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Detalla El País el fracaso del hotel El Encanto, edificado en 2009 en Acapulco

Revelan contactos y negocios del hijo del imputado ex presidente de Cataluña

Jordi Pujol Ferrusola buscó manejar el servicio de basura en varios ayuntamientos de México

 
Periódico La Jornada
Domingo 31 de agosto de 2014, p. 24

El diario español El País destaca el fracaso del hotel El Encanto, edificado en 2009 en la bahía de Acapulco por una empresa entre cuyos socios está Jordi Pujol Ferrusola, hijo del ex presidente de Cataluña, y hoy imputado por desvíos de recursos y enriquecimiento ilícito, Jordi Pujol i Soley.

La idea del hotel en el Pacífico mexicano fue de Rafael Aragonés, un constructor radicado en Miami, quien se alió con un socio dedicado al mármol llamado Sergio Kam y más tarde invitaron a Pujol Ferrusola, según información recabada por el rotativo español.

El proyecto arquitectónico fue realizado por Miguel Ángel Aragonés, reconocido arquitecto y hermano del socio Rafael y el mismo que diseñó la última residencia del presidente Enrique Peña Nieto, según el diario.

Un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía española, (UDEF) reveló que la empresa Project Marketing Cat, presuntamente de Pujol Ferrusola facturó a la mexicana EMTE SA, 154 mil euros por asesoría sobre implantación en México. Además, Pujol se había ofrecido como intermediario a firmas españolas que buscaran hacer negocios de este lado del Atlántico.

¿Desvío de recursos?

El hijo del ex presidente catalán Jordi Pujol también visitó ayuntamientos mexicanos intentando convencer de que le dejaran manejar el servicio de basura municipal. Había creado relación con políticos y empresarios mexicanos donde le habían abierto determinadas puertas –las de los concursos públicos– que de otra manera serían imposibles de traspasar.

La justicia española indaga si el hijo mayor del clan Pujol ingresó cerca de 8 millones de euros entre 2004 y 2012 por falsos trabajos de asesoría que, acusan autoridades, era el cobro de comisiones ilegales que le pagaban contratistas de la Generalitat, el gobierno catalán.

La investigación seguida por El País señala que Junior, como era conocido Pujol Ferrusola, facturó a través de El Grupo Isolux Corsán, especializado en energía, construcción y concesión de infraestructura dos documentos por 464 mil euros cada uno, las dos por el mismo concepto: colaboración en proyectos llevados a cabo en México. Hay una tercera factura de 384 mil euros por el mismo asunto.

Los responsables de Isolux en México no respondieron los cuestionamientos de El País sobre el tema.

Información de la prensa mexicana revela que un informe de la policía calcula la inversión en el hotel El Encanto en 94 millones de euros, aunque Miguel Ángel Aragónes considera una cifra desproporcionada y dice que la inversión tuvo que oscilar entre los 23 millones en total.

“El Encanto estaba llamado a ser el establecimiento más exclusivo de la zona. El entorno no ayudó. Acapulco, igual que una buena parte de México en 2009, vivió un estallido de violencia. De los 158 homicidios registrados ese año se pasó a 370 en 2010 y al año siguiente la cifra alcanzó los 600.

Una organización no gubernamental mexicana ha situado a Acapulco como una de las ciudades más violentas del mundo, sólo detrás de la hondureña San Pedro Sula y Caracas, la capital de Venezuela”, según la nota del diario español El País.

La operación de El Encanto quedaría en manos de un grupo de socios mexicanos, pero como no hubo acuerdo entre los mismos, se decidió que Mariana Aragonés, la sobrina del supuesto arquitecto asumiera las riendas. “En la inauguración, recuerda ella, recibió mucha ayuda de Mercé Gironés, la entonces esposa de Pujol Ferrusola (fue quien eligió el blanco de las cortinas y los manteles), y de la hija del matrimonio.

A partir de ese día dice que nunca más los vio en persona”, según el diario. Llevaba las cuentas y se las presentaba por correo electrónico a los socios. Uno en Miami, otro en el DF y Jordi, en España. Era el peor momento de Acapulco, las cuentas no salían. No se llegaban a cubrir las nóminas. Ellos tuvieron que ir aportando dinero, recuerda Mariana. En México, muchos de los compradores han presentado demandas por incumplimiento en los contratos de compra del hotel.