Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 1 de febrero de 2009 Num: 726

Portada

Presentación

Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA

Simbiosis
ENRIQUE HÉCTOR GONZÁLEZ

Hua Guofeng, el último maoísta
ALEJANDRO PESCADOR

Bautizada por el viento
ADRIANA DEL MORAL entrevista con ENRIQUETA OCHOA

Quienes revelan la eternidad: Enriqueta Ochoa
ADRIANA DEL MORAL

Goran Petrovic, la mirada trashumante
JORGE ALBERTO GUDIÑO HERNÁNDEZ

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Columnas:
Jornada de Poesía
JUAN DOMINGO ARGÜELLES

Paso a Retirarme
ANA GARCÍA BERGUA

Bemol Sostenido
ALONSO ARREOLA

Cinexcusas
LUIS TOVAR

La Jornada Virtual
NAIEF YEHYA

A Lápiz
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Artes Visuales
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Cabezalcubo
JORGE MOCH


Directorio
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Naief Yehya
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Lecciones no aprendidas: fin de año
y genocidio en Gaza (II Y ÚLTIMA)

EMBATE PROPAGANDÍSTICO

Mientras discutía con amigos y colegas estadunidenses y mexicanos respecto de la reciente carnicería israelí, me llamó la atención que la mayoría repetía lo que parecían eslóganes: “Hamas construye bombas debajo de los pupitres escolares”, “Los palestinos son tan víctimas de Israel como de los fundamentalistas de Hamas” y la más estrepitosa (por sus connotaciones racistas: árabes bestias, judíos decentes): “Lo que Israel hace ahora no es nada comparado con lo que haría Hamas si pudiera.” Mientras debatíamos sofismas el Ejército Israelí (EDI) seguía aplastando Gaza. “La masacre en Gaza se justifica porque Hamas haría lo mismo si pudiera, aunque no lo hacen porque no pueden”, como escribió Robert Fisk, quien en las páginas del Independent también identificó la misma retórica.

MUNDOS PARALELOS

La estrategia propagandística israelí ha sido global, incisiva y tan feroz como los bombardeos de sus pilotos. Por un lado han logrado influenciar tanto a los medios electrónicos como a los impresos con su mensaje, por otro, fueron creados grupos de voluntarios en todo el mundo para discutir, denunciar y acosar a todo medio informativo regional, local o comunitario, páginas del web y blogs que no hicieran eco de su versión. Uno de los mensajes más repetidos era el de establecer comparaciones, como mostrar el mapa de Nueva York o Toronto o Buenos Aires y pintar a un lado una franja de Gaza imaginaria, con un rango de alcance de misiles sobre la ciudad en cuestión. ¿Qué haría usted si los misiles cayeran sobre su casa? La hipótesis es absurda ya que no contempla: 1. Que ninguna de esas ciudades mantienen a una población bajo un bloqueo genocida ni asesina regularmente a sus líderes y figuras públicas; y 2. Que París no fue arrebatada a la población árabe durante la Nakba o catástrofe de 1948, cuando miles de palestinos fueron expulsados de sus tierras. Sin acción no hay reacción.

CONSTRUIR UN PAÍS DESDE UNA JAULA

Los medios estadunidenses al unísono optaron por justificar la acción militar israelí, al repetir dogmas propagandísticos como los mencionados, o como: “Esto no hubiera pasado si los palestinos en vez de querer destruir a Israel se dedicaran a construir Palestina.” Difícilmente cualquier autoridad palestina puede construir un país en los bantustanes amurallados, sin viabilidad territorial, sin acceso a mercados, materias primas, herramientas, transporte o seguridad que son Gaza y Cisjordania, fragmentos de tierra hipervigilados, recortados caprichosamente por autopistas prohibidas a los palestinos, con puestos militares en cada recodo y camino, con acceso limitado al agua, la energía y la educación, con un gobierno títere como es la autoridad, completamente desprestigiada, de Abbas y su cohorte de pillos y colaboradores israelíes.

UNA MONTAÑA DE MUERTOS

Pero quizás la idea más perturbadora del arsenal propagandístico es que Israel hace todo los esfuerzos posibles por evitar el daño colateral, por no asesinar civiles indefensos. Una y otra vez a lo largo de la historia ha sido demostrado que esto es una mentira flagrante. Desde la mencionada Nakba, en que pelotones de milicianos, como el Irgún y brigadas de la muerte, como la Unidad 101, lanzaron campañas de terror para matar o expulsar de la Palestina histórica a cerca del ochenta y cinco por ciento de la población nativa, los sionistas crearon un culto a las armas y una ideología de la fuerza como única solución a cualquier problema. Quienes afirman eso ignoran o han olvidado la masacre de un centenar de civiles en Deir Yassin en 1948; las campañas del edi en Líbano en 1982, cuando cerca de 2 mil civiles palestinos murieron bajo las bombas y por las balas israelíes; la matanza de Qana en 1996 donde murieron más de cien civiles; la masacre de Marwahin, la acción militar en julio y agosto de 2006 contra de Hezbollah, donde murieron alrededor de mil 200 civiles y, por supuesto, los mil 300 civiles asesinados en Gaza. La pila de cadáveres que ha acumulado el edi en su breve historia es impresionante y de ninguna manera es garantía de paz y seguridad.

LA GRAN INMORALIDAD

Resulta inmoral y pasmoso que durante una clara matanza de civiles, los medios, y en particular los editorialistas, encuentren razones para justificar la muerte y destrucción impuesta a un pueblo que carece de ejército y que vive en condiciones que hacen ver humano el bloqueo de Sarajevo. Resulta increíble que aún se utilice el recurso de acusar de antisemitismo a cualquier critico de los crímenes del Estado israelí. Quienes hoy defienden esta masacre son los mismos que ayer hubieran defendido la matanza de My Lai, que habrían encontrado argumentos para justificar el anschluss y quizás hasta hubieran dado igual credibilidad a las víctimas judías alemanas que a los culpables del oprobio repugnante que conocemos como Kristallnacht.