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Guerra a Libia
Por errores, fuerzas de OTAN matan a 23 civiles en dos días

Con tiros al aire los Shabaab festejaban triunfos; la coalición respondió al fuego

Militares con experiencia toman el mando para controlar principales zonas petroleras

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Leales a Kadafi protestan frente a la oficina de la ONU en Trípoli contra los ataques de OccidenteFoto Reuters
Kim Sengupta
The Independent
Periódico La Jornada
Domingo 3 de abril de 2011, p. 21

Ajdabiya, 2 de abril. Los combatientes rebeldes celebraban la victoria en su acostumbrado estilo dispendioso, lanzando una descarga tras otra al aire y desperdiciando preciadas municiones. Pero esta vez fue un error suicida: segundos después sus vehículos y una ambulancia estacionada cerca fueron destruidos en explosiones demoledoras.

El ataque fue perpetrado desde el aire por un piloto de la coalición internacional que tomó los disparos por fuego antiaéreo lanzado en su contra. Quince personas, entre ellas tres miembros del personal médico, perecieron al instante cuando el avión, que según se cree era un Tankbuster A-10, respondió con su devastador poder de fuego.

Fue el segundo daño colateral en dos días: ocho personas más murieron en otro bombardeo dirigido a un convoy de las fuerzas de Kadafi que pasaba por la aldea de Argobe, cerca de Ajdabiya. Incendió municiones y salpicó metralla hacia las casas cercanas. Cuatro de las víctimas eran mujeres, entre ellas tres jovencitas de entre 12 y 16 años, de la misma familia; otros dos eran adolescentes. La conducta aún caótica de la campaña militar rebelde contribuyó a las bajas de la tarde de este sábado en el camino a Brega, ciudad que la oposición intenta arrebatar a las fuerzas de Muammar Kadafi. Tardíamente se ha dicho a los voluntarios rebeldes, los Shabaab –quienes por lo menos cuatro veces más han hecho disparos al aire festejando triunfos a menudo imaginarios de los que han hecho por cólera– que se desistan y conserven municiones. También se les ha advertido precisamente sobre algo como lo que ocurrió este sábado, cuando los únicos aviones que cruzan el cielo son los de la coalición internacional.

Kadafi saca partido de las fallas

El régimen de Kadafi intentó sacar partido del fuego amigo. El canal de televisión estatal anunció que gran número de civiles perecieron por disparos de Occidente.

En Trípoli, Mussa Ibrahim, vocero del gobierno, condenó el ataque ilegal y sostuvo: Algunos dementes y criminales ministros y presidentes de Europa realizan una cruzada contra la nación árabe musulmana. ¿Les parece familiar? Es un crimen de lesa humanidad.

En el terreno, las fuerzas de Kadafi intentaron sacar ventaja táctica de la posición donde se llevó a cabo el ataque. Mientras se juntaba una multitud de combatientes rebeldes y periodistas, cayó una descarga de proyectiles de obús y granadas lanzadas por cohetes.

El gobierno provisional opositor describió las muertes en el camino de Brega como un infortunado error. El vocero Mustafá Gueriani señaló: Hay que ver el cuadro completo. Se cometerán errores. Tratamos de librarnos de Kadafi y habrá bajas, aunque, por supuesto, eso no nos alegra. Nos complace ver que las fuerzas de la OTAN hacen lo que se les encargó: proteger a los civiles, obligar a un cese del fuego y crear una situación que permita las protestas pacíficas.

Pero en la versión característicamente fantasiosa de los acontecimientos proporcionada por los Shabaab, un vocero afirmó que todo formó parte de un astuto plan del régimen: según Mustafá Alí Omar, algunos de los hombres de Kadafi se filtraron entre los rebeldes y dispararon armas antiaéreas. Luego llegó la OTAN y los bombardeó.

El capitán Rahim Mohammed Fatousi, oficial del ejército que se pasó al bando de la revolución, se encogió de hombros: Es muy difícil con los Shabaab: se les dijo muchas veces que se fueran porque sabíamos que la coalición haría ataques aéreos. Pero ellos tienen el apoyo de algunas facciones políticas en Bengasi que quieren ejercer influencia por medio de ellos. Seguiremos intentando poner algo de disciplina en esta operación.

Hubo signos discernibles de más eficiencia en el frente, donde antiguo personal militar relevó en el mando a los Shabaab. El general Bashir Abú-Gadr, quien tiene fama de ser uno de los pocos comandantes capaces de las filas rebeldes, salió del hospital para hacerse cargo de la operación de captura de los dos puertos petroleros: Brega y Ras Lanuf. Y, por primera vez desde el principio del conflicto, los dos más altos oficiales de las fuerzas revolucionarias, los generales Abdel-Fatá Youni y Jalifa Haftar, visitaron el frente.

La tarde del viernes, luego de los ataques aéreos de la coalición, las fuerzas rebeldes entraron en un complejo universitario en las afueras de Brega, donde fueron emboscados por tropas del régimen y se retiraron luego de perder algunos hombres. Hubo una segunda embestida contra la ciudad, durante la cual se pudo ver a oficiales rebeldes usando equipo de comunicación para recibir instrucciones.

El general Abú-Gadr se negó este sábado a hablar sobre la extensión de su enlace con los asesores militares extranjeros. Me dijeron que nos darían mejores armas, pero eso no ha ocurrido. Usamos armas capturadas al gobierno y equipo tomado de arsenales que conocemos. Preferiría que nos dieran armas, pero acepto los consejos si son gratis.

El viernes, las maniobras rebeldes en el frente mostraban un elemento de organización del que habían carecido hasta entonces. Ex soldados llevaban a cabo eficientes movimientos de flanqueo y, cuando las fuerzas del régimen abrían fuego, no rompían filas y corrían como con frecuencia hacían los Shabaab.

Sin embargo, este sábado esa coherencia se había deshilachado. Se permitió el acceso a los Shabaab y a civiles desarmados en el frente, y el resultado se vio en la retirada después del fuego amigo, cuando los Shabaab se pusieron a hacer tiros de pánico hacia su propio bando –militares rebeldes que avanzaban por el desierto– y a otros que huían detrás de ellos. Más tarde se produjo una nueva desbandada, cuando un voluntario, un joven de 17 años que había decidido ir a observar los combates mientras su escuela permanece cerrada, confundió a algunos granjeros locales con agentes encubiertos de Kadafi.

Si bien no ha habido pausas en el combate, pese a versiones de un posible cese del fuego, las tropas del régimen no han hecho avances en días recientes hacia Ajdabiya, la ciudad siguiente de Brega. Una explicación es que el régimen podría conformarse con sostenerse allí y en la ciudad de Ras Lanuf, la cual está más allá de los dos puertos petroleros, para no arriesgarse a que sus líneas de suministro sean cortadas desde el aire si se mueven más hacia el este.

Por otro lado, a los rebeldes les gustaría recapturar Brega y Ras Lanuf antes de que un cese del fuego entre en vigor, sin tratar de avanzar más hacia el oeste. Durante una serie de escaramuzas en las ciudades de Bin Jawad y Nawfiliya, los lugareños se han enfrentado a los rebeldes. En la compleja dinámica de la política libia, con su influencia tribal, el régimen no carece de partidarios.

© The Independent

Traducción: Jorge Anaya