Economía
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Anticipan analistas que la institución no reducirá en lo que resta del año las tasas de interés

BdeM: la economía mexicana, en importante desaceleración

Los riesgos a la baja para la actividad económica se han elevado, advierte el banco central; mantiene sin cambio la tasa de interés, en 4%

Debilidad del gasto interno, una de las causas

 
Periódico La Jornada
Sábado 13 de julio de 2013, p. 26

La economía mexicana muestra una importante desaceleración, en un entorno internacional que se advierte frágil, sostuvo este viernes el Banco de México (BdeM). En esas condiciones, el organismo decidió mantener sin cambio su tasa de interés de referencia, en 4 por ciento anual, postura que consideró congruente con un escenario en el que no se anticipan presiones generalizadas sobre la inflación.

A la luz de la rapidez y profundidad con la que se ha dado la desaceleración de la economía, de acuerdo con el banco central, los riesgos a la baja para la actividad económica en México se han elevado, alertó.

El Banco de México no reducirá las tasas de interés porque la economía se está desacelerando, planteó Carlos Capistrán, economista de Bank of America Merrill Lynch para México, al comentar la decisión del banco emisor.

Considerando la evolución reciente de la inflación y sus perspectivas, la importante desaceleración que ha mostrado la economía mexicana, la fragilidad del entorno externo y la volatilidad de los mercados financieros internacionales, la Junta de Gobierno (del banco central) ha decidido mantener sin cambio la tasa de interés de referencia, comunicó ayer el organismo.

La tasa de interés interbancaria a un día del banco central es el indicador de referencia en el mercado financiero mexicano. Un incremento en su nivel, ahora de 4 por ciento anual, puede incidir en una disminución en la actividad económica, al aumentar el costo del financiamiento para empresas y personas; en cambio, una disminución actúa como un incentivo a la actividad, al reducir el precio de los créditos a los particulares, lo que eventualmente estimula la inversión y el consumo.

Mantener la postura de política monetaria, expresó el BdeM, es congruente con un escenario en el que no se anticipan presiones generalizadas sobre la inflación y en el que se prevé que el ritmo de expansión del gasto en la economía sea acorde con la convergencia de la inflación en el mediano plazo hacia el objetivo permanente de 3 por ciento, añadió.

En junio de este año, la inflación anual fue de 4.09 por ciento.

La Junta de Gobierno realiza a lo largo del año ocho anuncios sobre su postura de política monetaria, después de reuniones en las que participa el secretario de Hacienda.

La política monetaria es el conjunto de acciones que el banco central lleva a cabo para influir sobre las tasas de interés y las expectativas inflacionarias del público, a fin de que la evolución de los precios sea congruente con el objetivo de mantener un entorno de inflación baja y estable. Al procurar el objetivo de mantener un entorno de inflación baja y estable, el BdeM contribuye a establecer condiciones propicias para el crecimiento económico sostenido y, por tanto, para la creación de empleos permanentes, explicó la institución.

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El BdeM consideró que el ritmo de actividad económica en el país aumentará en la segunda mitad del año. En imagen de archivo, el gobernador del banco central, Agustín CarstensFoto Francisco Olvera

En la evaluación del entorno externo e interno, el banco central expuso este viernes que la información más oportuna acerca de la economía mexicana sugiere que la desaceleración que se ha venido registrando desde la segunda mitad de 2012 se acentuó de manera importante en el segundo trimestre de 2013, como reflejo de una considerable desaceleración de las exportaciones y de la debilidad del gasto interno.

La expectativa de un cambio en la política monetaria en Estados Unidos, que cobró forma luego de que el mes pasado el banco central de ese país anunció que podría comenzar a retirar las acciones que han reducido a niveles mínimos las tasas de interés de referencia (acción tomada para impulsar la economía después de la crisis de 2008-2009), afectó las tasas de interés y el tipo de cambio en México, aunque los cambios fueron ordenados, expresó.

Ante la expectativa de cambios en la política monetaria de Estados Unidos, el peso se depreció y las tasas de interés, en particular las de largo plazo, aumentaron considerablemente. Hay que advertir que ambos ajustes se dieron de manera ordenada y no se han afectado las expectativas de inflación ni la prima por riesgo inflacionario, apuntó.

La reducción en las tasas de interés en Estados Unidos motivada por las acciones de política monetaria de su banco central incrementaron los flujos de capital hacia los llamados países emergentes, en los que se incluye a México, donde los rendimientos para estas inversiones financieras son mayores.

Como expresión de este fenómeno, entre el 19 y 20 de junio pasados, después del anuncio del banco central estadunidense, salieron de México 5 mil 500 millones de dólares de extranjeros, que estaban invertidos en bonos gubernamentales colocados en el mercado de deuda local, de acuerdo con datos del propio banco central.

El martes pasado, el Fondo Monetario Internacional anticipó que el cambio en la política monetaria de Estados Unidos, ya sea que se exprese en un incremento de la tasa de interés o en una reducción en las inyecciones de liquidez que realiza el banco central al sistema financiero, provocará una reversión en los flujos de capital que hasta ahora han sido dirigidos por los gestores de inversión hacia los mercados de los llamados países emergentes.

En el comunicado de ayer, el BdeM consideró que el ritmo de actividad económica en el país aumentará en la segunda mitad del año. No obstante, a la luz de la rapidez y profundidad con la que se ha dado la desaceleración de la economía, los riesgos a la baja para la actividad económica en México se han elevado, alertó.