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Economía Moral

Concepciones de necesidades en sicología y antropología social / III

El enfoque biologicista del antropólogo Malinowsky

Julio Boltvinik
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ronislaw Malinowsky (BM) fue uno de los fundadores del enfoque funcionalista en ciencias sociales. En su libro Teoría científica de la cultura, BM desarrolla una concepción de las necesidades partiendo de una visión biologicista:

“Tenemos que basar nuestra teoría de la cultura en el hecho que todos los seres humanos pertenecen a una especie animal. El hombre como organismo tiene que existir en condiciones que no sólo aseguren la sobrevivencia sino que permitan un metabolismo sano y normal. Por naturaleza humana, por tanto, entendemos el determinismo biológico que impone a toda civilización y a todos los individuos la realización de ciertas funciones corporales como respirar, dormir, descansar, nutrirse, excretar y reproducirse.”

BM enumera 12 secuencias vitales, cada una analizada en tres fases: impulso, actividad y satisfacción. (cuadro anexo). El impulso es determinado por el estado fisiológico del organismo. La actividad es la menos variable en términos de las influencias culturales y puede ser descrita en términos de ciencias naturales, aunque incluso aquí ocurren ciertas modificaciones culturales. Si bien no lo incluye en el cuadro, por no ser un impulso (pero sí una necesidad), BM asocia al impulso sexual el crecimiento del nuevo ser en el útero y fuera de éste. Aunque los aspectos anatómicos, biológicos y físicos de estos procesos no son el objeto de una ciencia de la cultura, es necesario subrayar sus bases fisiológicas, anota. Por otra parte, la biología debería informar a la antropología sobre los límites de ingesta, oxígeno, temperaturas, humedad, compatibles con crecimiento, metabolismo, protección de microorganismos y reproducción. BM deja abierta la pregunta de las relaciones entre el organismo como un todo y los impulsos a vivir y a reproducirse.

La cultura re-define los impulsos biológicos listados en el Cuadro 1. También se relacionan con la cultura porque su satisfacción es un factor sicológico y fisiológico que controla la conducta humana. Toda la amplia gama de actividades culturales está ligada a las secuencias vitales enumeradas, afirma BM y aclara que esta idea no es nueva, que Marx había visto en la secuencia vital del hambre la base de toda la motivación humana (sic) y Freud la habría situado en la libido. Para BM cada impulso es autónomo y en gran medida independiente de los demás. Las SV constituyen puntos de cristalización de un número de procesos culturales, productos y arreglos complejos que son construidos alrededor de cada SV. Cada impulso es remodelado por la tradición, por lo que aparece como un impulso modificado. BM ejemplifica con la respiración cultural (los requerimientos de ventilación y temperaturas cambian con los países); el hambre cultural (lo que se considera sabroso, admisible, los tabúes, la preparación de los alimentos); apetito sexual (que se permite sólo con limitaciones y con prohibiciones como la del incesto). En resumen, el impulso es muy plástico pero ineluctable. Vemos por qué los impulsos biológicos simples no existen en condiciones culturales, añade BM, quien también da ejemplos sobre actividades: el coito en público es muy raro; orinar y defecar tienen reglas rígidas. (El desarrollo sanitario puede verse como la cultura construida alrededor de esta SV; véase gráfica). Es decir, también las actividades, el meollo de las SV, son reguladas y modificadas por la cultura misma. Lo mismo ocurre con la satisfacción (por ejemplo, si el alimento ingerido era prohibido no habrá satisfacción). Concluye que en la conducta cultural no debemos olvidar la biología pero ésta sola no basta. El cuadro es excelente pero identifico en él una omisión: el impulso a mantener la temperatura corporal, lo que llevó a nuestra especie a domesticar el fuego, fabricar vestimenta y construir viviendas.

Dice BM que tenemos que considerar cada SV con referencia al individuo, al grupo organizado, a los valores tradicionales, normas y creencias y al medio artificial en el que ocurre la satisfacción de la mayor parte de las urgencias. BM considera necesario cambiar la terminología: abandona impulsos, considera de momento motivación y luego adopta necesidad, que debe ser predicado no con referencia a un individuo sino a la comunidad como un todo. Por necesidad entiende las condiciones del organismo humano (en el medio cultural y en la relación de ambos con el medio natural), que son suficientes y necesarias para la sobrevivencia del grupo y del organismo. BM construye un cuadro de necesidades y sus respectivas respuestas culturales. En la primera necesidad, metabolismo, BM sintetiza todas las SV. Su análisis queda para próximas entregas.