Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 18 de enero de 2009 Num: 724

Portada

Presentación

Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA

La autobiografía lectora de Michèle Petit
JUAN DOMINGO ARGÜELLES

Excepto las cigarras
HÉCTOR KAKNAVATOS

El palacio no nacional
RENÉ ASDRÚBAL ANDRÉS

Vida y locura de Ken Kesey
RICARDO VINÓS

El paraíso inocente de Subiela
JUAN MANUEL GARCÍA entrevista con ELISEO SUBIELA

Leer

Columnas:
Mujeres Insumisas
ANGÉLICA ABELLEYRA

Paso a Retirarme
ANA GARCÍA BERGUA

Bemol Sostenido
ALONSO ARREOLA

Cinexcusas
LUIS TOVAR

La Jornada Virtual
NAIEF YEHYA

A Lápiz
ENRIQUE LÓPEZ AGUILAR

Artes Visuales
GERMAINE GÓMEZ HARO

Cabezalcubo
JORGE MOCH


Directorio
Núm. anteriores
jsemanal@jornada.com.mx

 

Por escrito (I de III)

Sin duda, el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la Universidad Nacional Autónoma de México es la institución que con mayores alcance, profesionalismo y seriedad se ha dado a la tarea, dentro de las fronteras de este país, de crear y poner a disposición de todo aquel interesado un acervo bibliográfico relativo al cine. No cabría esperar menos del insustituible CUEC, si se toma en cuenta el nivel de la universidad que lo fundó y le da sustento –la UNAM–, así como el hecho de ser el CUEC una de las dos únicas escuelas cinematográficas nacionales que realmente poseen, a suficiencia y de modo incontestable, los merecimientos para ser consideradas como tales –la otra entidad académica es, como bien se sabe, el Centro de Capacitación Cinematográfica, es decir el no menos insustituible CCC.

El mencionado CUEC y Difusión Cultural UNAM tuvieron a bien el gesto generoso de hacerle llegar a este juntapalabras varios volúmenes recientemente editados, de los cuales se hablará aquí con la enojosa pero inevitable brevedad que impone lo reducido del espacio.

PARA DOCUMENTAR EL DOCUMENTAL

Este año se cumplen las primeras dos décadas de Canal 6 de Julio, cuyo fundador y director es el documentalista Carlos Mendoza, asaz egresado del CUEC, profesor titular de la materia de Cine documental desde 1986 y autor de más de medio centenar de películas del género que no es necesario volver a nombrar. Documentalista por los cuatro costados, Mendoza publicó previamente El ojo con memoria: apuntes para un método de cine documental (CUEC-UNAM, 1999), y ahora presenta La invención de la verdad. Nueve ensayos sobre cine documental. El título, ciertamente osado, resume perfectamente lo que el lector ha de encontrar: si bien parece obvio que, por definición, el documental no inventa aquello que narra, aquella realidad de la cual se alimenta y a la que da imagen, las múltiples posibilidades formales, técnicas y metodológicas, así como los alcances del género, el cometido que se haya planteado al abordarlo, más un largo etcétera, le quitan lo obvio a una ejecución que, en los hechos, puede ser depositaria de significados --de todo orden-- que probablemente no sean los que el director se propuso al emprender la tarea. Los nueve ensayos aquí reunidos explican esto y muchas cosas más con la claridad expositiva y el conocimiento de causa que le dan al autor la experiencia directa en tanto realizador, así como los largos años de vida académica. El natural impulso de narrar, primer ensayo, se refiere al cine documental, la historia y el periodismo. El que miente, pierde, segundo ensayo, habla de la investigación, la ética y el estilo. Conversaciones filmadas, por su parte, aborda a la entrevista en tanto creación del cine documental. El cuarto ensayo, titulado Corriendo contra el viento, se refiere a bits, forma y fondo. El quinto, Explicaciones visuales, habla de los mapas, los dibujos animados y otros recursos gráficos aplicados al cine documental. El sexto, ¿Imitaciones misteriosas?, va más allá de los aspectos eminentemente formales, históricos y técnicos que hasta el anterior ensayo se han explorado, para referirse a la imagen documental en sí, con todo lo que puede implicar en tanto imagen de la realidad, reconstructora de esta misma, o hábil ilusionadora. Al ensayo séptimo, titulado Los zapateros fílmicos, le corresponde hablar acerca de la estética relacionada con el documental. El octavo, que es de donde el libro todo toma su nombre, versa sobre dos de los aspectos fundamentales no sólo del cine documental, sino de cualquier ejercicio cinematográfico: guión y discurso. Muchas categorías, términos y definiciones de primera importancia tanto para el cine como para cualquier ejercicio narrativo, son abordados aquí: intuición, verdad, falsedad, verosimilitud, invención... Finalmente, el noveno ensayo, deliciosamente titulado Gano premios, luego existo, habla del documental en nuestro país luego de Masacre en Columbine, de Michael Moore o, mejor dicho, luego de que el género pasó –a saber si sólo de manera focalizada y fugaz-- de su sempiterno cuasianonimato y el hórrido ninguneo, a una suerte de celebridad medio sensacionalista y en más de un modo riesgosa. Aquí, Mendoza lleva a cabo una crítica inteligente de los pros y los contras de lo que este sumeteclas suele llamar la premiolitis, enfocada al caso particular del documental.

Last but not least, la bibliografía y los índices onomástico y filmográfico hacen de éste un volumen necesarísimo para quien tenga deseos de entender a fondo al documental, género cinematográfico que tanto le ha dado a este país y al que tanto se le escatima.

(Continuará)