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El montaje de Una bestia en mi jardín prosigue temporada en el teatro El Granero

Inculcan en niños mirar a los migrantes
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Más que ofrecer respuestas a la problemática de la migración, la obra de Valentina Sierra busca generar, sobre todo en los chicos de la ciudad, cierta conciencia sobre la existencia de los demás y lo que ocurre en otras partes del país. Sobre estas líneas, DamiánFoto Marco Peláez
Carlos Paul
 
Periódico La Jornada
Viernes 8 de abril de 2016, p. 4

Damián tiene siete años y habla mucho. Cuando no habla, canta; y cuando no habla ni canta hace ruidos raros con la boca. Le gusta comer un singular tipo de hormigas con alas llamadas nucús, que saben muy ricas con limón y sal.

Vive con su mamá y su casa es un refugio para migrantes y desde su jardín contempla el frecuente ir y venir de personas de distintos lugares. Todos los días tiene nuevos amigos, pero a diario también se debe despedir de alguien.

Damián es un chico curioso que pregunta mucho: ¿cuántas estrellas existen?, ¿quién inventó las palabras?, ¿por qué la Luna me sigue?, ¿por qué nunca es mañana?, ¿cómo se duermen los peces?, ¿por qué el cielo nunca se cae?, ¿por que la araña no araña?, ¿para qué sirve el dinero?, ¿por qué me tengo que dormir, cuando no tengo sueño? Yo sólo pregunto por qué. Por qué, no es una pregunta tonta, porque sí todo tiene un por qué, que tonto el que jamás pregunta.

Damián es el personaje que protagoniza la obra para niños Una bestia en mi jardín, cuya temática gira en torno a los migrantes centroamericanos que viajan encima de los vagones del tren conocido como La Bestia, y en la que se propone reflexionar en torno a las personas que les ofrecen su ayuda y las que, por el contrario, se aprovechan de ellos.

Es una historia ágil, divertida y conmovedora de los encuentros y despedidas que experimenta Damián, así como de sus sueños, imaginación y fantasía que le provoca esa enorme bestia que pasa cerca de su casa y de la que muchos hablan.

Su madre explica a Damián quiénes son los migrantes y en el refugio diariamente lava ropa y cocina enormes ollas de comida, para luego en itacates llevarla a las orillas de las vías del ferrocarril y lanzarlos como una solidaria y humanitaria ayuda a los que van sobre La Bestia.

Escrita y dirigida por Valentina Sierra Bárcena, la puesta en escena con la compañía Puño de Tierra, integra y se anima con música en vivo, actos circenses y títeres.

Es una obra llena de divertidas canciones originales con letra de Valentina Sierra, Fernando Bonilla y música de Yurief Nieves, las cuales ilustran los sueños y las fantasías de Damián.

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El protagonista de esa puesta en escena con el actor Fernando BonillaFoto Marco Peláez

Están, por ejemplo, la canción Qué tonto el que no pregunta y En mi casa caben todos, esta última es una especie de alegoría en la que se nombran a manera de juego, los nombres de las personas que han pasado por la vivienda de Damián, comenta Nieves.

La obra hace que los niños se pregunten cosas, al tiempo que los tiene cantando y jugando, añade el compositor.

Tren que a veces cumple sueños

Para el actor y titiritero Bruno Salvador Jiménez la historia está llena de metáforas y alegorías muy entretenidas y divertidas. Damián sueña y fantasea con la bestia, hasta que llega el momento en que descubre que ésta es un tren al que se suben los migrantes y que en ocasiones cumple sueños de las personas.

Para la escritura final de la historia se hicieron una serie de lecturas de la obra de teatro y talleres con unos 300 niños, de tres a 12 años de edad, alumnos de la escuela Manuel Bartolomé Cossío.

Resultado de esa labor es la escenografía y el vestuario, que surgió de muchos de los dibujos que hicieron los pequeños. Además se editó una versión de la obra a manera de cuento y se grabó un disco con la música original que se interpreta en la puesta en escena, materiales que se pueden adquirir al terminar cada función.

Más que ofrecer respuestas a la problemática de la migración, Una bestia en mi jardín busca generar sobre todo en los chicos de la ciudad cierta conciencia sobre la existencia de los demás, sobre lo que ocurre en otras partes del país.

Con las actuaciones de Fernando Bonilla, Francia Castañeda, Bruno Salvador Jiménez, Malcolm Méndez, Yurief Nieves y Marianella Villa, la obra se escenifica sábados y domingos a las 12:30 horas en el teatro El Granero del Centro Cultural del Bosque (Paseo de la Reforma y Campo Marte, estación Auditorio del Metro).