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Infructuosos, operativos para localizarlos, pese a declaraciones de 12 detenidos

Siguen desaparecidos 7 agentes de la PF que en 2009 se dirigían a Cd. Hidalgo, Michoacán

Los familiares exigen que se reconozca el fallecimiento de los policías y se les rinda homenaje

 
Periódico La Jornada
Domingo 27 de diciembre de 2015, p. 5

Pese a seis años de investigación, el ofrecimiento hasta de 10 millones de pesos de recompensa y 12 detenidos, no se han localizado a siete agentes de la Policía Federal que desaparecieron en 2009, cuando se dirigían a Ciudad Hidalgo, Michoacán, a realizar labores de seguridad e inteligencia en contra del cártel de La familia michoacana.

Reportes oficiales en poder de La Jornada señalan que durante cuatro años la búsqueda de los policías se extendió a Coahuila, Distrito Federal, Durango, Hidalgo, Michoacán, Nuevo León, Sonora, Tamaulipas, Veracruz, estado de México y Zacatecas. Todos los datos llevaron a pistas falsas.

Sin embargo, información obtenida por La Jornada indica que quien podría revelar el destino de los agentes es el ex integrante de la Policía Ministerial de Michoacán y prófugo de la justicia, Omar Tafoya Sánchez, El Gori, quien ha sido identificado actualmente como uno de los operadores del cártel de Los caballeros templarios en los municipios de Zinapécuaro, Zitácuaro, Ciudad Hidalgo, Maravatío y Morelia, y señalado como uno de los responsables de esa desaparición en hechos ocurridos en noviembre de 2009, que presuntamente habría comenzado en una gasolinería de Zitácuaro, Michoacán.

De acuerdo con las constancias del expediente, el 16 de noviembre de 2009 los siete agentes dejaron el Centro de Mando de Iztapalapa para dirigirse a Ciudad Hidalgo, Michoacán, a bordo de una auto particular que conducía un civil, pero nunca llegaron a su destino.

Los agentes Luis Ángel León Rodríguez, Pedro Alberto Vázquez Hernández, Jaime Humberto Ugalde Villeda, Israel Ramón Usla, Eduardo Israel López Sánchez, Juan Carlos Ruiz Valencia, así como Hugo López Lorenzo, fueron interceptados por una célula de La familia michoacana cuando el conductor del vehículo particular en el que viajaban se detuvo a cargar combustible.

Durante el pasado mes de noviembre familiares de los agentes desaparecidos realizaron varias manifestaciones y exigieron que las autoridades reconozcan formalmente el fallecimiento de los policías federales, se les rinda homenaje y se coloque su nombre en un monumento.

Nadie los ha buscado

Señalaron que ninguna autoridad los ha buscado. Sin embargo, en la averiguación previa de la Procuraduría General de la República (PGR) refiere que integrantes de La familia michoacana están sujetos a proceso penal por los delitos de delincuencia organizada, privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro, en agravio de nueve personas, entre ellas los siete agentes federales desaparecidos.

Funcionarios que participan en el gabinete de seguridad nacional e información obtenida de documentos del Poder Judicial de la Federación señalan que los inculpados reconocieron ante autoridades ministeriales haber topado a los agentes federales en Zitácuaro y los secuestraron.

Dentro del pliego de consignación de la PGR, como parte de la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIS/096/2012, que se desahoga en el juzgado cuarto de distrito en materia penal, con sede en Toluca, estado de México, se menciona que se encuentran sujetos a juicio Jorge Luis Valencia Arzate, El Chuki o Papá tarasco; Pedro Naranjo García, Don Pit; Francisco javier Franco Araujo, El Camarón, y Noé Soto Quintanilla, El Chilango.

Información de la Policía Federal indica que agentes de esa corporación realizaron por varios meses la búsqueda en poblados, rancherías, hospitales, agencias del Ministerio Público, parajes y servicios forenses, además de lagos, ríos y cañadas, incluyendo rastreo con binomios caninos, análisis con personal forense de la división científica, sobrevuelos en aeronaves, aunado a la revisión de las cámaras de distintas casetas de peaje por las que se presume pudieron cruzar los elementos.

En respuesta a una solicitud de información, la Policía Federal señaló que junto con el proceso de búsqueda se realizaron diversas detenciones de integrantes de grupos delictivos en el estado de Michoacán, de las cuales destacan las efectuadas en febrero y junio del 2011, en las que se detuvo a 12 presuntos delincuentes, quienes al ser puestos a disposición del Ministerio Público Federal (MPF) manifestaron haber participado en el secuestro y homicidio de un grupo de policías federales en noviembre de 2009, y presuntamente señalaron diversos sitios hacia los cuales habrían trasladado a los agentes.

Los operativos de búsqueda resultaron infructuosos, pues no se han encontrado rastros de los siete elementos y el civil que los transportaba.

En el expediente se menciona que la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido) ejercitó acción penal contra Jorge Luis Valencia Arzate, Francisco Franco Araujo, El Camarón, y Noé Soto Quintanilla.

Quedaron pendientes de cumplimentar las órdenes de captura de Pedro Naranjo García, Don Pit, (detenido el 10 de junio de 2014), y actualmente sigue pendiente la aprehensión de Julio Omar Tafoya Sánchez.

A Valencia Arzate, Francisco Araujo, Noé Soto y Pedro Naranjo se les sigue proceso penal por el secuestro de los siete agentes federales y un civil.

José Luis Valencia se encuentra preso en el Centro Federal de Readaptación Social número 2 Occidente, en Puente Grande, Jalisco, y el resto en el Cefereso número 5 Oriente, en el municipio de Villa Aldama, Veracruz.

Los inculpados declararon ante el MPF haber participado en el plagio de los policías federales, pero ninguno aportó elementos para su localización. Para la Policía Federal y la autoridad ministerial este es un caso abierto, faltan personas por detener que podrían aportar datos de lo que sucedió en Michoacán, señalaron altos mandos de la PGR.

Respecto del memorial, la Policía Federal refirió: si así lo desean los familiares, la institución expresa su plena disposición para que en caso de que haya una declaratoria legal de fallecimiento, incluir los nombres de los siete compañeros desaparecidos en el Muro de Honor, monumento instalado frente a la plaza principal del Centro de Mando de Iztapalapa.

El ofrecimiento de recompensa sigue vigente, lo mismo que las inconformidades de los familiares. Hasta el momento no hay ningún responsable sentenciado por este caso.