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Nunca cederemos a las amenazas y las presiones, afirma el alto mando

Miles de egipcios demandan a la junta militar la entrega del poder a civiles
 
Periódico La Jornada
Sábado 11 de febrero de 2012, p. 23

El Cairo, 10 de febrero. Miles de egipcios se manifestaron hoy ante el Ministerio de Defensa para demandar a la junta militar que entregue el poder que asumió de manera interina hace casi un año, pero el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas respondió de inmediato con un comunicado en el que afirmó que nunca cederemos a las amenazas ni a las presiones, además de que aseguró que está enfrentando complots contra la nación que buscan hacer caer al Estado para que reine el caos.

Los opositores llegaron ante la sede del poder militar un día antes de que se realice la huelga general convocada para conmemorar el primer aniversario de la renuncia del presidente Hosni Mubarak, quien se vio forzado a dejar el palacio de gobierno después de varios días de intensas manifestaciones en la plaza Tahrir (Libertad), en el centro de El Cairo.

El pueblo quiere la caída del mariscal, gritaron los activistas durante la marcha en la capital egipcia, en referencia al mariscal de campo Mohamed Hussein Tantawi, titular de la junta castrense.

Sobre las calles cairotas, mucha gente detuvo sus actividades para saludar la marcha, aunque otros, desde automóviles, manifestaron su rechazo al caos vehicular que provocó el paso de los opositores.

Estamos aquí para decirle a Tantawi y al consejo militar que entregue el poder. Esta es una marcha pacífica y lo seguirá siendo, dijo la activista Sara Kamel, que acusó a los generales de no hacer nada por Egipto y de querer continuar con el legado de Mubarak.

Las autoridades religiosas de Egipto pidieron a los sindicatos y a los grupos juveniles que abandonen su plan de conducir una oleada de huelgas para obligar a los militares a dejar el poder, y exigieron al pueblo mostrar su compromiso con la nación y su economía.

Pero los activistas ignoraron el llamado y respondieron que la desobediencia civil es legítima y tiene el objetivo de luchar contra la pobreza y el hambre.