Sociedad y Justicia
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A cinco años de creado el programa se revisan los avances y los rezagos, señala

Faltan perfeccionar varios aspectos del Seguro Popular, reconoce funcionario

En México, la mejor atención médica se da en las instituciones públicas, afirma Chertorivski

 
Periódico La Jornada
Lunes 8 de junio de 2009, p. 43

A poco más de cinco años de la entrada en operación del Seguro Popular es momento de revisar lo que ha funcionado y lo que es perfectible, afirmó Salomón Chertorivski Woldenberg, titular de la Comisión Nacional de Protección Social en Salud (CNPSS), quien, de entrada, observa muchas áreas de oportunidad y espacios para mejorar lo que actualmente se realiza.

El funcionario reconoce en el Sistema Nacional de Protección Social en Salud y su brazo operativo, el Seguro Popular, una política de Estado que se creó para ofrecer servicios médicos curativos, principalmente de enfermedades que pueden generar un gasto catastrófico.

Sin embargo, hace falta revisar algunos procesos, mejorar los flujos de información y, entre otros, que conozcamos a cada uno de los afiliados al Seguro Popular a través de una consulta médica preventiva en la que se detecten sus factores de riesgo para el desarrollo de males.

En entrevista, Chertorivski Woldenberg, quien el pasado 20 de marzo asumió la titularidad de la CNPSS, admite que cualquier cambio al esquema creado en el gobierno de Vicente Fox tendrá que pasar por el acuerdo con los gobiernos de los estados y con pleno respeto a su autonomía y a la descentralización administrativa del sistema de salud.

Por otra parte, el también maestro en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México y Política Pública por la Universidad de Harvard, rechazó que exista alguna posibilidad de privatización de los servicios de salud del país. La mejor atención está en las instituciones públicas, afirmó.

Atender a los más necesitados

–¿Cómo encontró al Seguro Popular?

–Está muy bien, en lo general. Con el cambio a la Ley General de Salud, en vigor desde enero de 2004, el país tiene un sistema con altas posibilidades de atender, sobre todo, a los más necesitados, de forma más efectiva y con la seguridad del financiamiento en el futuro. Pero como todo proyecto, que en tan poco tiempo nace y crece a magnitudes importantes, en la operación hay muchas áreas por mejorar. Es fundamental plantear lo que funciona y lo que es perfectible, en acuerdo con las entidades federativas y con pleno respeto a su autonomía.

–¿Qué información se tiene de los afiliados?

–Sabemos quiénes son, dónde viven, cuál es su clínica cercana, cuántos miembros hay en la familia y tenemos información cuando llegan a atenderse. Pero aspiro a que las 9.1 millones de familias afiliadas a la fecha asistan a una consulta de inicio, a fin de detectar sus factores de riesgo para algunas enfermedades, como ocurre en el Programa Oportunidades, donde cada familia tiene poco más de dos consultas al año. En el Seguro Popular el índice es de 1.4.

–De acuerdo con la ley, en 2011 tendrá que cumplirse con la cobertura universal de salud y la protección contra gastos catastróficos, ¿dará tiempo?

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Entrevista con el titular de la Comisión Nacional de Protección Social en Salud, Salomón ChertorivskiFoto Jesús Villaseca

–Actualmente se otorgan 266 intervenciones con las que se atiende 80 por ciento de las enfermedades, además de 49 padecimientos que cubre el Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos y 116 del Seguro Médico para una Nueva Generación, dirigido a los niños nacidos en este sexenio. Lo que todos debemos entender es que hay medios escasos para fines múltiples y que no podemos atender absolutamente todo lo que se quisiera y, en la necesaria toma de decisiones se involucra la economía y los cálculos actuariales y también la parte humana y ética. En esa medida vamos a ir incrementando los padecimientos cubiertos y ahora se dará prioridad a la prevención. En el largo plazo, esta medida contribuirá a reducir las inversiones en la curación.

–¿Cuáles enfermedades podrían incluirse en el fondo de gastos catastróficos?

–Hay un proceso constante de evaluación por parte del Consejo de Salubridad General y del Seguro Popular, en el cual se encuentra, entre otras, la insuficiencia renal, que involucra los tratamientos de diálisis, hemodiálisis, los trasplantes de riñón y los medicamentos inmunosupresores. Otro es el linfoma de Hodgkins, cuyo tratamiento tiene un patrón de éxito superior a 80 por ciento; y las enfermedades lisosomales. Actualmente está garantizada, entre otros aspectos, la atención del VIH/sida, de los tumores malignos de la mujer (cérvico uterino y mamario), los de la infancia, las enfermedades graves del recién nacido y el financiamiento de las vacunas de influenza estacional y neumococo.

–¿Se ha dado ya la participación de la iniciativa privada en la prestación de servicios médicos del Seguro Popular?

–Para las enfermedades catastróficas hay una ligera participación. En 2008 se atendieron tres trasplantes de médula ósea con costos equivalentes a los de las instituciones públicas.

–Se ha señalado el riesgo de que la falta de infraestructura pública conduzca a la privatización de los servicios de salud, ¿cuál es su opinión?

–Estamos muy lejanos de eso. No hay más de 40 hospitales privados en el país con capacidad para brindar atención de alta especialidad, mientras en el ámbito público y sin contar al IMSS e ISSSTE, existen por lo menos 500 hospitales públicos de este nivel. Sin duda, la mejor atención a la salud en México está en las instituciones públicas.

–Cuando empezó a operar el Seguro Popular se cuestionó la capacidad de los estados para administrar el nuevo esquema, ¿con qué se ha encontrado?

–Hay de todo. Algunos que se han desarrollado de manera efectiva y eficiente y otros donde hay oportunidad de mejorar.