.
Primera y Contraportada
Editorial
Opinión
El Correo Ilustrado
Política
Economía
Mundo
Estados
Capital
Sociedad y Justicia
Cultura
Espectáculos
Deportes
CineGuía
Lunes en la Ciencia
Suplementos
Perfiles
Fotografía
Cartones
La Jornada en tu PALM
La Jornada de Oriente
La Jornada Morelos
Librería
Correo Electrónico
Búsquedas

E S P E C T A C U L O S
..

México D.F. Viernes 12 de septiembre de 2003

Leonardo García Tsao

Cosas que marchan, otras no tanto

Toronto. En una plática informal con varios colegas se llegó a la conclusión de que el festival de Toronto debe ser el más fatigoso del mundo. No porque ofrezca más películas que otros o dure más, sino porque obliga a caminar kilómetros en forma diaria. Pocas cosas quedan cercanas y, en general, trasladarse de cualquiera de los hoteles asignados a la prensa al Múltiplex Varsity, donde se realiza la mayoría de las funciones, implica caminar por lo menos un cuarto de hora. Y de ahí a otro conjunto de salas, otros 10 minutos. (Y este año se ha gozado de un clima ideal; en anteriores ocasiones se ha debido cubrir esas distancias bajo un clima frío y lluvioso).

Es una queja común sobre el festival. Por ello, se anunció en conferencia de prensa la creación de algo llamado Festival Centre, un nuevo edificio a ser construido en la zona más turística de los teatros, que va a albergar cinco salas, las oficinas del festival, además de una torre de condominios. Ese centro también ayudaría a resolver otro problema del festival: situado en tantos puntos diferentes de una ciudad grande, ha resultado demasiado disperso y la gente no logra encontrarse (por ejemplo, de los numerosos mexicanos presentes en Toronto sólo me he topado con unos cuantos... lo cual no es necesariamente algo malo.) El proyecto está planeado para ser concluido en 2006. O sea, que a los asistentes les quedan tres años de seguir haciendo pierna (o callos en los pies, según el caso).

A uno no le importa el esfuerzo físico, mientras sea recompensado con una película satisfactoria. En los últimos días esa sensación gratificante no se ha dado del todo. Vozvraschenie (El regreso), debut del director Andrei Zvyagintsev y ganadora del León de Oro en el pasado festival de Venecia, es otra mirada más sobre la relación ambigua entre padre e hijo, tema recurrente en el cine ruso. El jurado en Venecia debe haberse impresionado por el sobrio preciosismo de sus imágenes, porque el contenido dramático no convence mucho: un par de niños salen de viaje de pesca con su padre, recién reaparecido en el hogar tras 12 años de ausencia, y se someten a su abusivo trato autoritario hasta que llegan a su límite. (Por lo pronto Zvyagintsev ha asegurado, por orden alfabético, el último sitio en el diccionario universal de cineastas, desbancando finalmente a Zulawski.)

Mucho más vacía resultó la francesa Nathalie..., de la directora Anne Fontaine, sobre una mujer (Fanny Ardant) que al descubrir una infidelidad ocasional de su marido (Gérard Depardieu), contrata a una prostituta (Emanuelle Béart) para que lo seduzca y le describa a ella sus diferentes encuentros amorosos. Al margen de que el giro sorpresivo del final se adivina recién iniciada la intriga, todo se siente gratuito y falso. No queda nada de la chispa erótica que Ardant y Depardieu mostraron en La mujer de al lado, mientras Béart se instala en su arrogante narcisismo para encarnar a la practicante más ensimismada en la historia del oficio más antiguo del mundo.

Por deformaciones profesionales, uno debe conformarse con un ejemplo francés de cine gore, proyectado en la sección Midnight Madness (Locura de medianoche). Haute tension (Alta tensión), de Alexandre Aja, es una derivativa slasher movie que sólo en sus acciones climáticas encuentra la mezcla necesaria de arbitrariedad narrativa y exceso sangriento como para romper la modorra. Nunca se explica cómo un brutal asesino en serie y una de sus víctimas pueden resultar siendo la misma persona, pero es parte de la ya aceptada incoherencia genérica.

En el frente nacional, los dos títulos seleccionados -Nicotina y La pasión de María Elena- han generado buenos comentarios. Eso lo sabe uno por el intercambio con colegas extranjeros porque los diarios canadienses que he revisado le dedican muy poco a la crítica de películas, concentrándose en las estrellas hollywoodenses que estén de visita, ya sea a través de entrevistas, chismes o crónicas de fiestas exclusivas. Tal parece que la frivolidad de los medios es una epidemia bastante más extendida que el SARS.

[email protected]

Números Anteriores (Disponibles desde el 29 de marzo de 1996)
Día Mes Año
La Jornada
en tu palm
La Jornada
Coordinación de Sistemas
Av. Cuauhtémoc 1236
Col. Santa Cruz Atoyac
delegación Benito Juárez
México D.F. C.P. 03310
Teléfonos (55) 91 83 03 00 y 91 83 04 00
Email
La Jornada
Coordinación de Publicidad
Av. Cuauhtémoc 1236 Col. Santa Cruz Atoyac
México D.F. C.P. 03310

Informes y Ventas:
Teléfonos (55) 91 83 03 00 y 91 83 04 00
Extensiones 4329 y 4110
Email