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Habrá sanciones si no admite la victoria del opositor Alassane Quattara, amenaza Europa

Reconocer derrota, exigen EU, Francia y UE al presidente de Costa de Marfil

Dejar el poder a la brevedad posible y evitar una espiral de violencia, piden a Laurent Gbagbo

 
Periódico La Jornada
Sábado 18 de diciembre de 2010, p. 27

Bruselas, 17 de diciembre. Francia, la Unión Europea (UE) y Estados Unidos emplazaron al presidente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, en el poder desde hace 10 años, a reconocer su derrota en la segunda vuelta electoral del 28 de noviembre frente al opositor Alassane Quattara, y lo instaron a que deje el poder a la brevedad posible y evite que el país siga confrontado en una espiral de violencia.

En el mismo sentido se pronunció el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, quien señaló que permitir que Gbagbo asuma una segunda presidencia sería una burla a la democracia, advirtió que la situación en el país ha dado un peligroso giro e instó al régimen a no interferir en las labores de la ONU en aquella nación.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, pidió desde Bruselas a Gbagbo dejar el poder antes del fin de semana so pena de ser sometido a sanciones por la UE. Señaló que el aún gobernante y su esposa tienen el destino entre sus manos y que de no alejarse del mando serán incluidos en la lista de personas objeto de sanciones.

Afirmó que lo que ocurre en Costa de Marfil es totalmente inadmisible. Hubo elecciones, bajo el control de la ONU, validadas por la ONU. Más aún, la totalidad de los estados africanos reconocieron la elección de Quattara, el rival del cuestionado mandatario.

Sin embargo, Sarkozy dijo que en violación a la voluntad del pueblo marfileño, impedido de votar durante 10 años, Gbagbo se mantiene en el poder, sus partidarios disparan, hubo muertos en las calles de Abiyán, es un escándalo. Aseveró que “la única posibilidad de Gbagbo es dejar a la mayor brevedad el poder que usurpa.

Advertencia de la CPI

La UE urgió al ejército marfileño ponerse bajo la autoridad del presidente democráticamente electo. En declaración al término de una cumbre en Bruselas, los países comunitarios llamaron a “todos los dirigentes marfileños, tanto civiles como militares que aún no lo han hecho, aponerse bajo la autoridad del mandatario elegido.

Recordaron que el fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Luis Moreno Ocampo, advirtió que iniciará proceso a cualquier responsable de actos de violencia que causen muertes en Costa de Marfil, donde el saldo de la víspera era de 12 muertos en los choques armados entre partidarios de ambos bandos y en otros hechos represivos.

Pero los últimos reportes dieron cuenta de al menos otros 20 muertos luego que militares dispararon contra manifestantes. De acuerdo con el gobierno marfileño, 10 manifestantes y 10 agentes del orden murieron en Abiyán, mientras que el partido de Quattara habló de al menos 30 manifestantes fallecidos.

La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, atribuyó la violencia al bando de Gbagbo, y lo acusó de impedir un rápido traspaso de poderes a Quattara, por ello la UE amenazó con tomar medidas contra cualquier persona que bloquee el respeto de la voluntad expresada por el pueblo marfileño, acorde con la autoridad electoral.

Estados Unidos insistió en que el tiempo se acaba y está preparado para imponer sanciones específicas contra Gbagbo si no pone fin a su autoproclamación como presidente de Costa de Marfil.

La imposición de sanciones se hará de manera individual y concertada con nuestros socios sobre el presidente Gbagbo, su familia y su círculo íntimo si continúa con su ilegítimo reclamo de poder, afirmó el vocero Philip Crowley.

El Consejo de Seguridad de la ONU amenazó con hacer recaer el peso de la ley humanitaria internacional contra los culpables de ataques a civiles en Costa de Marfil, en momentos en que fuerzas leales a Gbagbo patrullan Abiyán, la capital económica del país africano, tras la jornada de choques de ayer que dejó una docena de muertos.

Gendarmes y militares procedieron a un despliegue masivo en el barrio norteño de Abobo, favorable a Quattara, teatro de las mayores manifestaciones la víspera. Las fuerzas pro gobiernistas mantienen el control en otros barrios y vigilan una barrera erigida en la carretera que lleva al hotel donde Quattara instaló la sede de su gobierno, reconocido internacionalmente.

En esa zona, donde la víspera combatieron efectivos de las Fuerzas Nuevas, de Quattara, hay cascos azules de la ONU que protegen el hotel. Guillaume Soro, primer ministro del gobierno designado por Quattara, hizo un llamado a sus seguidores a tomar la sede del gobierno e intentar la toma de la televisora estatal, sin lograrlo aún.

Los medios estatales y lugartenientes de Gbagbo mantienen una actitud desafiante y acusan a los cascos azules y Francia –potencia colonial hasta la independencia del país en 1960– de armar a los simpatizantes de Quattara en el norte para perpetrar un genocidio.

La Unión Africana ya reconoció la victoria de Quattara, pero todavía busca una solución negociada y su liderazgo se iba a reunir hoy con Gbagbo. No obstante, Kenia llamó a expulsar a Gbagbo por la fuerza.

Gbagbo fue proclamado el 3 de diciembre vencedor de los comicios del 28 de noviembre con 51.45 por ciento de los votos por el Consejo Constitucional, que invalidó los resultados de la Comisión Electoral Independiente, que había dado vencedor a Quattara con 54.1.

Gbagbo llegó al poder en octubre de 2000 tras polémicas elecciones en el país de 21 millones de habitantes, primer productor mundial de cacao. Pero después de un fallido golpe de Estado en septiembre de 2002, el país se dividió entre el sur leal al mandatario y el norte que se pliega a la rebelión.