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La pintora tamaulipeca exhibe Los colores de las formas en el Centro Cultural Tijuana

Los lienzos de Margarita Morales surgen de su renuncia a explicar lo que plasma

Sus cuadros son un simple momento que debe recordarse, apunta el crítico Andrés de Luna

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Morales estudió comunicación visual en la UAM y artes visuales en San CarlosFoto Mireya Cuéllar
Mireya Cuéllar
La Jornada Baja California
Periódico La Jornada
Lunes 17 de julio de 2017, p. 7

Tijuana, BC.

¿Por qué un cuadro debería tener siempre una explicación? Cuando Margarita Morales se desbloqueó, renunció a la idea de que uno siempre tiene que entender o tratar de explicar lo que plasma; entonces empezó a fluir. Así nació ese expresionismo abstracto lleno de colores que en estos días se puede ver en el Centro Cultural Tijuana.

Los colores de las formas es el título de la colección de 20 lienzos que componen la exposición de Morales, la mayoría de los cuales tiene un título que sí cuenta una historia: La trama de los días, La tarde sin niebla, La presencia grata, El éxtasis…

¿Para ti el éxtasis es rojo?”, pregunta una chica a su pareja cuando ambos miran la tela que desborda en rojos. Por supuesto, se escucha categórica la voz del varón. Pues no, dice ella, “para mí es azul… azul cielo”.

En esta exposición de colores, que llegó a Tijuana hace un mes, hay cielos verdes y las tardes sin niebla son de tono rojo con fondo negro y algunas pinceladas de blanco y amarillo. Frente a cada lienzo el espectador puede jugar a preguntarse si la trama de sus días es de ese color, con la misma mezcla que emplea Margarita.

Sus cuadros son una especie de transición, un simple momento que debe recordarse, porque el arte permite establecer, en el gusto y la tristeza, dos forma complementarias de encontrarnos, dice de la obra el crítico de arte Andrés de Luna en la presentación de la autora.

Con una carrera que se desarrolló en Europa –vive entre Londres, Alemania y México–, Morales pinta lo que siente: Expreso un sentimiento, sin mayores explicaciones o preguntas.

Tampoco atribuye los tonos de su paleta a su origen –nació en Ciudad Mante, Tamaulipas–, en medio de la luz y el color.

Aunque es la hija más pequeña de una familia inmersa en el mundo del arte, cuando se fue de México, después de estudiar comunicación visual en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y artes visuales en San Carlos, no tenía pensado dedicarse a la pintura, aunque sus seres cercanos siempre se lo había sugerido. Se fue dando, dice. En Londres descubrió su gusto por el movimiento abstracto y después se siguió a Berlín, donde su obra llamó la atención por los tonos alegres que emplea.

Ha realizado diversas exposiciones colectivas e individuales en México y el extranjero, algunas de las más recientes en el Deutsche Bank KunstHalle (Berlín), en el Museo Nacional de Azerbaiyán, en ADRA Museo (Bakú), en la Bolsa Mexicana de Valores (Ciudad de México), en la Pinacoteca de Tamaulipas (Ciudad Victoria) y en el Museo de Arte Moderno del Estado de México.

Los colores de la formas permanecerá en el vestíbulo del Centro Cultural Tijuana hasta agosto.