Sociedad y Justicia
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De no atenderse, 80% de esos pacientes habrán muerto en cinco años: especialista

En riesgo de sufrir oclusión de la aorta, 25% de mayores de 70

Desde hace tres años, el IMSS utiliza una válvula artificial para restaurar esa función del corazón

 
Periódico La Jornada
Lunes 21 de noviembre de 2016, p. 40

Hasta 25 por ciento de las personas mayores de 70 años tienen riesgo de desarrollar estenosis aórtica degenerativa, es decir, la obstrucción de la válvula (puerta) que permite la salida de la sangre del corazón hacia todo el organismo. Los afectados presentan dolor en el pecho, sudoración fría, sensación de muerte y pérdida súbita del conocimiento. Una vez que aparecen los síntomas, de no atenderse, más de 80 por ciento de los pacientes habrán muerto en los siguientes cinco años, afirmó José Luis Lázaro Castillo, jefe del servicio de hemodinamia del Hospital General del Centro Médico Nacional La Raza.

Antes no había en México casi nada que ofrecer a los pacientes más que una cirugía de corazón abierto, durante la cual el órgano se desconecta y se pone en una bomba de circulación fuera del cuerpo para mantenerlo en paro mientras se corrige la anomalía. La operación puede durar varias horas, lo que, aunado a la avanzada edad de los enfermos, representa muy alto riesgo para la vida. Por eso el procedimiento quirúrgico prácticamente no se realiza.

Desde hace poco más de tres años, en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) existe una alternativa para algunos derechohabientes con este padecimiento: se trata de una válvula artificial con elementos de origen biológico, que puede colocarse dentro del corazón de algunos de los afectados para restituir la función perdida, explicó el experto.

El dispositivo ha estado disponible en el mundo en la década reciente y ha demostrado alta eficacia. En países desarrollados, donde tiene amplio uso, la mayoría de las personas han tenido una sobrevida de cinco a 10 años después de la colocación de la válvula sustituta.

Hasta ahora existe esa experiencia y los grupos de investigación ya exploran la viabilidad de una segunda intervención cuando el primer dispositivo concluya su vigencia, explicó Lázaro Castillo.

En entrevista, el especialista comentó que no existe una causa específica de la estenosis aórtica, salvo la edad avanzada. Se forman depósitos de calcio que paulatinamente obstruyen el flujo sanguíneo. La válvula ubicada en la salida del ventrículo izquierdo del corazón se petrifica y afecta la circulación de la sangre al cerebro y al resto del sistema.

La aorta, la arteria principal del organismo, tiene un diámetro de 2.5 centímetros en los adultos. La estenosis aórtica no se identificaba porque las personas morían antes, o por la dificultad para obtener el diagnóstico.

El médico detalló que al principio los síntomas pasan inadvertidos porque se asocian a la edad, por ejemplo cuando las personas caminan tres cuadras y luego solamente una o se cansan al hacer esfuerzo. Acuden con el especialista cuando aparece el dolor en el pecho y, sobre todo, al darse pérdida súbita de conocimiento.

Una vez que los derechohabientes del IMSS con diagnóstico de la enfermedad llegan al tercer nivel de atención, en este caso a La Raza, son sometidos a diversos estudios clínicos para determinar la viabilidad del procedimiento.

Si bien el nivel de complejidad es muy bajo respecto de la cirugía de corazón abierto, no se realiza si los pacientes padecen diabetes, hipertensión, falla renal o alguna otra enfermedad cardiaca, por el elevado riesgo de complicaciones e incluso de muerte.

Conforme se ha difundido que en el IMSS se ofrece una opción terapéutica a estos enfermos, también ha aumentado la demanda de atención en La Raza. Actualmente se evalúa a seis o siete enfermos, pero por la elevada prevalencia de las comorbilidades, apenas una tercera parte son candidatos a la colocación de la válvula percutánea.

El especialista resaltó que son muy cuidadosos con la selección de los pacientes porque el tratamiento es de muy alto costo (entre 450 mil y 700 mil pesos). Se han colocado 17 dispositivos y 80 por ciento de los pacientes están vivos y con buena calidad de vida.