Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 15 de agosto de 2010 Num: 806

Portada

Presentación

Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA

Filosofía y poesía
ANTONIO CICERO

B. Traven en Tampico
ORLANDO ORTIZ

La propuesta narrativa de Agustín Fernández Mallo
JORGE GUDIÑO

Elvis cumplió setenta y cinco
ALEJANDRO MICHELENA

Génova 2001: la marcha de los desobedientes
MATTEO DEAN

Metrópolis: la recuperación y sus metáforas
ESTHER ANDRADI

Leer

Columnas:
Jornada de Poesía
JUAN DOMINGO ARGÜELLES

Paso a Retirarme
ANA GARCÍA BERGUA

Bemol Sostenido
ALONSO ARREOLA

Cinexcusas
LUIS TOVAR

La Jornada Virtual
NAIEF YEHYA

A Lápiz
ENRIQUE LÓPEZ AGUILAR

Artes Visuales
GERMAINE GÓMEZ HARO

Cabezalcubo
JORGE MOCH


Directorio
Núm. anteriores
jsemanal@jornada.com.mx

 

Naief Yehya
naief.yehya@gmail.com

La cyborgización de la sociedad (II DE III)

OTRO GOLPE MAESTRO DE WIKILEAKS

El lunes 26 de julio de 2010 aparecieron publicados en la primera plana del New York Times y The Guardian, así como en la revista germana Der Spiegel, fragmentos de una inmensa serie de documentos sobre la guerra de Afganistán que fueron filtrados a la organización Wikileaks (http://wikileaks.org/wiki/Afghan_War_Diary,_2004-2010), a la cual estuvo dedicada esta columna con motivo de la aparición del video secreto de una matanza de doce civiles en Bagdad por un helicóptero apache estadunidense (asesinato colateral). En aquel momento se supo que Wikileaks había recibido cientos de miles de documentos de un soldado anónimo, los cuales harían públicos en cuanto fueran clasificados y se eliminara cualquier referencia que pudiera tener consecuencias para propios o extraños. El 6 de junio pasado fue detenido el soldado Bradley Manning, de veintidós años, tras ser denunciado por Adrian Lamo, un hacker con un expediente psiquiátrico y criminal, como el autor de la filtración de los diarios de la guerra de Afganistán. A partir de entonces Julian Assange, uno de los fundadores de Wikileaks y su más conocido portavoz, tuvo que pasar a la semiclandestinidad, ya que corría el riesgo de ser arrestado.

WAR LOGS


Julian Assange

Las bitácoras bélicas en cuestión ponen en evidencia el poder de la web para evadir la censura y el poder de los Estados, ya que representan la filtración de información confidencial más grande de la historia de Estados Unidos, comparable en muchos sentidos a los famosos Papeles del Pentágono (a los que se dedicó esta columna recientemente) publicados por Daniel Ellsberg el 13 de junio de 1971, y que indirectamente provocaron el colapso de Nixon. Entonces como ahora, la reacción inmediata del gobierno fue descalificar la información revelada, diciendo que no había nada nuevo en esas páginas. En cierta forma eso era cierto, así como también lo es ahora. Los 91 mil reportes de campo publicados (que van de enero de 2004 a diciembre de 2009) demuestran algo que es bien sabido: a pesar de que se han invertido 300 mil millones de dólares en la guerra de Afganistán, el talibán se ha fortalecido (hoy es más numeroso, está mejor organizado y es más letal que nunca), ha habido decenas de miles de muertos civiles, la economía afgana está devastada y las fuerzas del orden (policía y militar) son incompetentes, indiferentes y traicioneras a los invasores (27 mil millones de dólares despilfarrados absurdamente). El mes de julio de 2010 se registró el número más alto de soldados estadunidenses muertos en Afganistán. Entre otros “grandes secretos” revelados, aquí tenemos que Hamid Karzai es despreciado por la mayoría de los afganos, que los servicios de espionaje paquistaníes siguen asesorando, ayudando y financiando al talibán (millones de dólares provenientes de los impuestos de eu terminan invertidos en las armas y equipo de la insurgencia), que la cia controla a los espías afganos y que tiene un programa de asesinatos extrajudiciales, que los bastiones de Al Qaeda (sea lo que sea esa organización cuasimítica) no están ahí sino en Pakistán, Somalia y Yemen, y que muchos inocentes han perdido la vida en esta estúpida masacre. Una de las pocas sorpresas es que el talibán cuenta con lanza misiles tipo stinger, como los que eu suministraba a los mujaidines durante la ocupación soviética, y que resultaron determinantes para la derrota de los invasores. Paradójicamente, la supremacía aérea de los ocupadores se ve en peligro por su propia tecnología.

INDIFERENCIA Y EPIFANÍA

Esta filtración masiva, que no hubiera podido tener lugar de no ser por la red, probablemente no cambiará el curso de la guerra. Pero el volumen de los abusos y la frustrante contundencia del fracaso pueden ser los elementos que inclinen la balanza. Aunque no ofrece grandes revelaciones, quizá Wikileaks pueda probar que las buenas intenciones parecen ridículas ante la descomunal crudeza de la guerra. En cualquier caso, dos terceras partes de los estadunidenses creen que la guerra va muy mal y que es hora de retirarse. Pocos siguen creyendo en el bulo ése: “Tenemos que pelear con ellos allá para no tener que pelear con ellos aquí.” Assange asegura que el único objetivo de Wikileaks es divulgar información que la gente debe conocer. Lamentablemente la única certeza es que, en la era de la información, los estadunidenses no quieren saber más de la guerra y prefieren ignorar la catástrofe que está teniendo lugar en su nombre, quizás los War logs puedan precipitar una epifanía y finalmente el pueblo diga basta, aunque sea en Facebook y Twitter.

(Continuará)