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Gracias a La Jornada conoció de su galardón desde el 10 de octubre

Anagrama publicará El lenguaje del juego, último libro de Sada

Familiares y amigos despiden al escritor con música barroca de In Arcis

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El escritor Daniel Sada, en entrevista con este diario, en su casa de la Condesa, el 26 de agosto de 2005Foto María Luisa Severiano
Fabiola Palapa Quijas
 
Periódico La Jornada
Domingo 20 de noviembre de 2011, p. 3

Se fue un grande. Daniel Sada, quien falleció el viernes en la ciudad de México a los 58 años, sí supo que le darían el Premio Nacional de Ciencias y Artes este año, al conocer la primicia que publicó La Jornada el 10 de octubre.

Estaba muy contento por eso, comentó ayer su esposa Adriana Jiménez García, en la funeraria García López de la Zona Rosa, donde el narrador fue despedido por familiares y amigos.

Sin embargo, no se enteró del anuncio oficial que precipitadamente se dio a conocer, también el viernes por la tarde, tras confirmarse que el estado de salud del autor se deterioraba.

Jiménez García explicó que habían tenido información no oficial sobre el galardón y su esposo estaba esperanzado: Él sabía que se lo iban a dar, esa es mi sensación por lo que platicaba conmigo.

Durante los funerales del autor de La duración de los empeños simples, el escritor y ensayista Álvaro Uribe lamentó que “los tejes y manejes de la alta política nacional no le hayan permitido gozar de su premio, el cual se debe anunciar a más tardar el 7 de octubre. Sé que el galardón a Daniel fue concedido incluso antes de septiembre, sumen las semanas que pasaron en que Sada pudo haber recibido el cariño de los lectores; no sabemos hasta que punto le hubiera servido para vivir un poco más y hubiera muerto mucho más contento, con la certeza de que había conseguido este premio.

Me parece muy lamentable que le hayan privado de este gusto, pero por otro lado, nadie se lo quita y el premio, muy merecido, servirá para que más gente lea su obra.

Álvaro Uribe describió a su colega y amigo como un hombre generoso. En particular me entristece este hecho porque soy de la edad de Daniel y es el primero de mi generación que se muere y, también hay que decirlo, es el primero que se gana el Premio Nacional, aunque no compensa la muerte.

En la funeraria García López en la esquina de Versallesy Prim, colonia Juárez, amigos y familiares dieron el último adiós a Daniel Sada en medio de aplausos y música barroca, interpretada por el ensamble coral In Arcis, dirigidos por Francisco Grijalba.

Adriana Jiménez junto a Moraima Villareal Gutiérrez, madre del narrador, escucharon las obras que ofreció la agrupación, entre ellas un canto en zapoteco y salmos de música barroca mexicana, así como el Gloria de Antonio Vivaldi.

La música detuvo el llanto de los familiares, quienes comenzaron a evocar los momentos compartidos con el escritor. El cruce de miradas fue como abrazos entre los presentes. Al finalizar los cantos del ensamble, se ofreció un fuerte aplauso al escritor.

Entre sollozos, con voz suave, Moraima Villareal, madre de Sada, dijo: “él era muy lindo conmigo, me quería mucho, siempre que le decían que se parecía a su papá, el decía: ‘no, yo me parezco a mi mamá.’ Era un amor conmigo y con todos. Me sentía muy orgullosa porque desde niño empezó a escribir anécdotas que seguían y seguían con dibujos”.

Roberto, hermano de Daniel Sada, compartió a los medios de comunicación que el escritor vivió siempre como quizo, nunca tuvo ataduras. Estaba muy orgulloso del norte y eso es muy valioso porque nosotros somos de esa región. Como dijo Juan Villoro, él hizo del desierto un bosque.

Entre otros, acudieron a la funeraria a darle el último adiós a Sada los poetas Juan Gelman, Eduardo Elizalde y David Huerta, así como los escritores Hugo Hiriart, Álvaro Uribe, Eduardo Antonio Parra, Martín Solares, Tedi López Mils y el pintor Arturo Rivera.

Es una gran pérdida. Era un gran escritor, tal vez recuerdan lo que dijo Roberto Bolaños, que su escritura era única, comparable a la de Lezama Lima, señaló el poeta Juan Gelman.

A su vez, Eduardo Lizalde recordó su amistad: desde que nos conocimos admiro su obra, fuimos amigos muy íntimos; muere demasiado joven por desgracia, es el más brillante narrador de su generación, tenía un oído literario privilegiado, hombre de gran talento, originalidad y gran capacidad de creación literaria. Es una de las muertes que más he lamentado en la última década.

Para Eduardo Antonio Parra, la muerte de Sada es una gran pérdida, porque formó a un grupo de autores y de alguna manera a todos nos impulsó desde que empezamos a escribir. Muchas ocasiones fue un crítico bastante rígido con nuestros textos, pero la idea era que los hiciéramos mejor.

La editorial Anagrama publicará próximamente un libro que Daniel Sada alcanzó a terminar antes de que la vista le fallara, titulado El lenguaje del juego, el cual completa la veintena de libros de cuentos, poesía y novela que produjo a lo largo de su vida. Dejó pendiente la publicación de un libro en inglés.

Los restos del escritor nacido en Mexicali, en 1953, fueron cremados. Sus cenizas serán depositadas en el poblado de Sacramento, Coahuila, lugar donde transcurrió su infancia y donde situó mucha de su obra.

La directora del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CNCA), Consuelo Sáizar, informó que el próximo 15 de enero se realizará un homenaje a Daniel Sada en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.

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