Espectáculos
Ver día anteriorJueves 12 de agosto de 2010Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Ella conocía la procedencia de los diamantes, afirmaron su ex representante y Mia Farrow

No tengo por qué mentir, dijo Campbell sobre el caso del ex dictador Charles Taylor

Se defendió tras ser acusada de omitir declaraciones ante tribunal de Naciones Unidas

Foto
La modelo británica Naomi Campbell, durante su comparecencia ante el tribunal de la ONU el pasado 5 de agosto, en una fotografía tomada de un videoFoto Reuters
Agencias
 
Periódico La Jornada
Jueves 12 de agosto de 2010, p. a10

Londres, 11 de agosto. La modelo británica Naomi Campbell se defendió ayer de las acusaciones de que no dijo toda la verdad en su declaración ante el tribunal de Naciones Unidas instalado en La Haya que investiga los crímenes de guerra en Sierra Leona, el cual trata de demostrar la implicación del ex presidente liberiano Charles Taylor en los denominados diamantes de sangre.

No tengo ningún motivo (para mentir), ni nada que ganar, dijo en un comunicado difundido esta madrugada en Londres.

No obstante, la actriz Mia Farrow y Carole White, quien fue agente de Campbell, contradijeron a la supermodelo el pasado lunes ante el Tribunal Especial para Sierra Leona (TESL), al sostener que ella misma les dijo que había recibido diamantes del entonces presidente liberiano.

En septiembre de 1997, Campbell asistió en Sudáfrica a una cena de gala por invitación de Nelson Mandela, a la que también asistió Taylor. Ante el tribunal y bajo juramento, la modelo relató que en mitad de la noche recibió unas piedras de aspecto sucio, pero no sabía que procedían del ex dictador.

También afirmó que había dado las piedras a Jeremy Ratcliffe, quien trabajaba en el Fondo de Ayuda a la Infancia de Nelson Mandela.

Campbell indicó en un comunicado que como mujer siempre se ha implicado con las buenas causas, sobre todo cuando se trata de África. Y así lo seguirá haciendo. “En mis 25 años de modelo nunca acepté un trabajo de empresas que fueran del apartheid en Sudáfrica”, agregó.

En el escrito se afirma además que la modelo participa activamente en labores benéficas en ese continente. La acusación contra ella de que no le importa el sufrimiento de la gente en África es ridícula y dolorosa.

El comunicado subraya que los acontecimientos ocurrieron hace 13 años y que “no es sorprendente que los recuerdos de algunas personas sobre lo que pasó sean vagos.

Ahora, está claro que las versiones de los acontecimientos de Naomi y de Mia son muy similares, añadió el comunicado.

Sean cuales fueren los recuerdos de las personas, es innegable, y esto fue confirmado por todos los testigos concernidos, que Naomi entregó los diamantes en la primera oportunidad que tuvo para que vayan a la organización caritativa sudafricana, señaló.

Según la fiscalía, Taylor fue en septiembre de 1997 a Sudáfrica para vender o canjear diamantes por armas, destinadas a los rebeldes del Frente Revolucionario Unido de Sierra Leona (FRU), y el diamante procedería de ese intercambio.

Se sospecha que el ex presidente liberiano abasteció con armas y municiones a los rebeldes del FRU a cambio de diamantes durante la guerra civil en Sierra Leona, que de 1991 a 2001 dejó 120 mil muertos y miles de mutilados.

Farrow declaró que vio a Campbell unirse a un grupo de invitados en el desayuno siguiente a la cena y que la modelo británica relató entonces lo que había ocurrido la noche anterior.

Ella (Campbell) dijo que durante la noche la habían despertado unos hombres que dijeron que los había enviado Charles Taylor y que le entregaron un diamante enorme, declaró Farrow ante el tribunal, y añadió que la modelo estaba muy emocionada por ello.

Farrow agregó que la conocida modelo había comentado a continuación que pretendía donar el diamante a la Fundación Infantil de Nelson Mandela, alegando que era una especie de momento inolvidable.

La fiscalía está intentando relacionar los diamantes con Taylor para probar sus acusaciones de que los rebeldes de Sierra Leona se los daban a cambio de armas, acusaciones que éste niega.