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La 33 tocará el jueves con Bomba Estéreo, que armará el baile con Nortec en la clausura

Colombia y México, protagonistas de la sección Radical Mestizo del Festival de México
Tania Molina Ramírez
 
Periódico La Jornada
Lunes 22 de marzo de 2010, p. a16

Colombia y México serán los protagonistas de la sección Radical Mestizo, del Festival de México (Fmx). La 33, orquesta de salsa que surgió en Bogotá, inspirada en el formato neoyorquino de los años 70, se presentará con Bomba Estéreo, banda también colombiana que interpreta electrocumbias, en el Lunario, el jueves 25.

La sección Radical Mestizo del Fmx (http://festival.org.mx/), busca “programar la música de origen ‘tradicional’ que se desmarca del canon original hacia nuevos rumbos por medio del mestizaje cultural y el cruce de campos estilísticos y de géneros”, describió en entrevista su director, José Luis Paredes Pacho.

La 33 (www.la-33.com), fundada por los hermanos Sergio y Santiago Mejía, admiradores de Fania y de Larry Harlow, está integrada por piano, bajo, congas, timbal, bongoes, saxofón, trompeta, trombones y tres cantantes. Representa la nueva generación de salseros colombianos que están revitalizando y refrescando la herencia de la salsa neoyorquina que, a mi entender, se ha perdido en México, dijo el director de Radical Mestizo.

Buscan reivindicar el término salsa

A Paredes Pacho le interesa “reivindicar el término ‘salsa’”: En los años 70 del siglo pasado, contó, “entre la clase media mexicana, se debía evitar el uso del término ‘salsa’ porque supuestamente era un término gringo que buscaba comercializar (pervertir) una variedad de músicas ‘más auténticas’. Tenías que decir ‘son cubano’, ‘guaguancó’, o, si deseabas englobar los diversos géneros caribeños, debías decir ‘música afrocaribeña’, pero no salsa”.

Sin embargo, afirma, “la salsa era el ‘color’ o estilo que la música afrocaribeña adquirió al urbanizarse a partir de la migración de los guajiros al Bronx”. Se nombró salsa a la música de origen cubano al volverse neoyorquina, urbana, de barriada. Es un nombre que engloba en el Bronx a una diversidad de comunidades raciales y sonoras al transformarse y adquirir valores urbanos. Valores cosmopolitas, pero sobre todo de resistencia. Una música que al volverse neoyorquina se volvió actitud, imaginario, contó Paredes Pacho.

Esto creó un sonido nuevo: El son caribeño incrementó el sonido grave de los tambores, puso al frente del escenario los timbales (Tito Puente), y esos pequeños cambios generaron un universo insólito y potente, con nuevos bailes como el mambo, el latin soul y el bugalú, que son resistencia, identidad, fiesta, que fueron incluso una revolución sexual y una reivindicación racial.

El pianista y compositor de La 33, Santiago Mejía, dijo a la revista Rolling Stone: Nos gustaba mucho la salsa setentera porque se siente mucho más la fusión con el jazz, el rocanrol, la vida urbana; sonidos callejeros con academia.

Por otro lado, la electrocumbia de la banda Bomba Estéreo y la electronorteña del colectivo Nortec: Tijuana Sound Machine (Bostich y Fussible) armarán el baile de clausura del Festival de México, al aire libre, el domingo 28, a las 18 horas, en Avenida de la República (frente al Monumento a la Revolución). Antes del concierto se proyectarán las animaciones ganadoras del concurso de Animasivo.

Artistas emergentes

En años anteriores, Radical Mestizo ha traído a México propuestas como Goran Bregovic, Ojos de Brujo, Rachid Taha y Enrique Morente y Lagartija Nick. “La idea es presentar artistas emergentes o aquellos en los que la industria local no se ha interesado. Por ejemplo, Diego El Cigala con su flamenco bolero se presentó por primera vez en México con nosotros, tres meses antes de que saliera al mercado su multipremiado disco Lágrimas negras”, contó Paredes Pacho. Lo mismo ha ocurrido con otros artistas, que llegaron a México vía el festival.

En esta ocasión se buscó dar al Fmx un enfoque latinoamericano, por aquello de las conmemoraciones del bicentenario de la independencia; de ahí que Radical Mestizo se centrara en las corrientes emergentes de Sudamérica.

Se ofrecerá cumbia electrónica porque hoy hay propuestas de calidad deslumbrantes y potentes en Colombia, Argentina y Monterrey (México), además de que va obteniendo visibilidad en Europa. La moda de la música balcánica que cundió en Europa es complementada o sustituida por la cumbia electrónica, opinó Paredes.

La banda colombiana Bomba Estéreo (www.myspace.com/bombaestereo) participará en la clausura con sus canciones prendidas y bailables que incorporan distintos elementos. “Mantenlo prendido, fuego, no lo dejes apagar. Que aquí viene Bomba Estéreo, viene con to’o, champeta, reggae music, cumbia y folclor, ¡C’mon!, que es un poder que es una bomba atómica, un poco de folclor con música electrónica”, se escucha a Liliana Saumet, la joven y energética cantante, con actitud hiphopera, quien escribe letras para el grupo.

Electrónica, tocada por personas no por computadoras

El tecladista y bajista Simón Mejía, de Bogotá, fundador y compositor de la música de Bomba Estéreo, dijo en una ocasión que lo que hacen forma parte de la música electrónica que cada vez más tiende a ser una música electrónica tocada por personas, no por computadoras.

La banda, creada en 2005, vendrá a México con esta formación: Saumet, Mejía, Kike Egurrola (congas) y Diego Cadavid (batería). Bomba Estéreo se ha presentado en ciudades europeas y norteamericanas, y ésta es su primera vez en México.

El baile arrancará con música electrónica de la frontera a cargo de Bostich (Ramón Amezcua) y Fussible (Pepe Mogt), del colectivo Nortec: Tijuana Sound Machine (www.myspace.com/tijuanasoundmachine). Nortec reúne a algunos de los exponentes de música electrónica mexicana más conocidos en el país y el exterior. En México formaron parte de quienes abrieron el terreno de la experimentación electrónica con ritmos populares, en este caso la norteña y la tambora.