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Conferencia sin precedente en San Ildefonso

Revela experta datos sobre la restauración del penacho de Moctezuma

María Olvido Moreno trabajó en la pieza que se encuentra en Viena; es un penacho, confirma

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María Olvido Moreno Guzmán durante los trabajos de rehabilitación. La especialista ofreció ayer la charla El penacho de Moctezuma: restauraciones de los siglos XIX y XXIFoto Enrique Pérez Jiménez
 
Periódico La Jornada
Domingo 8 de septiembre de 2013, p. 4

La restauradora María Olvido Moreno Guzmán dictó por primera vez en nuestro país una conferencia sobre los trabajos que un equipo de especialistas de México y Austria realizaron en el penacho de Moctezuma; con datos técnicos, frutos de esta investigación y restauración, espera se desvanezcan mitos en torno a la pieza ubicada en Museo del Mundo, en Viena.

El penacho es un quetzalapanecáyotl, es decir, un aditamento elaborado con plumas de quetzal que incluye en su cara posterior un gorro. Alguna vez tuvo un pico de oro del cual se desconoce la forma, el tamaño y la manera como se sujetaba. Nunca ha tenido un casco de oro, tampoco estuvo aderezado ni está con piedras preciosas o semipreciosas, señaló la especialista durante la charla El penacho de Moctezuma: restauraciones de los siglos XIX y XXI, realizada en el anfiteatro Simón Bolívar, del Antiguo Colegio de San Ildefonso, este sábado.

Tras desarrollar sus labores de 2010 a 2012 en el Museo de Etnología (ahora del Mundo), en Viena, junto con Melanie Ruth Korn y un grupo de especialistas, Moreno Guzmán expresó en la ponencia, que dictó al mediodía y luego repitió más tarde por el interés del público, que su objeto de estudio no es un copilli o corona y tampoco es una capa o aditamento para para adornar la espalda.

Y lo describió: Todas sus plumas verdes, rojas y cafés fueron colocadas por los amantecas (elaboradores de arte plumario) prehispánicos. Es lo suficientemente ligero para ser portado por horas sin provocar cansancio alguno. Su técnica de manufactura original estaba diseñada a prueba de uso. Se podía manipular y mover con rangos de amplitud considerable sin que una de sus plumas o laminillas de oro se desprendiera.

La conferencia se dividió en cuatro apartados distinguibles: lo que se sabe de la historia de esta pieza de arte plumario, la técnica de los amantecas, las principales restauraciones del penacho y las labores que se hicieron en torno a esta pieza prehispánica, una de las únicas siete existentes en el presente y de las cuales sólo dos se encuentran en México: una en el Museo Nacional de Antropología e Historia (MNAH) y otra en el Castillo de Chapultepec, según la restauradora.

También se dijo que la replica que se exhibe en el MNAH fue realizada en 1940 por el amanteca Francisco Moctezuma, a instancias de Abelardo L. Rodríguez, sin que el artesano haya tenido contacto con el original, por lo cual la reproducción es diferente.

María Olvido Moreno no quiso aventurar un número en torno a la cantidad de investigadores y especialistas de las dos naciones que participaron en este proyecto binacional, pero señaló al menos a 20 con un trabajo permanente y más personas con participaciones limitadas, que incluían biólogos, ornitólogos, ingenieros, historiadores y muchas otras especialidades.

La colaboración fue tan exitosa que a partir de hoy todo lo relacionado con esta pieza seguramente se va a hacer de manera binacional. Espero que no se necesite nada en los próximos 100 años.... Lo dejamos en las suficientes buenas condiciones y estable para que el penacho no tenga que ser tocado en el próximo siglo, aseguró la especialista en arte plumario a diversos a medios al final de la conferencia.

Ante la pregunta de si el quetzalapanecáyotl tiene la suficiente estabilidad para que en algún momento pudiera salir de Austria, Moreno Guzmán se negó a contestar por estar fuera de su ámbito, y se limitó a decir que la pieza se halla muy estable.

Llamado en el Museo del Mundo Penacho del México antiguo, la pieza se encuentra en exhibición en Viena desde finales del año pasado.

Este proyecto incluyó la colaboración de los museos de Historia del Arte, de Historia Natural y el de Etnología, la Academia de Bellas Artes y la Agencia Atómica Internacional, ubicados en Austria, y por México la Secretaría de Relaciones Exteriores, el Instituto Nacional de Antropolgía e Historia, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, y las universidades Nacional Autónoma de México y la Autónoma Metropolitana. Estas entidades proveyeron a los especialistas.