Sábado 28 de noviembre de 2009, p. 17
Quito, 27 de noviembre. La Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) alcanzó este viernes un acuerdo para definir una nueva doctrina de seguridad
, la cual prevé la prohibición a futuro de bases militares extranjeras en la región.
En un ambiente de tensión, cancilleres y ministros de Defensa de los países que integran dicho organismo comenzaron una reunión en la capital ecuatoriana, con el conflicto entre Bogotá y Caracas como telón de fondo.
Las diferencias entre ambos países aumentaron luego de que Colombia decidió de última hora ausentarse de la cumbre y enviar sólo una delegación técnica de bajo perfil, al considerar que la reciente escalada de agravios no permite prever que las discusiones que se lleven a cabo en la reunión se desarrollen en un tono de respeto, objetividad y equilibrio temático
.
Es un vacío inexplicable, un error gigantesco, un desprecio por la Unasur
, lamentó el canciller venezolano, Nicolás Maduro, quien además calificó al ministro colombiano de Defensa, Gabriel Silva, de francotirador loco e irresponsable
por haber dicho que su país debía prepararse para enfrentar una amenaza externa, en alusión a Venezuela.
Las garantías castrenses que ofrece Bogotá
Pese a todo, en el primer día del encuentro se avanzó en cuanto a las garantías militares que ofrece Colombia para que las actividades de los marines en su territorio no afecten la soberanía de naciones vecinas, discusión en la que también buscarán involucrar a la secretaria de Estado estadunidense, Hillary Clinton, añadió Nicolás Maduro.
Además del diferendo entre Venezuela y Colombia, la reunión de la Unasur abordará la propuesta peruana de firmar un pacto de desarme y no agresión, la iniciativa chilena de crear una fuerza combinada de defensa regional y el supuesto caso de espionaje en el que están involucrados Santiago y Lima.
En este contexto, el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, advirtió desde Bruselas que la Unasur no va a reconocer las elecciones que se celebrarán en Honduras este domingo, por considerar que son ilegítimas de origen, y llamó a la Unión Europea a adoptar la misma postura.






























