Sociedad y Justicia
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Cedió el gobierno a presión de Monsanto: organizaciones campesinas

Ilegal, la siembra experimental de maíz transgénico, denuncia ANEC
 
Periódico La Jornada
Viernes 13 de marzo de 2009, p. 43

Organizaciones campesinas repudiaron la siembra experimental de maíz transgénico en el país, pues consideran ilegal la medida, dado que el gobierno aún no ha cumplido con una serie de requisitos que establece la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados, y porque es evidente que hubo presión de Monsanto.

Asimismo, señalaron que se legalizará el cultivo clandestino de más de 50 mil hectáreas, además de permitir la entrada de empresas trasnacionales de Estados Unidos, Canadá y Argentina.

En entrevista Víctor Suárez, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo (ANEC), detalló que el gobierno aún no ha instaurado una política de bioseguridad ni un régimen especial de protección del maíz nativo y se carece de una determinación de centros de origen y diversidad del maíz. Agregó que, por tanto, no se pueden otorgar permisos para la siembra experimental del transgénico.

Apuntó también que la determinación de modificar el reglamento de la referida ley tuvo origen en la presión ejercida por Monsanto al gobierno mexicano. El presidente Felipe Calderón se entrevistó en enero pasado en Davos con el presidente mundial de Monsanto y éste amenazó con retirar las inversiones en el país si es que no se autorizaba a la brevedad la siembra experimental de maíz transgénico, afirmó.

Añadió que el gobierno sabe que no se necesita del maíz transgénico para aumentar la producción, pues le hemos demostrado a la Secretaría de Agricultura que tenemos la tecnología para duplicar la producción de maíz sin recurrir al riesgo del maíz transgénico, además sabemos que no es posible la convivencia con los maíces criollos sin que exista contaminación.

Aparte, Federico Ovalle Vaquera, secretario general de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC), comentó que actualmente de los 10 millones de toneladas de maíz que se importan al año, una tercera parte es transgénico, y denunció que con la autorización de este reglamento el gobierno facilita y legaliza la comercialización de este producto en un lapso no mayor a tres años.

Acusó que la vía libre para sembrar maíz transgénico acarreará mayor pérdida de empleo en el medio rural, pobreza y el riesgo de que más tierras pasen a manos de empresas trasnacionales.

En su análisis, sustentado con estudios del investigador y profesor Emilio López Gamez, de la Universidad Autónoma Chapingo, el dirigente campesino indicó que la introducción de transgénicos en el ecosistema causa contaminación genética irreversible, provocando la desaparición de variedades endémicas o tradicionales; en tanto que en la salud humana causan estragos como alergias, resistencia a antibióticos y efectos tóxicos.