Deportes
Ver día anteriorLunes 29 de febrero de 2016Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

El portero de Xolos logró desviar el tiro de castigo de Omar Bravo

Chivas falla penal y liga ocho partidos sin ganar

El cuadro de Tijuana jugó con 10 hombres desde el minuto 57

En la parte final el público lanzó insultos y una silbatina al equipo

Foto
Omar Bravo, de Chivas, expresa su malestar durante el encuentro de ayer contra los XolosFoto Jam Media
 
Periódico La Jornada
Lunes 29 de febrero de 2016, p. 2

Guadalajara.

Omar Bravo falló el penal que hubiese significado el triunfo para las Chivas que, tras 8 fechas, siguen sin paladear las mieles de un triunfo en el Clausura 2016. Guadalajara se conformó con la igualada 1-1, su sexto empate del torneo, esta vez ante los Xolos de Tijuana, que terminaron con 10 hombres.

El bajo rendimiento pasa ya factura al equipo; la afición se aleja, el estadio no se llenó y en la recta final del juego diversos sectores del público lanzaron insultos y mentadas a los jugadores; de inmediato la barra La legión 1908 los acalló con el clásico cántico de Mi co-ra-zón, pintando tricolor, te quiere ver campeón... Pero la silbatina que estalló tras el pitazo final nadie la pudo silenciar.

Al comienzo, el Rebaño saltó al campo de juego con renovada actitud, con hambre de triunfo, y al minuto cinco se puso en ventaja tras la anotación de Isaac Brizuela. El Conejito avanzó por la derecha y trianguló con Ángel Zaldívar, quien sólo rebotó el esférico para que Brizuela definiera con tiro cruzado que entró lejos de la posición del portero Federico Vilar.

Las Chivas parecían inspiradas, no se conformaron con la ventaja y mantuvieron intenso acoso sobre el visitante. Al minuto 8 de acción, desde el centro dieron pase a Orbelín Pineda, ubicado por el costado izquierdo, cuyo remate pasó zumbando el poste de la meta del portero de Xolos.

Los rojiblancos de nuevo tocaron la puerta mediante un cabezazo de Omar Bravo, que fue rechazado; enseguida fue Zaldívar quien remató casi a bocajarro, pero el esférico resultó ligeramente desviado.

Los de Tijuana difícilmente lograron salir de su área. Desde su rectángulo de cal el técnico Miguel Piojo Herrera manoteaba y a gritos pedía a sus dirigidos mayor concentración. En una escapada, al minuto 25, Dayro Moreno recorrió el costado derecho y sacó centro que se topó con Edwin Hernández, quien en afán defensivo estiró al máximo la pierna izquierda, el balón pegó en su pie y entró para el 1-1.

Los Xolos se fueron al descanso con el empate tras superar nuevos apuros, como el ocurrido al minuto 35, cuando Vilar salió de excursión hacia su lado derecho persiguiendo a Orbelín Pineda, en su desesperación el portero cometió falta y fue amonestado.

Para el complemento las Chivas retomaron la iniciativa. Zaldívar amenazó con un tiro la portería de los fronterizos, pero Vilar capturó la pelota. Sin embargo, al 57 Elio Castro fue amonestado por juego peligroso e instantes después dio un empellón por la espalda a Jair Pereira, por lo que recibió segundo cartón amarillo, fue enviado a las regaderas y el árbitro marcó penal.

Omar Bravo fue incapaz de concentrarse, al minuto 59 tiró pésimo, anunció el disparo y no le imprimió la potencia necesaria; Federico Vilar se lanzó a la derecha y desvió. En el banquillo el técnico Almeyda se quedó pasmado, incrédulo. Enseguida hizo un cambio, sacó a Edwin Hernández y metió a José Ramírez.

El Piojo Herrera ajustó líneas e hizo relevos: Juninho dejó su lugar a Leiton Jiménez (62) y luego Paul Arriola entró por Gabriel Hauche (67). Con un hombre menos Xolos fue más defensivo todavía, se protegió hasta con nueve elementos que se multiplicaban para entorpecer los avances de los rojiblancos.

Orbelín de nuevo tuvo una gran oportunidad tras un tiro de esquina por la izquierda, el portero Vilar desvió a un costado el remate del ex queretano. Los tapatíos no bajaron los brazos, atacaron por oficio, pero sin convicción ni ingenio, y al 84 un largo servicio, exacto, cayó a los pies de Omar Bravo, quien tiró con tanto coraje que voló la pelota hasta el graderío del antes llamado estadio Omnilife.