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Ya no hay justificación para subir pasajes ni costo de alimentos, expresa Evo Morales

El presidente de Bolivia da marcha atrás al gasolinazo tras cinco días de protestas

Analistas prevén cambios en el gabinete por la primera derrota política del mandatario

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Álvaro García Linera, vicepresidente boliviano; Evo Morales, mandatario del país andino, y David Choquehuanca, ministro de Exteriores, al anunciar la derogación del decreto que autorizaba el incremento al precio de los combustiblesFoto Ap
 
Periódico La Jornada
Domingo 2 de enero de 2011, p. 21

La Paz, 1º de enero. El presidente Evo Morales derogó el decreto del gasolinazo, luego de cinco días de manifestaciones sociales en rechazo al ajuste anunciado el domingo pasado. Cerca de la medianoche del viernes Morales notificó que todas todas las medidas quedaban sin efecto: “No hay justificación ahora para subir los pasajes ni el precio de los alimentos.

Hemos decidido, en esta conducta de mandar obedeciendo al pueblo, abrogar el decreto supremo 748, enfatizó. Abundó que también se elimina el aumento de 20 por ciento al salario mínimo para trabajadores de la policía, las fuerzas armadas y los sectores salud y educativo anunciado el miércoles.

Apenas se conoció la decisión, los precios de las gasolinas y el diesel en las estaciones de servicio comenzaron a mostrar un reajuste paulatino a la baja, así como las tarifas del transporte público –que habían aumentado hasta 100 por ciento–, no así los precios de los productos básicos en los centros de abasto, donde se estima que la situación se normalizará en dos semanas.

El propio ministro de la Presidencia, Óscar Coca, confirmó que la situación regresaba a la normalidad. No se justifica ningún incremento, la especulación y el agio están penados por ley, sostuvo, ya que la eliminación de los subsidios a los hidrocarburos dio lugar a una escalada inflacionaria y a rumores sobre un posible corralito bancario y desdolarización de la economía que tuvieron que ser desmentidos por el gobierno.

Con la anulación de dicho decreto la noche del viernes, el litro de gasolina bajó de 6.47 bolivianos (0.92 dólares) a 3.74 (0.53), precio que regía antes del 26 de diciembre pasado. El de premium se redujo de 7.51 bolivianos (1.07 dólares) a 4.79 (0.68) y el de diesel de 6.80 bolivianos (0.97 dólares) a 3.72 (0.53).

En tanto, líderes obreros aplaudieron la rectificación de Morales y suspendieron la convocatoria a más protestas. El episodio más violento se vivió el jueves en La Paz, El Alto y Cochabamba, cuyo saldo fue de 15 heridos, 21 detenidos y la amenaza de acentuar las manifestaciones.

El dirigente de los campesinos, Rafael Quispe, dijo que el presidente debe evitar los consejos soberbios de su entorno, que pretenden anular el proceso de cambio con errores como el gasolinazo, mientras el secretario de conflictos del sector fabril, Hugo Luis Torres, señaló que la derogación favorece a todos los bolivianos.

El mandatario había justificado la decisión de elevar los precios de los combustibles hasta 83 por ciento argumentando que la economía se veía afectada con el subsidio, en particular porque el Estado desembolsó mil 750 millones de dólares de 2005 a 2010 para la importación de gasolinas, de la que al menos 50 por ciento se pierde debido al contrabando hacia Brasil, Perú, Chile y Argentina.

Mi gobierno nace del sufrimiento del pueblo boliviano y mi presidencia se debe especialmente al pueblo y a los movimiento sociales, manifestó Morales al retirar el decreto, aunque insistió en que la medida beneficia al pueblo boliviano y mis compañeros me decían es importante, necesaria, pero no oportuna.

En Bolivia el barril de crudo se cotiza en 27 dólares, mientras en el mercado internacional en 90 dólares. El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, Carlos Villegas, indicó que el contrabando de diesel y gasolina en las ciudades fronterizas disminuyó 50 por ciento por el ajuste a los precios de los hidrocarburos líquidos.

El episodio del gasolinazo es visto por analistas locales como la primera derrota política de Evo Morales, pues las manifestaciones fueron impulsadas por sus seguidores.

Todavía es muy pronto para señalar un costo político, porque hay medidas que, se espera, Morales tomará en el corto plazo, sin descartar un cambio total en el gabinete, que aprobó la eliminación de la subvención, expresó el analista Vicente León.

Por su parte, el investigador y docente universitario Carlos Cordero estimó que esta es la primera derrota del gobierno, porque la movilización más seria se dio en el bastión político del presidente Evo Morales que es El Alto.

Otro experto, Jorge Lazarte, advirtió que Bolivia tendrá un año 2011 muy difícil, porque la vida nacional vuelve a politizarse en extremo.