Economía
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La región va por el segundo año de recesión y 2017 puede ser igual, alerta Banco Mundial

AL padece por no haber aprovechado los buenos precios de materias primas

Sería bueno que se tuvieran mecanismos para apartar ganancias, afirma un economista jefe

 
Periódico La Jornada
Jueves 28 de julio de 2016, p. 23

Montevideo.

El final de la bonanza ligada al aumento de precios de las materias primas, de la que se benefició América Latina, desnudó deficiencias en la gestión de recursos adicionales, señaló este miércoles el Banco Mundial (BM), que pidió generar mecanismos de ahorro en los países de la región.

Estamos mal, en el quinto año de desaceleración económica de América Latina, el segundo año de recesión y el año que viene también puede ser de recesión, vaticinó Augusto de la Torre, economista jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe en un seminario en Montevideo.

Tras el final del boom del precio de las materias primas que la región exporta, aparecen problemas en países que no supieron administrar la bonanza, aseguró. A Venezuela le fue pésimo, y grandes economías como Brasil enfrentan dificultades, advirtió De la Torre.

En el caso de Venezuela, su principal producto de exportación es el petróleo, en tanto Brasil es un gran exportador de materias primas de origen agropecuario.

Según el economista, la variable clave que explica un comportamiento mejor o peor en un contexto de caída de ingresos por exportación tras un ciclo positivo es el ahorro.

“Los noruegos, cuando sube el precio del petróleo, no lo consideran ingreso. El aumento de precio instantáneo lo consideran una ‘lotería’ que hay que ahorrar, y lo ponen en el fondo soberano noruego”, expuso De la Torre.

¿Cómo considerar en las cuentas nacionales estas bonanzas?, se preguntó. Sería bueno que en la región tuviéramos mecanismos para apartar estas ganancias, destacó.

Ahora, en medio de la caída del crecimiento en China, el principal cliente de la región, y con la baja del precio de las materias primas, los países que menos ahorraron tienen menos espacio de maniobra para manejar sus políticas la caída y por ello atraviesan problemas.

En ese contexto, el espacio de maniobra está distribuido en forma muy desigual en los países de la región, y hay algunos con espacios tan restringidos que se ven obligados a hacer un ajuste más rápido, concluye el informe presentado por De la Torre.

En abril, el BM revisó al alza sus previsiones para los precios del petróleo, de 37 a 41 dólares por barril en 2016, pero calculó una caída de 5.1 por ciento, desde 3.7 por ciento planteado en enero, de los precios de los productos básicos no energéticos, entre los que se encuentran los minerales y materias primas de origen agropecuario que se generan en América Latina.

Los más recientes datos de crecimiento regional provienen de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), que el pasado martes previó que la contracción de la economía latinoamericana será de 0.8 por ciento para este año, arrastrada principalmente por Venezuela, con caída de su producto interno bruto (PIB) de 10 por ciento, y Brasil, la mayor economía de América Latina, con un retroceso de 3.5 por ciento.

El principal economista del BM para América Latina señaló que existe un dilema entre estimular y ajustar, y ejemplificó que se producen fenómenos como alzas de tasas de interés –que desestimulan la inversión y el crédito– en países que están en recesión, como Brasil.

Brasil tiene que hacer un ajuste muy grande en el gasto (público) y no encuentra el camino político para realizarlo, remarcó. Otros países deben aceptar caídas del salario real –que mide el poder adquisitivo de los trabajadores– para que los niveles de empleo no se deterioren.

El “aumento del poder adquisitivo asociado al aumento del precio de las materias primas se convierte en un espejismo si los precios de los commodities ya no quedan altos”, y es un elemento que puede desaparecer pronto de una economía, notó De la Torre.

La consecuencia es que sectores vulnerables que pudieron incrementar sus gastos de consumo en épocas de precios altos de las exportaciones, pueden verse afectados.

Lo ideal sería que, en países con margen para utilizar prudentemente el financiamiento externo, el ajuste (...) pueda hacerse de manera gradual y con miras a preservar las ganancias obtenidas (...) por grupos menos favorecidos de la sociedad, señaló el BM.