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Pide La Paz medidas contra embajador español en Austria que quiso revisar avión de Morales

Rechaza España ofrecer disculpas a Bolivia y llama a calmar los ánimos
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Martin Schulz, presidente del Parlamento Europeo, y Mariano Rajoy, jefe del gobierno español, durante una entrevista en el Palacio de la MoncloaFoto Reuters
Armando G. Tejeda
Corresponsal
Periódico La Jornada
Sábado 6 de julio de 2013, p. 20

Madrid, 5 de julio.

El gobierno de España afirmó que no tiene por qué pedir ninguna disculpa a Bolivia y llamó a calmar los ánimos y mantener las relaciones, al referirse a la crisis provocada en Europa por el desvío y posterior retención del avión del presidente Evo Morales, de acuerdo con el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo.

Una vez más el gobierno español, presidido por el conservador Mariano Rajoy, se negó a reconocer algún tipo de error o trato vejatorio o irregular en el caso de Morales, a quien el pasado miércoles por la madrugada se impidió sobrevolar el espacio aéreo de Francia, Italia, Portugal y España y tuvo que aterrizar de emergencia en Austria.

Aunque el canciller García-Margallo insistió en que España no tiene ninguna responsabilidad, porque su espacio aéreo nunca estuvo cerrado, admitió que recibieron información de que en el vuelo del presidente de Bolivia estaba el ex analista de inteligencia estadunidense Edward Snowden, quien es buscado por Estados Unidos por revelar graves y escandalosos secretos sobre su sistema de espionaje.

En una entrevista con la oficialista Radio Televisión Española (Rtve), el funcionario ofreció una versión distinta. Incluso afirmó que tenía en su poder una carta remitida por el gobierno boliviano, en la cual agradecía a España su intermediación para poder viajar y su beneplácito para hacer escala en las islas Canarias, tras las fuertes críticas provenientes de La Paz.

Creo en la palabra de los países amigos, y Bolivia lo es. Nos bastó su palabra para creer que Snowden no se encontraba en el avión, afirmó García-Margallo. Pero admitió que durante las horas que duró la retención del avión recibieron información de que los datos estaban claros y que (Snowden) se encontraba en el avión.

Al ser interrogado sobre quién remitió esa información y si en algún momento recibieron alguna llamada de la diplomacia estadunidense, el ministro cambió el gesto, se tensó y se negó a responder. Eso forma parte del secreto de sumario y no lo vamos a develar, sostuvo. Luego dijo que Francia y Portugal negaron el permiso de sobrevuelo a la aeronave oficial.

Tras lamentar el incidente justificó que las reacciones de los países europeos se debieron a que la información que nos daban era que estaba dentro, en alusión a Snowden. En la entrevista radial añadió que si hubiera pisado suelo español en ningún caso podríamos acceder a detenerlo y extraditarlo sin más. Primero se tendría que haber sustanciado la petición de asilo.

En su oportunidad, el presidente Morales dijo que España retrasó hasta el final el permiso para sobrevolar y hacer escala en las islas Canarias para cargar combustible, en espera de que su amigo, que debe ser Estados Unidos, le autorizara.

La ministra boliviana de Transparencia, Nardi Suxo, solicitó en Madrid al gobierno español que tome medidas contra el embajador español en Austria, Alberto Carnero, por intentar inspeccionar el avión presidencial, al pedir tomarse un café en el interior y constatar si allí se hallaba el fugitivo estadunidense, lo cual fue rechazado por Morales.

El líder del Parlamento Europeo, el austriaco Martin Schultz, condenó el trato al presidente boliviano y la falta de respeto al derecho internacional. Advirtió: “Los servicios secretos son necesarios para contrarrestar el terrorismo, con el que no se puede negociar, pero ¿por qué Estados Unidos ha tratado a la Unión Europea como si fuera una fuerza hostil, aplicándole métodos de guerra fría?”

Enlaces:

Los cables sobre México en WikiLeaks

Sitio especial de La Jornada sobre WikiLeaks