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Le arrebatan la mirada y el trabajo
Corresponsal
Periódico La Jornada
Martes 15 de diciembre de 2015, p. 26

Cancún, QR.

José Tomás Pech Uicab, de 70 años de edad, velador de la alcaldía de Isla Mujeres y uno de los 27 ancianos que perdieron la vista luego de una cirugía de cataratas en la clínica del Instituto de Salud Visual (Isvi) de Cancún, fue despedido tras haber tomado 47 días de incapacidad.

Las autoridades le informaron que su liquidación fueron los 10 mil 800 pesos que el sistema municipal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) le dio para ayudarle con los pasajes de Cancún a Isla Mujeres y para comprar medicamentos.

Manolita N, esposa de José Tomás, narró que su esposo presentó la infección en ambos ojos dos días después de la cirugía, realizada el 29 de octubre.

Explicó que su marido tuvo incapacidad médica, pero ahora las autoridades municipales, encabezada por el alcalde priísta Agapito Magaña Sánchez, no lo reconocen y alegan que no fue accidente de trabajo y es una clínica particular, no del Issste (Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado) ni del (Instituto Mexicano del) Seguro Social.

El viaje redondo en transbordador de la isla a Puerto Juárez (a cinco kilómetros de Cancún) para ancianos con credencial del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam) cuesta 160 pesos, y el taxi de la terminal marítima al Isvi, en la avenida Huayacán (15 kilómetros al sureste), 200 pesos.

Pech Uicab recibió del Club del Anciano del DIF de Isla Mujeres 4 mil 800 pesos para el transbordador y 6 mil para taxis durante un mes después de la operación.

Los medicamentos que debe tomar cuestan entre 380 y 750 pesos. Algunos son sulfato de condroitina, prednisolona, netilmicina, dexametasona/tobramicina y moxifloxacino.

Manolita comentó que su esposo lleva mes y medio en casa y sólo sale para recibir atención médica. Ayer personal del ayuntamiento le notificó que no pueden hacerle válida la incapacidad.

Agregó que cuando preguntó si se podía jubilar o pensionar por discapacidad la respuesta fue negativa “porque (la ceguera tras la operación de cataratas) no fue un accidente de trabajo, sino una cirugía particular. Ya está mayor… y ciego. ¿Dónde lo van a contratar?”