Opinión
Ver día anteriorViernes 18 de noviembre de 2016Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 
Astillero

Coctel Margarita

Receta en curso

Intentos de relección

¿Méritos políticos propios?

Foto
EN SESIÓN. Carlos Romero Deschamps durante la sesion de ayer en el Senado, en la cual se aprobó la solicitud de licencia, por tiempo indefinido, del panista Luis Fernando Salazar Fernández para participar en el proceso electoral por la gubernatura de CoahuilaFoto Marco Peláez
E

stá en preparación la bebida electoral que diversos cantineros políticos desean declarar triunfadora del (desde ahora) amañado concurso partidista 2018. Medios de comunicación (plumas y micrófonos manejables), casas encuestadoras (resultados absoluta e impunemente manejables) y, sobre todo, los gerentes generales de las dos firmas participantes, la peña mexiquense y el caldero michoacano, actúan con sincronización evidente para ayudar a la promoción de las presuntas virtudes del Coctel Margarita, la receta fatigosamente impuesta en 2006 bajo su denominación de origen, Felipe Calderón Hinojosa, que ahora se lanza (renovada, diferente, con virtudes y carrera propias) bajo una etiqueta de género apellidada Zavala Gómez del Campo.

La historieta coctelera en curso incluye un intento de lavado de imagen del estratega que está al fondo, Calderón Hinojosa (ya hubo una primera faena de despercudido en la tintorería ITAM), en una osada pretensión de retorno a Los Pinos que hasta ahora no ha logrado ninguno de los interesados. José de León Toral impidió al presidente ya electo, Álvaro Obregón, en el restaurante La Bombilla, de San Ángel, en la Ciudad de México, sentarse nuevamente en la silla presidencial (lo cual dio paso a que Plutarco Elías Calles, presidente en funciones, instaurara el maximato, que sucumbió cuando el sucesor, presuntamente dócil, Lázaro Cárdenas del Río, lo mandó fuera del país). Carlos Salinas de Gortari vivió un 1994 de muerte y descontrol mientras soñaba (equivocadamente) con instalar un sucesor de paja que le habilitara el camino para retomar el poder en 2000. Y ahora viene un panista de historial funerario a buscar la relección por la vía conyugal, en una hipótesis de trabajo que instalaría el verdadero poder en el DIF encabezado hipotéticamente por un primer caballero (¿?) de la Nación.

Ayer, en Twitter, el autor de estas líneas astilladas convocó a responder un planteamiento: “Reto a que alguien me diga un hecho político propio, incontrovertible, de @Mzavalagc, que demuestre (sus) méritos para aspirar a presidir México”. Seis horas después, a la hora de cerrar esta columna, no había llegado una sola respuesta, aunque sí algunos alegatos llenos de sentimiento y adjetivos, pero sin entrar al fondo del asunto. Hubo argumentaciones que sin duda habrían facultado a la señora Zavala Gómez del Campo para ser directora de un colegio de orientación clerical o de una asociación con fines benéficos, pero ¿cuáles serían los hechos políticos propios que constituirían su plataforma para aspirar a presidir un país con tales problemas como es México?

Y no se crea que la falta de esos méritos políticos propios, incontrovertibles, proviene de que Zavala Gómez del Campo pudiera ser una ciudadana ajena al tinglado político, exenta de contaminaciones con el sistema, una propuesta ciudadana potenciada justamente por su falta de participación en asuntos institucionales, una hoja virtuosamente en blanco. Al contrario, la mayor parte de los miembros de la familia Zavala Gómez del Campo, en especial Margarita, han vivido de la política, del sistema; en Imagen Televisión, este tecleador ha hablado del parasitismo familiar, que no es solamente panista ni solamente de la facción de la que hoy se comenta aquí (el parasitismo es una palabra que significa sistema de vida de los parásitos o forma de vida de la persona que vive a expensas de otra y se aprovecha de ella). Hoy mismo, Felipe Calderón y su esposa hacen precampaña validos del dinero y los servicios que les provee el Estado mexicano, a título de las pensiones presidenciales tan repudiadas (menos por los beneficiados, obviamente).

La campaña concertada que se ha desarrollado para inflar la (pre)candidatura de Zavala Gómez del Campo ha implicado el debilitamiento acelerado del único panista que pretendería jugar las contras a la aspirante bendecida por las cúpulas del poder mexicano. El joven queretano Ricardo Anaya, presidente del comité nacional panista, ha sido llevado al paredón mediático por plumas y micrófonos usualmente movidos bajo consignas, acusándolo (mientras Felipe y Margarita hacen lo propio, pero en un plano menos abierto) de ambición, oportunismo e incluso de llevar un alto tren de vida, con su familia viviendo por una temporada en Estados Unidos. En el contexto de la extendida corrupción que se ha asentado en la clase política panista (los moches, como una expresión), es probable que los señalamientos contra Anaya sean ciertos (eso y más), pero la pareja acusadora no tiene las manos limpias para tirar esas piedras. Está pendiente, por ejemplo, que Zavala presente su declaración llamada 3 de 3, con todo y ampliación de casa familiar.

La apuesta calderonista-zavalista tiene, sin embargo, una gran posibilidad de éxito, pues en torno a ella han cerrado filas los intereses que pretenden impedir que el pálido reformismo caudillista de Andrés Manuel López Obrador llegue a la presidencia de la República. En Los Pinos existe la convicción de que los votantes no apoyarán ninguna fórmula proveniente de la matriz peñista (Osorio, Videgaray, Meade, Eruviel, por ejemplo) o priísta (Beltrones y su oscuridad, por ejemplo) y por ello se empuja el bipartidismo inducido, como aquí se le denominó en junio pasado (cuando la democracia concedió cinco gubernaturas al PAN). PRI y PAN, como finalistas predeterminados, desde ahora asumiendo que sería la opción de blanco y azul la que podría volver a engañar a la sociedad con el señuelo de la alternancia partidista y el cambio de género. El Coctel Margarita.

Y, mientras este fin de semana se realiza el segundo congreso nacional extraordinario de Morena, donde López Obrador revisará lo alcanzado hasta ahora por ese partido y, según algunos de sus cuadros cercanos, se espera que haga planteamientos correctivos rumbo a la elección presidencial de 2018, ¡hasta el próximo lunes!

Twitter: @julioastillero

Facebook: Julio Astillero