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Gina Haspel, primera mujer nombrada al frente de la CIA, dirigió un centro de tortura

Tillerson es despedido y Pompeo será jefe de la diplomacia de EU

El funcionario se enteró que ya no era secretario de Estado por medio de un tuit de Trump

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A un costado de la Casa Blanca, en Washington, el grupo internacional Avaaz colocó 7 mil pares de zapatos que representan a los niños que han fallecido por armas de fuego en Estados Unidos desde la matanza en la primaria Sandy Hook, en 2012, a la fechaFoto Ap/Avaaz
David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada
Miércoles 14 de marzo de 2018, p. 26

Nueva York.

Donald Trump despidió este martes al secretario de Estado Rex Tillerson y lo remplazó con el halcón derechista y actual jefe de la CIA, Mike Pompeo, al tiempo que nombró a una torturadora en la agencia de inteligencia que será la primera mujer en encabezarla, al continuar con el cambio de personal sin precedente dentro de la Casa Blanca.

El nombramiento de Pompeo como canciller, y de Gina Haspel como directora de la CIA –ambos aún requieren ratificación del Senado–, augura una política exterior aún más beligerante por parte del gobierno de Trump. Pompeo comparte una visión más sincronizada a la del presidente –algo que Trump subrayó al comentar: siempre estamos en la misma frecuencia de onda, y desde sus tiempos como representante federal hasta recientemente ha expresado posiciones antimusulmanas, repudio al acuerdo nuclear con Irán, ha apoyado el empleo de la tortura, está entre quienes niegan el consenso científico sobre el cambio climático, se opone a la clausura del campo de concentración en Guantánamo, apoyó los programas secretos de vigilancia masiva de la población y opinó que el filtrador Edward Snowden merece la pena de muerte, entre otras posiciones.

Pompeo ingresó al Congreso como representante en 2010 y fue el candidato favorito de los hermanos multimillonarios David y Charles Koch, tal vez el dúo más poderoso detrás del movimiento derechista en Estados Unidos.

Sobre América Latina, Pompeo recientemente elogió el papel de la CIA en cuanto a proveer la inteligencia para elaborar las sanciones impuestas por Trump a Venezuela. Se espera que promoverá una política más dura contra dicho país, señalaron varios expertos en entrevista con McClatchy. El verano pasado el propio Pompeo comentó que en sus visitas a México y Colombia abordó el tema de qué se podría hacer para cambiar al gobierno venezolano, provocando denuncias del gobierno de Maduro. Pompeo visitó México con el jefe de gabinete John Kelly a principios de julio del año pasado, cuando se entrevistaron con el presidente Enrique Peña Nieto.

El nombramiento de Haspel como jefa de la CIA provocó de inmediato críticas de una amplia gama de voces. Ella supervisó un sitio negro de la CIA en Tailandia en 2002 dedicado a la tortura de sospechosos en la guerra contra el terror. Ahí, un detenido fue sometido al waterboarding –calificada como técnica de tortura según la ley internacional– 83 veces en sólo un mes, además de ser aventado contra paredes, privado de sueño y colocado en una especie de ataúd, según documentó un informe oficial del Senado en 2014. Cuando regresó a un puesto en la sede de la CIA, Haspel dio órdenes para destruir evidencia, incluyendo videos de tortura cometidos por la CIA en varios sitios clandestinos, entre ellos el que ella había supervisado. Eso fue considerado obstrucción por los integrantes de la Comisión sobre el 11-S.

Una amplia gama de agrupaciones de derechos humanos, sectores liberales y hasta un republicano criticaron la decisión. Gina Haspel fue figura central en uno de los capítulos más ilegales y vergonzosos de la historia moderna de Estados Unidos, declaró la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), entre otras organizaciones.

El senador republicano John McCain, veterano y prisionero de guerra en Vietnam, ex candidato presidencial y ahora presidente del Comité de Servicios Armados, y feroz crítico de los programas de tortura impulsados en la era del presidente George W. Bush, declaró que la tortura de detenidos en custodia estadunidense durante la década pasada es uno de los capítulos más oscuros de la historia estadunidense. Haspel deberá explicar la naturaleza y el alcance de su involucramiento en el programa de interrogatorios de la CIA durante su proceso de ratificación.

Éxodo

Tillerson, al parecer, se enteró de su despido por un tuit del presidente a las 8:44 de la mañana: Mike Pompeo, director de la CIA, será nuestro nuevo secretario de Estado. ¡Hará un trabajo fantástico! Gracias a Rex Tillerson por su servicio. Gina Haspel será la nueva directora de la CIA, y la primera mujer así seleccionada. Felicidades a todos.

En breves comentarios a la prensa antes de partir a San Diego para ver prototipos de su muro fronterizo, Trump dijo que había estado pensando desde hace mucho tiempo en sustituir a Tillerson y explicó: no estábamos pensando de la misma manera; concluyó que Tillerson ahora será más feliz.

Aunque la versión oficial es que Tillerson fue informado de la decisión de Trump hace días, el subsecretario de Estado, Steve Goldstein, contradijo la versión oficial esta mañana al informar que Tillerson tenía toda la intención de permanecer en su puesto, y que no habló con el presidente esta mañana y no está enterado de la razón por la cual fue despedido. Poco después Goldstein también fue despedido, obviamente por no sujetarse a la línea oficial.

En sus palabras de despedida este martes, Tillerson agradeció la dedicación del personal del Departamento de Estado –el cual no lamentará su salida después de que su manejo de la dependencia durante sus 14 meses fue marcado por un deterioro de moral y un éxodo notable de diplomáticos– y mencionó que recibió una llamada telefónica de Trump unas tres horas después del tuit, pero fue notorio que no dio las gracias rituales ni elogió al presidente.

Su salida no fue gran sorpresa, se había especulado sobre ella durante meses y Tillerson nunca tuvo gran respeto por su ahora ex jefe e incluso todos recuerdan –incluido el presidente– que el año pasado calificó a Trump de chingado imbécil (fucking moron).

Tillerson no fue el único en ser expulsado este martes del paraíso Trump. El asistente personal del presidente, John McEntee, fue despedido y escoltado a la salida de la Casa Blanca después de que su autorización de seguridad fue negada a causa de problemas financieros –posiblemente criminales– en su historial. Sin embargo, de inmediato fue contratado por la recién nacida campaña de relección del presidente.

La tasa de cambio de los funcionarios de alto nivel en la Casa Blanca alcanzó 43 por ciento en los primeros 14 meses de este gobierno, aun antes de los despidos de ayer.

Jóvenes

En otra parte de Washington, sobre el césped, a un costado del Capitolio, se colocaron 7 mil pares de zapatos representando a los niños que han fallecido por violencia de armas de fuego desde la matanza en la primaria de Sandy Hook, en 2012, en una acción del grupo internacional Avaaz.

Este miércoles, estudiantes de casi 3 mil escuelas del país –según organizadores– abandonarán las aulas en una acción para marcar un mes de la matanza en la preparatoria de Parkland, Florida, y con la exigencia de mayores controles sobre el acceso a las armas de fuego. La acción durará 17 minutos, uno por cada fallecido en esa tragedia (https://www.womensmarch.com/ enough/).