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Los contratos se pueden revisar, no hay problema de transparencia, dice Federico Patiño

Totalmente política, controversia por nuevo aeropuerto: GACM

Ya hay afectaciones; inversionistas mostraron cautela en la Fibra E, afirma el director del grupo

Las tres o cuatro observaciones de la Auditoría Superior van a ser solventadas, asegura

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Federico Patiño Márquez, director general del Grupo Aeroportuario de Ciudad de MéxicoFoto Yazmín Ortega Cortés
 
Periódico La Jornada
Miércoles 28 de marzo de 2018, p. 21

Texcoco, Edomex.

La controversia que rodea la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de Ciudad de México (NAICM) es totalmente política y hay que sacarla de ahí, afirma Federico Patiño Márquez, director general del Grupo Aeroportuario de Ciudad de México (GACM), responsable del proyecto.

Estoy convencido. Es como el muro de (Donald) Trump. Han metido el NAICM a la arena política, pero hay que sacarlo de ahí, sostuvo Patiño en entrevista con La Jornada, realizada ayer en los terrenos donde se lleva a cabo la obra, en el municipio de Texcoco, estado de México.

La edificación requerirá una inversión de 13 mil 100 millones de dólares. Patiño Márquez destaca que de esa cantidad 70 por ciento será financiada con recursos privados, que tendrán su fuente de pago en la tarifa por uso de aeropuerto (TUA), que es cubierta por los usuarios que abordan un vuelo en la actual terminal capitalina y no con impuestos de la gente que no lo utiliza.

El otro 30 por ciento del costo del proyecto, unos 3 mil millones de dólares, será pagado con recursos de los contribuyentes, que deberán ser autorizados en los siguientes años en el Presupuesto de Egresos de la Federación, explica.

Hasta ahora están asegurados 10 mil millones de dólares para el proyecto. Se han obtenido, detalla, de la colocación de bonos en los mercados internacionales por 6 mil millones de dólares; otros mil 600 millones de una emisión, el viernes pasado, de certificados bursátiles en el mercado accionario mexicano, vehículo financiero denominado Fibra E; de recursos presupuestales se han canalizado el equivalente a mil 250 millones, y está en proceso de negociación con la banca comercial un crédito revolvente por otros mil millones.

Para Federico Patiño, la controversia en torno a la obra no radica en cuestiones técnicas, financieras ni de transparencia. Son los tres puntos que ha cuestionado Andrés Manuel López Obrador, candidato presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia, quien ha sostenido que, en caso de ganar la elección del primero de julio, cancelará la actual obra para en su lugar edificar dos pistas en la actual base aérea de Santa Lucía.

–¿Ha buscado formalmente al candidato López Obrador para que venga a conocer el proyecto, a visitar la obra?

–¿Crees que lo vamos a convencer? Ya vino con su gente hace meses. Se presentó en la entrada de la obra. Yo estaba aquí, en mi oficina, y me avisaron que estaba en la puerta. Lo atendió el ingeniero Raúl González Apaolaza (responsable de la construcción de la torre de control y la terminal, quien fue director del Metro durante el gobierno de Cuauhtémoc Cárdenas en Ciudad de México). Tuvieron una plática cordial.

–Un señalamiento de los críticos de la obra es falta de transparencia y, mencionan, corrupción. Citan para hacer esas afirmaciones que hay observaciones de la Auditoría Superior de la Federación al proyecto.

–La Auditoría Superior de la Federación revisa todos los contratos. No lo hace desde su oficina. Viene a campo para cerciorarse de que todo esté de acuerdo con los contratos. Y tendrá que seguir viniendo.

–Entre las observaciones de la Auditoría Superior está la de un sobrecosto de mil millones de pesos en la barda perimetral de 32 kilómetros (que es edificada por la Secretaría de la Defensa Nacional).

–Son como tres o cuatro las observaciones que ha hecho. Todas las estamos bajando y tenemos hasta el día 29 para hacerlo. Las vamos a solventar todas.

Dicen que se perdieron mil millones de dólares en el nuevo aeropuerto. Lo que hizo la auditoría fue solicitar más información sobre ello. Pero no es que se hayan perdido mil millones. Estamos proveyendo la información. Son tres o cuatro observaciones, y todas van a quedar solventadas.

Federico Patiño expone que el GACM no mueve los recursos que reciben los proveedores y contratistas del nuevo aeropuerto. Todos los fondos, asegura, son pagados por Nacional Financiera, que actúa como tesorera. Yo no toco ni un peso, subraya.

Destaca, en ese sentido, la transparencia en la planeación y ejecución de la obra. De entrada, apunta, el consejo de administración de la empresa pública responsable del proyecto tiene ahora cuatro consejeros independientes, número que aumentará a seis con la incorporación de los representantes de los inversionistas que participaron en la emisión del viernes anterior.

Precisamente sobre la transparencia en la contratación de la obra, señala: “Los contratos ya se pueden revisar. Todos son públicos y están publicados en la página de Internet”.

“En ese sitio se encuentran las versiones facsimilares, con la firma de cada participante, de los contratos de obra pública; servicios relacionados con la obra; adquisiciones de bienes y servicios, y convenios.

No han auditado los contratos porque no han querido. Están todos los que se han firmado y las respectivas opiniones de los testigos sociales.

Lo que llama ruido político ha tenido, dice, efecto en la percepción que los inversionistas tienen de la obra.

Sí nos ha afectado la controversia en torno a la construcción del aeropuerto, añade. Relata que diversos inversionistas han optado por tomar cautela, y pone de ejemplo la colocación de certificados bursátiles la semana pasada.

Menciona que se anticipaba que la emisión –30 mil millones de pesos– tuviera una sobredemanda de 40 por ciento de los papeles de Fibra E, pero algunos inversionistas prefirieron esperar. Finalmente, los resultados oficiales precisan que la sobredemanda fue de sólo 14 por ciento.

Suspender la construcción del nuevo aeropuerto, dice, tendría un impacto económico de 120 mil millones de pesos –como dijo el lunes anterior en una conferencia de prensa en Los Pinos. Eso es terrible. No podemos desperdiciar ni un centavo. Pero hay otros impactos igual de importantes que deben evaluarse, apunta.

El riesgo reputacional con la cancelación del tren México-Querétaro no era tan fuerte, porque se trataba de un solo inversionista. Y aquí, en la obra del aeropuerto, tengo 750; 45 por ciento en Estados Unidos, 20 por ciento en Asia, 25 por ciento en Europa, y 10 por ciento en América Latina.