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Presentan libro de Irene Herner

Recupera esplendor paisaje surrealistaen Xilitla, SLP

Edward James y Plutarco Gastélum erigieron una instalación esculto-arquitectónica, dice

 
Periódico La Jornada
Jueves 3 de mayo de 2012, p. 5

La socióloga del arte Irene Herner está convencida de que hay estructuras culturales que tienen maneras extrañas, nuevas y creativas de regresar renovadas, sobre todo en este tiempo tan romo y aburrido que vivimos, que no aporta nada al alma.

De allí que considera al mecenas y poeta inglés Edward James y su socio sonorense Plutarco Gastélum, responsables de erigir en la Huasteca potosina, entre 1948 y 1984, la única instalación esculto-arquitectónica del surrealismo histórico existente en el mundo, como la vuelta de Robinson Crusoe y Noé como mito.

Fiel a sus temas consentidos como el paraíso y la utopía –su primer libro se titula Tarzán: el hombre mito (1974)–, Herner acaba de publicar Edward James y Plutarco Gastélum en Xilitla: el regreso de Robinson (Gobierno del Estado de San Luis Potosí), libro que hoy será presentado por Roger Bartra, Bárbara Hernández, Roberto Vázquez, José Woldenberg y la autora, a las 19 horas en el Aula Magna del Centro Nacional de las Artes (avenida Río Churubusco 79, esquina calzada de Tlalpan, colonia Country Club, estación General Anaya del Metro).

No es el primer libro sobre James y la propiedad de Las Pozas; sin embargo, el texto, que en su primera versión fue la tesis doctoral de Herner, tiene la novedad de dar un lugar a Gastélum desde el título, sin cuyo invaluable y leal trabajo el lugar no hubiera durado. Al respecto, la entrevistada también destaca el espacio que se confiere a los documentos, no sólo a la obra.

La fantasía de James

Irene Herner, conocida estudiosa de la obra de David Alfaro Siqueiros, se encontró con la imagen de Edward James por primera vez en 2004 en los monitores del aeropuerto de la ciudad de México.

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Vista parcial del paraíso creado en Xilitla por Edward James y Plutarco GastélumFoto Reyes Martínez Torrijos

Quedó totalmente enloquecida y preguntó hasta que alguien le dijo que se trataba de Xilitla. Viajó allá, escribió un primer artículo, volvió, tuvo acceso a las bodegas y los archivos.

Después viajó a Inglaterra, al castillo familiar de West Dean, donde también le permitieron el acceso al archivo, y encontró la relación de la correspondencia entre James y Leonora Carrington.

En México, Mariana Pérez Amor, de la Galería de Arte Mexicano, le facilitó revisar el archivo, la relación de James con Inés Amor. También había documentos de los dueños de la Galería Antonio Souza. “Pude ir un poco más allá de lo que se ha escrito hasta ahora, desde lo que él mismo escribió. Encontré el texto en que dice: ‘algún día serán mis textos los que me sobrevivan’. Pensaba que la ruina maravillosa que había construido con Plutarco y los trabajadores de la zona en Xilitla a lo mejor iba a desaparecer integrada a la naturaleza, pero sus escritos sobrevivirían. Realizo un poco esta fantasía de James.”

Para Herner, el mecenas fue un Tío Rico McPato de la realidad europea, de origen mitad inglés, mitad estadunidense y heredero millonario durante la caída de la bolsa de valores de Wall Street en 1929, cuyo deseo lo llevó por los caminos del arte, en especial por los de la poesía, y a frecuentar y comprar parte de la obra de los artistas más reconocidos de su época, como Pablo Picasso.

De Salvador Dalí llegó a tener 194 obras y encargó tres retratos a René Magritte para su casa de Londres.

Huyendo de la Segunda Guerra Mundial y los bombardeos, James buscó refugio en México, país que le ofreció su paraíso personal y en el que también se soltó como artista.