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México D.F. Martes 2 de marzo de 2004

Marco Rascón

El niño muerde

Antes de que venga el próximo escándalo programado es importante comentar el presente por razones de política educativa. ƑDe quién aprenden los niños? ƑAcaso no son un reflejo de lo que ven a sus mayores? ƑPor qué el niño muerde?

El niño Jorge González Martínez es nieto de la corrupción estructural que vive México desde tiempos de Obregón y Plutarco Elías Calles: de los famosos e irresistibles cañonazos de 50 mil pesos, de los negocios hechos al amparo del poder político, de la discrecionalidad en el otorgamiento de obras, de las licitaciones previamente acordadas. El niño muerde porque lo único que vivió en su casa fue corrupción cuando su estirpe utilizó el cargo para la compra de medicinas al Fénix, cuando esos negocios fueron no sólo aceptados, sino hasta aprendidos y bendecidos por sus tíos González Torres.

El niño González muerde y ahora escandaliza a todos porque aprendió que hasta la lucha contra la corrupción es negocio y tiene un tío que haciendo negocios con medicinas podría llegar a ser Presidente de la República. ƑCómo no va a ser así el niño, si el día que cambió de bando, por los intereses de su familia, y se pasó del bloque del PAN al PRI, el Congreso lo aplaudió de pie?

El niño muerde porque es lo que ha visto desde que sus papás y tíos lo llevaron a la Cámara de Diputados y vio cómo era fácil entrar a ocupar una curul en el gran salón, sin necesidad de hacer exámenes. Aprendió de su tío Manuel Camacho lo sencillo que era hacer un partido político, obtener un registro y cuándo se hace un contrato de ventas de candidaturas anticipadas que sirvió para romper la fuerza electoral del PRD en 1991.

El niño Jorge Emilio es así porque vio de su tío Carlos Salinas la gran importancia que en política tiene hacerse muy rico, pues se puede sentar a la mesa de los dueños del dinero teniendo el poder adicional del manejo político.

El niño aprendió que la política es estar con el ganador y que utilizando a uno u otro grupo se puede ir escalando y escalando.

El niño muerde porque leyó de su otro tío abuelo, Carlos Hank González, que un "político pobre es un pobre político" y se juró a sí mismo que jamás lo sería, pues un González no debe vivir en la deshonra de la modestia y menos de la pobreza.

El niño muerde porque empezó desde arriba, ya que en el kínder le enseñaron que su liderazgo es natural, tanto que podía ser el símbolo de los jóvenes modernos de México. Por eso aunque faltara siempre a clases, estaba siempre perdonado y hasta admirado.

Dada esta formación resulta entendible que se conformara con un coche de lujo, así que pensó en ser presidente de un partido, senador de la República, amigo del poderoso y joven ex presidente Carlos Salinas, además de tener yate propio y estar cubierto familiarmente por la lucha contra la corrupción.

El niño muerde porque ha sido excesivamente feliz en un mundo de infelices, y cuando muerde lo hace porque considera que todo el mundo es de su propiedad y que todo es su alimento.

El niño muerde porque es hijo adoptivo de la impunidad en la malversación de fondos para uso electoral (Pemexgate); también se formó entre los Amigos de Fox y admiró el enriquecimiento vertiginoso de la burocracia del PRD, muchos de ellos compañeritos y compañeritas de generación que saben eludir auditorías mirando fríamente a los ojos y retando a todos con un "špruébenmelo!"

Al niño le gusta el verde porque considera que es la verdadera esperanza de México. Por morder no recibirá ningún castigo, sino que será defendido por el PRI, sus mayores, tan poderosos y respetados que ahora hasta van a volver al poder y desde ahí lo nombrarán rector de la gran universidad de la corrupción que necesita institucionalizar México, estableciendo claramente escuelas del robo, el cinismo, la defraudación y el regocijo. Por eso el niño alimenta tantas envidias y el partido joven del niño Jorge se ha convertido en un símbolo de la anhelada prosperidad.

Esa es la historia del niño y su infancia. Su situación no es de fracaso, sino de éxito, pues ha hecho todo lo que le han enseñado los políticos que han vivido con él y lo consideran representante de la generación a la que dejarán este hermoso país.

Al niño le gusta el verde porque considera que es la verdadera naturaleza de México, lo que hay que conservar: la corrupción sustentable.

El niño Jorge Emilio González Martínez cayó en el cuatro porque aún goza de inocencia y porque, aunque ya es exitoso, todavía le falta mucho por aprender de sus mayores ƑSe imaginan los consejos que estará recibiendo para no volver a caer en nuevas trampas?

El niño saldrá fortalecido de todo esto y espero que nos jure que no le harán otra igual, porque él no sólo sabe morder, sino que también aprende y rápidamente. Por eso ahora declama versos de García Lorca: muerde que te quiero muerde; muerde el viento, muerde cosas...

México está orgulloso de su juventud. šVota por el partido muerde!

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