Opinión
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Confianza prófuga

México: de mal en peor

EPN: por misericordia

M

al y de malas la economía nacional no levanta, el país se encuentra en la encrucijada y su gobierno carece de ofertas y alternativas para que México salga adelante. La clase política se aferra a su fallido manual y pronuncia discursos por doquier en su desesperado cuan vano intento por tapar lo obvio: no puede, no sabe, no tiene con qué. La opereta como forma institucionalizada de gobernar, y cuatro años con resultados muy malos garantizan que los dos últimos del peñanietismo serán aún peores.

¿Adónde va el país? Dicen los que saben que en el Bordo de Xochiaca están las pistas, pero en vía de mientras el Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, campus estado de México, ofrece el análisis semanal Niveles de confianza dañan inversión, del que se toman los siguientes pasajes. Va, pues.

A nivel internacional son varios los desafíos que la economía mexicana tiene en puerta. La renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y el incremento en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal son algunos eventos que tendrán influencia directa en la magnitud que alcanzará la tasa de crecimiento económico de nuestro país durante 2017. Adicionalmente, algunos factores de carácter interno han revelado resultados preocupantes que, de continuar bajo la misma tónica, podrían limitar aún más las expectativas de crecimiento para el año en curso.

De acuerdo con las cifras reveladas por el Sistema de Indicadores Cíclicos, la economía mexicana exhibirá variaciones positivas en los próximos meses, pero su dinamismo continuará siendo moderado. Si bien el panorama a nivel internacional no es del todo agradable, el clima de negocios propio de nuestro país tampoco tiene mucho que ofrecer de acuerdo con las percepciones de los empresarios y de los consumidores.

Durante febrero los niveles de confianza empresarial para las manufacturas, el comercio y la construcción alcanzaron sus niveles más bajos desde que se implementó la medición de dicha variable. De los tres sectores mencionados, la construcción fue el más deteriorado, ya que la cancelación de recursos federales para obras de infraestructura mermó las expectativas de crecimiento de dicha industria.

En lo que respecta a las manufacturas, la incertidumbre seguirá siendo una constante hasta que se tenga conocimiento sobre los puntos a negociar del TLCAN, revisión que comenzará hacia finales de este año. Por su parte, el comercio ha visto reducidas sus expectativas ante los incrementos en el nivel de precios, situación que impactará negativamente a la demanda de bienes y servicios.

Las consecuencias de la cada vez más deteriorada confianza empresarial han comenzado a reflejarse en los niveles de inversión fija bruta. Ésta apenas acumuló un crecimiento de 0.4 por ciento durante 2016, impulsada por las adquisiciones de maquinaria y equipo (1.2 por ciento), ya que la inversión en construcción se ubicó en terreno negativo (-0.1 por ciento).

Como resultado del desánimo en los niveles de confianza del consumidor, pero especialmente en los del ámbito empresarial, la evolución de la inversión fija bruta a lo largo del 2016 fue apenas marginal. En su comparativo mensual, diciembre se tradujo en cifras de inversión positivas al reflejar un incremento de 1.1 por ciento respecto de noviembre del mismo año, debido a que la caída mensual de la inversión en construcción se vio compensada por el incremento acontecido en la inversión en maquinaria y equipo. No obstante, esos resultados fueron insuficientes para elevar el desempeño.

Por otro lado, la confianza del consumidor también se ha visto mermada. Aun cuando en febrero las expectativas de los consumidores parecían más alentadoras, su desempeño disminuyó 11.2 por ciento en comparación con el nivel mostrado durante el mismo mes de 2016. Dicho comportamiento se dio debido a que no sólo las perspectivas de los consumidores en cuanto a la situación económica actual del país se vieron deterioradas, también las expectativas sobre el rumbo económico dentro de 12 meses se vieron menoscabadas. De prevalecer este escenario, resultará altamente probable que los hábitos de consumo de la población se vean modificados golpeando directamente el desempeño de las actividades comerciales.

La volatilidad internacional obligó a que las autoridades de nuestro país respondieran con la implementación de algunas medidas que frenaron la depreciación del tipo de cambio. Sin embargo, aún no se han ejecutado acciones concretas que permitan recuperar la confianza de los actores económicos internos. Es de carácter urgente incentivar la participación empresarial de tal manera que los flujos de inversión privada nacional alcancen mayor dinamismo para generar expectativas económicas más favorables. Con ello, la confianza también regresará a los consumidores impactando positivamente los hábitos de consumo de las personas al destinar sus recursos no sólo a la adquisición de bienes y servicios de primera necesidad.

Lo anterior se debe a que tanto empresarios como consumidores perciben que el clima de negocios actual no es el más adecuado para gastar en el caso de los primeros, o invertir haciendo referencia a los segundos.

Durante el mes de febrero los índices de confianza empresarial de las manufacturas, el comercio y la construcción presentaron una trayectoria a la baja, con lo cual alcanzaron nuevos mínimos históricos.

El indicador de confianza empresarial manufacturero fue el que registró la menor variación al retroceder cinco puntos respecto de la cifra exhibida en febrero de 2016. Dicho comportamiento se presentó debido a que todos los componentes que forman parte del indicador se ubicaron en terreno negativo, siendo el que toma en cuenta las opiniones de los empresarios sobre la situación económica presente del país la que tuvo la caída más significativa (-5.6 puntos).

Las rebanadas del pastel

Por misericordia, ¡ya trátenlo!: “hay quienes tienen amnesia, por no decir falta de memoria, y se olvidan de lo que sí se ha hecho (en su gobierno) para dar mayor bienestar a los mexicanos… Tengamos memoria de dónde veníamos y cuánto hemos avanzado” (el inenarrable inquilino de Los Pinos dixit)… Si de vodevil se trata, la presidenta perredista, Alejandra Barrales, amaneció chistoretera: no permitiremos, bajo ninguna circunstancia, que se vulnere o secuestre la autonomía del PRD y su grupo parlamentario. Juar, juar, juar.

Twitter: @cafevega