Economía
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Menor inversión y más deuda en estados, prevé Moody’s
Roberto González Amador
 
Periódico La Jornada
Viernes 28 de agosto de 2015, p. 30

La anunciada decisión del Ejecutivo federal de reducir el gasto público en 2016 para compensar la caída en los ingresos petroleros ejercerá presión sobre las finanzas de los estados, lo que obligará a los gobiernos locales a postergar inversiones de infraestructura, reducir sus posiciones de efectivo o contraer deuda, anticipó la firma de calificación de inversiones Moody’s Inverstors Service.

El gobierno federal anunció para el próximo año un recorte del gasto de 134 mil millones de pesos, 0.8 por ciento del producto interno bruto (PIB), para compensar la pérdida de ingresos petroleros. Ese ajuste es adicional al de 124 mil 300 mil millones de pesos, 0.7 por ciento del PIB, realizado en 2015.

Como resultado de la reducción del gasto público federal se verá limitado el apoyo financiero a los proyectos de infraestructura de los estados y otras transferencias administradas por las dependencias del gobierno federal, consideró Moody’s en un reporte publicado este jueves.

Recorte presupuestal

Esto ejercerá presión sobre las finanzas estatales, lo cual obligará a los estados a postergar inversiones de infraestructura, reducir sus posiciones de efectivo, o contraer deuda. Estimamos que el recorte de las transferencias para proyectos reducirán los ingresos de los estados entre 2 y 5 por ciento de los ingresos totales, según Francisco Vázquez-Ahued, autor del reporte.

El apoyo del gobierno federal a proyectos de infraestructura proporcionado a través del ramo 23 del Prespuesto de Egresos de la Federación y otros subsidios creció a un ritmo más rápido que cualquier otra forma de apoyo federal entre 2010 y 2014, apuntó Moody’s. Consideró que la reducción prevista de apoyo del gobierno federal dejará a este tipo de subsidios vulnerables a recortes y a un menor crecimiento.

La marcada desaceleración del ramo 23 y otros subsidios tendrá consecuencias negativas para los estados. Dado que la mayoría de ellos están destinados para proyectos de infraestructura, el ramo 23 y otros subsidios han registrado una desaceleración en la obtención de préstamos a estados, así como también una mejora en tenencias de efectivo de los gobiernos locales dentro del sistema bancario, señala Vazquez-Ahued.

Moody’s prevé crecimiento nominal cero del ramo 23 y otros subsidios en 2016 lo que resultará en un aumento de los déficits de financiamiento en efectivo de 2 por ciento en promedio. Resulta probable que los estados mexicanos posterguen las inversiones en infraestructura, contraigan más préstamos o incrementen sus atrasos como resultado.