Sociedad y Justicia
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Se leen 2.8 libros al año, la gente prefiere ver televisión

Desnutrición y fallas visuales explican también que la lectura no sea hábito
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En índice de lectura México ocupa el penúltimo sitio de un listado de 108 nacionesFoto Francisco Olvera
 
Periódico La Jornada
Miércoles 23 de abril de 2014, p. 35

La lectura no es un hábito entre los mexicanos, pues en promedio sólo leen 2.8 libros al año y casi la mitad de la población prefiere ver la televisión.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), México ocupa el penúltimo lugar de un listado de 108 naciones en los índices de lectura a escala mundial.

Margarita Bosque Lastra, del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la Universidad Nacional Autónoma de México, señaló que es preciso generar una estrategia integral para fomentar el hábito de la lectura en casa desde edades tempranas, motivar a niños y jóvenes a leer, así como ampliar número de bibliotecas.

Leer ayuda a recomponer tejido social, aseguró la investigadora en víspera del Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, que se conmemora hoy miércoles.

La Encuesta Nacional de Lectura 2012 –publicada por la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana– reportó que 35 de cada 100 mexicanos no han acabado un libro en su vida y sólo 12 de cada centenar dedican su tiempo libre a leer. En contraste, 42 por ciento prefiere la televisión.

Los datos del estudio señalaron que tres de cada 10 jóvenes de entre 12 y 17 años respondieron que no les gusta leer, 61 por ciento de los encuestados comentó que no lo hace por falta de tiempo y 48 de cada 100 no había asistido a una biblioteca.

Además, agregó Bosque Lastra, en México hay una biblioteca pública por cada 15 mil habitantes. Éstas son un instrumento relevante para erradicar los bajos índices de lectura registrados, por lo que se les debe proporcionar los recursos necesarios para cumplir sus tareas con excelencia en las delegaciones o municipios y, a la par, reforzar los ya instalados en las aulas.

Las campañas para promover el hábito de la lectura se han orientado a fomentar sus múltiples beneficios,, sin embargo, el poder adquisitivo de la mayoría de los mexicanos reduce sus posibilidades de acceso a los libros y también se deben considerar cuestiones de salud.

Porque no se trata sólo de falta de voluntad: 43 por ciento de la población requiere servicio optométrico y la vista de más de 6 millones de niños desde que nacen hasta los 14 años necesita atención médica, según la Asociación Mexicana de Facultades, Escuelas, Colegios y Consejos de Optometría.

Otro problema es la desnutrición. Esto, dijo, provoca que estas personas tengan dificultades para leer y convertir esa práctica en un hábito.