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Orlando Zapata tenía 42 años y cumplía una sentencia de 36 en una cárcel de Camagüey

Muere disidente cubano tras prolongado ayuno
Gerardo Arreola
Corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 24 de febrero de 2010, p. 26

La Habana, 23 de febrero. El opositor Orlando Zapata Tamayo, que había sido adoptado por Amnistía Internacional como prisionero de conciencia y según fuentes disidentes había mantenido una prolongada huelga de hambre en varias cárceles cubanas, murió hoy en un hospital de esta ciudad a los 42 años de edad.

Fue una muerte completamente evitable, dijo Elizardo Sánchez, de la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional. Es la peor tragedia de su tipo en el país, añadió. Todo el movimiento de derechos humanos está reaccionando, rechazando y condenando lo que puede considerarse un asesinato con ropaje judicial.

Tamayo llegó el lunes por la noche a la sala de terapia intensiva del Hospital Hermanos Ameijeiras, en el centro de La Habana, en un estado crítico, con fallas en varios órganos y murió el martes a las tres y media de la tarde, indicó el activista.

Originario de la oriental ciudad de Banes, en la provincia de Holguín, Zapata era albañil y plomero, de raza negra, y a principios de esta década se unió a grupos adversarios del gobierno, por lo cual fue detenido tres veces, la última en 2003. Aunque su aprehensión coincidió con la de 75 opositores, fue procesado y condenado aparte, inicialmente a tres años de cárcel.

Zapata protestó repetidamente por el trato y las condiciones carcelarias y en esa forma acumuló nuevos juicios y sentencias, hasta acumular una pena de 36 años, indicó Sánchez.

Su protesta definitiva se inició el pasado 3 de diciembre, en la Prisión Provincial de Holguín, según la misma fuente. Las autoridades del penal lo enviaron a una celda de castigo y más tarde a la cárcel de Kilo 8, en la vecina provincia de Camagüey, en la que también ingresó a un área de máximo rigor.

En Kilo 8 Zapata mantuvo el ayuno y fue internado en la clínica de la prisión. La semana pasada fue trasladado de urgencia al Hospital Nacional de Reclusos del Combinado del Este, en La Habana, de donde salió al Ameijeiras. Hace dos semanas estaba entubado y en estado semicomatoso, añadió Sánchez.

Esta noche se realizaba la autopsia, tras la cual el cadáver sería trasladado a Banes, donde será sepultado, a petición de la familia.

Sánchez recordó que sólo hay un antecedente de un opositor preso en Cuba que haya muerto en la cárcel tras una huelga de hambre, la del líder estudiantil Pedro Luis Boitel, en 1972.

Algunos presos del grupo de los 75 enviaron una carta al presidente brasileño Luiz Inacio Lula, quien iniciaba esta noche una visita oficial a Cuba, para pedirle que abogara por la liberación de ellos y se interesara en particular por la situación de Zapata.