libro que publica el Conaculta

Pide académica superar escollos en el quehacer de los productores escénicos

Aún se tiene la idea equivocada de que son la criada al servicio de un proyecto, dice en el Cenart

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Marisa de León y Silvia Peláez en el Aula Magna del Centro Nacional de las Artes, durante la presentación del libro Espectáculos escénicos: producción y difusiónFoto Luis Humberto González
Carlos Paul
 
Periódico La Jornada
Viernes 30 de octubre de 2015, p. 6

Entre las necesidades del productor ejecutivo en las artes escénicas están una mayor profesionalización y capacitación, una certificación de su trabajo, aumentar el número de publicaciones y libros en torno a ese quehacer profesional.

Asimismo, articular encuentros académicos que impliquen una reflexión, un diálogo e intercambio de conocimiento, ampliar los circuitos de distribución y circulación de los proyectos artísticos, fortalecer los aspectos legales que protejan a los creadores y promotores con la finalidad de tener un pago justo y a tiempo, e instituir becas para los productores, señaló la especialista Marisa de León.

Durante la presentación de la segunda edición, actualizada y ampliada, del libro Espectáculos escénicos: producción y difusión, que se realizó la noche del miércoles en el Aula Magna del Centro Nacional de las Artes (Cenart), la productora ejecutiva y autora de ese volumen reconoció que a 11 años de publicarse la primera edición se ha generado un mayor posicionamiento y valoración de ese trabajo, al grado, por ejemplo, de que algunas convocatorias piden que las compañías cuenten con un productor ejecutivo, con la finalidad de garantizar una mejor administración y proceso logístico de un proyecto artístico.

Además, durante esos años, agregó, ha habido más interés por que los productores y gestores culturales se conozcan e intercambien conocimientos, con la articulación del Encuentro de Productores Escénicos.

Sin embargo, todavía se tienen que cubrir diversas necesidades, destacó De León, quien dio a conocer la recién creada página web espectaculosescenicos.com, la cual integra ligas, blogs, artículos que ayudan a productores ejecutivos, gestores culturales y creadores escénicos a desarrollar su trabajo.

Carencia de espacios

En charla con La Jornada, Marisa de León comentó que esa nueva edición actualizada y ampliada sigue respondiendo a la carencia de espacios de formación para los productores ejecutivos, sobre todo para las nuevas generaciones.

Las clases sobre producción que tienen hoy los estudiantes se sustentan en modelos muy gastados. Se tiene aún que batallar por cambiar el modo antiguo de hacer las cosas. Los jóvenes lamentablemente no tienen idea sobre el trabajo de producción, deploró la también académica.

“Por otro lado, todavía se tiene idea la equivocada que el productor ejecutivo es la ‘criada’ al servicio de un proyecto y no el profesional que acompaña al creador o institución en cómo pensarlo y articularlo de la mejor manera. Considerando que no hay fórmulas, pues cada proyecto es único”.

Editado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), la segunda edición de Espectáculos escénicos... fue comentada por Silvia Peláez, Carlos Pascual y Antonio Crestani, director de Vinculación Cultural del Conaculta, quien en referencia al trabajo de producción de festivales artísticos en el país apuntó que esa institución destinará este año más de 800 millones de pesos para la realización de 317 festivales artísticos y culturales.

Explicó que el libro hace referencia a cómo producir, planear, gestionar, financiar y estructurar logísticamente una propuesta escénica. En la segunda edición se profundiza en los aspectos legales de un proyecto, así como en la utilización y pertinencia de las nuevas tecnologías, como son las redes sociales, para la difusión de un espectáculo.

Pascual destacó que se trata de un libro fundamental e imprescindible al servicio del arte. No habla de números o presupuestos, comparte un enorme conocimiento que permite al creador trabajar de manera inteligente, humilde y certera.

Enseña que no existe mí proyecto, sino nuestro proyecto; que la idea megalómana del director o dramaturgo genial que hace su proyecto podría ser estéril sin el trabajo de un productor ejecutivo.