Política
Ver día anteriorViernes 20 de septiembre de 2019Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Ni sus ex presidentes militan en el partido

Dividido y sin fuerza, PAN cumple 80 años

En el blanquiazul ya no existen intelectuales de la talla de sus fundadores o de Luis Álvarez y Castillo Peraza; le ha faltado asumir el papel de una oposición bien estructurada y sus recientes directivas son calificadas de mediocres

Foto
▲ Para el ex diputado y ex funcionario Juan Miguel Alcántara, quien se dice de esencia panista, el Partido Acción Nacional pasa por un momento tan malo que para remontar apuesta por los errores del gobierno. En la imagen, el Foro Internacional sobre la entrada y salida del populismo realizado en la sede del blanquiazul y encabezado por su dirigente nacional, Marko Cortés (centro).Foto Cuartoscuro
 
Periódico La Jornada
Viernes 20 de septiembre de 2019, p. 12

Tras la debacle electoral de 2018 y la pérdida de las gubernaturas de Baja California y Puebla en junio pasado, el Partido Acción Nacional (PAN) arriba a su 80 aniversario en uno de sus peores momentos: dividido, con un frágil liderazgo y la aventurada apuesta de que sean los errores del gobierno los que le ayuden a remontar la situación.

El PAN de 2019 ya nada tiene que ver con el partido que ganó las elecciones presidenciales de 2000 y las de 2006. De hecho, los ex presidentes Vicente Fox y Felipe Calderón ya no militan en esta fuer-za política.

El panorama es de tal deterioro que el ex diputado y ex funcionario Juan Miguel Alcántara Soria considera que no hay nada que celebrar el próximo sábado cuando se efectuará el principal festejo del 80 aniversario. Incluso, advierte que si no hay un cambio, Acción Nacional corre el peligro de desaparecer como le sucedió a partidos del humanismo político en Venezuela, Italia, España y otros países.

Luego de su triunfo en el año dos mil, cuando ganó por primera vez la Presidencia de la República, el PAN ha presentado una tendencia descendente en las preferencias electorales que no ha parado. De 42 por ciento de votación presidencial que obtuvo en aquel año, bajó a 35 por ciento en 2006, a 25 en 2012 y a 17 en 2018.

En la votación de congresistas se presenta el mismo fenómeno, de manera que de 211 diputados en 2000 bajó a 78 el año pasado. Por lo que hace a los senadores paso de 60 a 24 en el mismo periodo.

A esa situación se suma la salida de militantes decepcionados o enojados, el alejamiento de figuras históricas como Carlos Medina y Francisco Barrio, y las constantes disputas internas por lo poco que les queda del poder.

Saldos negativos

Alcántara Soria, quien no refrendó su militancia en el PAN pero se asume de esencia panista, señala que los saldos negativos que ha obtenido este partido en los últimos procesos electorales son producto de la creciente pérdida de confianza del electorado por las incapaci-dades de algunos servidores públicos y las conductas de corrupción.

Evalúa que el PAN no está actuando como el partido opositor que diseñaron los fundadores. No se está viendo una oposición bien estructurada, analítica y propositiva, de alternativas y proyectos distintos a los que en en estos momentos a tontas y a locas impulsa el presidente Andrés Manuel Ló-pez Obrador.

Ex procurador de Justicia de Guanajuato y ex secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, estima que Acción Nacional no ha asumido el papel de una oposición bien estructurada debido a la mediocridad de las recientes directivas.

No hay el talante intelectual que hubo en la época de los fundadores o en la de Luis Álvarez y Carlos Castillo Peraza. Se extraña a los intelectuales que en el pasado tuvo el partido. Hoy están totalmente marginados, esquinados, añade el ex diputado.

Hay una camarilla de mediocridad, disputando canonjías de lo poco que queda de repartir en los espacios legislativos, en alcaldías y gubernaturas, y esa medianía es una nata que impide el surgimiento de nuevos liderazgos. El PAN sigue cerrado, con una militancia mínima, que no permite que se oxigene, y esa situación es la que está llevando a tener la tesis de que algún día va a desaparecer, explica.

Por su lado, Ernesto Ruffo, diputado y ex gobernador de Baja California, el primero que tuvo el blanquiazul, sostiene que el escenario electoral para su partido en 2021 es positivo, pues la ciudadanía está volteando a verlo ante la incertidumbre y temor que provocan los planteamientos de López Obrador.

Sin embargo, Acción Nacional tiene el reto de ciudadanizarse o, de lo contrario, quedará a merced de los grupos internos que sólo están interesados en sus luchas internas y en qué posición van a agarrar. Ejemplo de ello es que en las últimas elecciones de dirigentes locales hubo luchas sordas por el control del partido para usufructuar ese poder.

También dice que un tema pendiente de resolver es la dicotomía partido-gobierno, pues los gobernadores buscan controlar al instituto político, pero el PAN se debe a los ciudadanos no al gobierno, subra-ya Ruffo.

Para remontar la presencia dis-minuida del panismo, Cecilia Romero, ex dirigente nacional del blanquiazul, recomienda que esta fuerza política deje el ensimismamiento y se fortalezca a partir de sus valores y la modificación de las conductas que llevaron a tener errores y fracasos.

Hay que salir de las oficinas... y presentarnos como la alternativa democrática, no como una oposición radical o tímida, resalta la ex senadora.