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Labora en investigación que publicará Global Change Biology

Efecto diferenciado en las variedades de maíz por el cambio climático: Ureta
 
Periódico La Jornada
Lunes 26 de septiembre de 2011, p. 39

Emblema de la alimentación mexicana, el maíz puede aportar opciones agrícolas de adaptación y mitigación de las secuelas del cambio climático, sin necesidad de semillas genéticamente modificadas, según expertos.

México posee al menos 59 razas y 209 variedades del grano, cuya variante blanca es la que se consume habitualmente, mientras la amarilla se destina a usos agroindustriales.

Hay cuatro posibles centros de punto de partida del grano, según el estudio de 2009 Origen y diversificación del maíz, una revisión analítica, elaborado por especialistas de las universidades Nacional Autónoma de México (UNAM), Autónoma de la Ciudad de México y el Colegio de Postgraduados.

El cambio climático tendrá un impacto diferenciado, porque las variedades están adaptadas a condiciones muy específicas. Mientras a unas las favorecerá, a otras las va a perjudicar, planteó Carolina Ureta, del Instituto de Biología de la UNAM. Podemos enfocar la atención en aquellas que crecen en condiciones adversas y ver qué posibilidades hay de mejoramiento genético”, apuntó.

Ureta desarrolla desde 2009 una investigación que tituló Efectos del cambio climático sobre distribución de maíz mexicano y sus parientes silvestres, que finalizará en 2012 y con la cual coronará su doctorado en Ciencias Biológicas.

La investigación aparecerá próximamente en la revista estadunidense Global Change Biology.

Sus resultados anticipan una reducción de 15 por ciento para 2030 y 30 por ciento para 2050 en la distribución territorial del grano, y en la cual el norte mexicano será el más afectado por la escasa disponibilidad de agua.

El maíz es un cultivo simbólico en la región de Mesoamérica, que se extiende desde el centro de México hasta América Central, por su fuerte vinculación con las culturas prehispánicas.

En México hay 3.2 millones de productores maiceros, más de 2 millones de los cuales lo utilizan para consumo familiar.