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Reuniones con jefes de Estado y de gobierno marcan primer día de mandato de Rousseff

Brasil practica una diplomacia universal, afirma el nuevo canciller

Antonio Patriota, sucesor de Amorim, asegura que el primer viaje de la mandataria será a Argentina

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Expresiones de apoyo al ex presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva ayer en Sao Bernado do Campo, estado de Sao PauloFoto Reuters
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La mandataria Dilma Rousseff, con el vicepresidente de Cuba, José Ramón Machado, en el palacio de Planalto, en BrasiliaFoto Reuters
 
Periódico La Jornada
Lunes 3 de enero de 2011, p. 15

Brasilia, 2 de enero. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, inició hoy su mandato con un marcado énfasis en las relaciones internacionales, en reuniones con jefes de gobierno y otros representantes oficiales que asistieron a su investidura este sábado.

Con ese ambiente de fondo en el palacio presidencial de Planalto, el nuevo jefe de la diplomacia brasileña, Antonio Patriota, recibió la cancillería de su antecesor y mentor, Celso Amorim.

Patriota, quien fue secretario general (viceministro) de Relaciones Exteriores durante el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva y bajo la dirección de Amorim, pronunció un discurso en el que sostuvo que Brasil puede afirmar que practica, en la actualidad, una diplomacia verdaderamente universal.

Según Patriota, la diplomacia brasileña buscará que todos los países sean tomados en cuenta en foros internacionales como el G20, en el que participan los representantes oficiales de las economías nacionales más grandes del mundo, incluidos México, Brasil y Argentina.

El G20 y otros grupos sólo conseguirán consolidar su autoridad si permanecen sensibles a las ansias e intereses de los más de 150 países que no se sientan en esas reuniones, dijo Patriota, quien anunció que los vecinos sudamericanos de Brasil tendrán una atención crecientemente diferenciada.

El vínculo con África

El canciller rindió homenaje a su antecesor al afirmar que Amorim fue y seguirá siendo una fuente permanente de estímulo y de inspiración, y en ese sentido destacó la importancia que el ex canciller dio a la relación con África, adonde fuimos a buscar asociados, pero también en busca de nosotros mismos, de nuestros orígenes.

Mientras Patriota –también ex embajador en Estados Unidos– invocaba en la cancillería las raíces africanas, en la sede presidencial, José Sócrates, primer ministro de Portugal, el país que colonizó Brasil en el siglo XVI, dijo que una de las prioridades de Lisboa es la relación con Brasil.

Puede contar con Portugal como el más fiel y póximo aliado, dijo Sócrates, que al referirse al campo de la relación económica señaló qie las empresas brasileñas de mayor dimensión están en un proceso de internacionalización, y tengo la seguridad de que encontrarán buenas asociaciones con empresas portuguesas para que juntos podamos disputar un lugar en el mundo y en la economía global.

Rousseff también recibió en sus oficinas al príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, quien acudió a la toma de posesión, al igual que el presidente venezolano Hugo Chávez, quien canceló su cita con la brasileña esta mañana para volver a Caracas desde el sábado por la noche. El vicepresidente de Cuba, José Ramón Machado, se entrevistó asimismo con la mandataria para tratar asuntos de carácter bilateral.

Como parte de la movilización diplomática que mantendrá Brasil en este gobierno, la cancillería comenzó los preparativos para que Rousseff viaje a Argentina, Estados Unidos y China.

De acuerdo con el canciller argentino Héctor Timerman, el primer funcionario que se entrevistó con Patriota en la cancillería, el primer viaje de la presidenta será a Argentina.

Otro viaje confirmado por Patriota será la cumbre América del Sur-Países Árabes, que se tiene planeada para febrero en Lima.

En el contexto de las relaciones con Asia, el primer ministro de Corea del Sur, Kim Hwang-Sik, propuso en una reunión con Rousseff la posiblidad de negociar un acuerdo comercial con los países del Mercosur.

En la oficina presidencial quedó confirmado que el jefe de asesores sobre asuntos internacionales de Lula, Marco Aurelio García, continuará en el cargo con Rousseff, quien a su vez fue la jefa de gabinete del ex presidente. Otro funcionario que repetirá en el cargo es el ministro de Defensa, Nelson Jobim.

La presidenta, de 63 años, anticipó el sábado que durante su mandato mantendrá las directrices del gobierno de Lula, que logró colocar a Brasil en el primer plano de las relaciones internacionales.

Davi Fleischer, consultor y profesor de la Universidad de Brasilia, consideró hoy posible un cambio en el estilo de las relaciones exteriores brasileñas, con menos énfasis en la ideología.

Dilma Rousseff no es tan carismática como Lula, pero es pragmática. Con ella, las relaciones internacionales serán con otro estilo, con menos ideología y más pragmáticas, pero con resultados semejantes.