Opinión
Ver día anteriorViernes 4 de diciembre de 2009Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Penultimátum

Juego mediático

E

l plan inicial era presentar sus memorias sexuales en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara. Fue desechado al enterarse que sólo asistían lectores, editores y escritores de diversas partes del mundo. Y de lo que se trataba era de innovar, hacer lo nunca visto. Finalmente se impuso la luminosa idea de presentarlo en el sitio adecuado: las instalaciones del juzgado en el que se lleva la causa que mantiene tras las rejas al autor del libro. Y ante un público selecto, pero no por ello menos numeroso, cientos de reporteros y fotógrafos que cubren para la televisión, la radio y los medios impresos lo que sucede en el mundo del espectáculo, agentes del orden e integrantes del Poder Judicial de la ciudad de México.

En tan propicio ambiente se presentó el libro escrito (?) por Alfredo Cervantes Landa, preso desde hace dos años por lesionar y robar algunas pertenencias a un amigo y cliente sexual que conduce un culto programa de radio llamado La tijera. El caso ocupó por semanas la agenda policial y del espectáculo.

Cervantes Landa se define como sexoservidor y dice tener motivos suficientes para dar a conocer sus memorias. Para revelar en ellas los nombres de sus clientes más renombrados. Según dijo varias veces, entre ellos había figurones de la política, la televisión, el cine, el teatro y, se llegó a rumorar, la Iglesia católica. Días antes de la presentación, los más escuchados programas de la radio que se ocupan de la vida de las estrellas que colman el firmamento artístico del país, entrevistaron telefónicamente desde el reclusorio al autor de Soy gay, ¿y tú?, nombre del libro de Cervantes Landa. Era parte de la promoción editorial y adelanto de las sorprendentes revelaciones que, se aseguraba, contenía su obra completa.

Pero algo pasó pues, aunque en Soy gay, ¿y tú? aparecen algunos nombres conocidos, no sorprendió a nadie ni ha tenido ventas millonarias. Ni siquiera por el morbo desatado por algunos medios. Lo que es imperdonable es que el Poder Judicial de la capital del país se haya prestado al juego mediático de alguien condenado por lesiones y robo.

Así las cosas, no debe sorprendernos si, próximamente, desde la sede del juzgado en el que se lleva su caso, Irma Serrano, la ex actriz, ex empresaria, ex cantante y ex senadora (por el PRD, vergüenza es recordarlo) presente el libro que, se asegura, escribe ahora, y en el que narra la forma en que en pocos años perdió su fortuna, calculada por ella en unos 600 millones de pesos; cómo una de sus amigas le robó 20 millones de pesos en apenas seis meses; la injusta demanda entablada contra ella por una cuasi desconocida productora de teatro, y cómo sí hay motivo para determinar su estado de interdicción al padecer demencia incipiente, senil. El país, pendiente de Irma.