Sociedad y Justicia
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La dependencia carece del listado de especies prioritarias y las unidades están mal ubicadas, refiere

Acusa la ASF a Semarnat de incumplir objetivos de la política de vida silvestre
Angélica Enciso L.
 
Periódico La Jornada
Lunes 22 de marzo de 2010, p. 41

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) no ha cumplido con los objetivos planeados en la política de vida silvestre. Las Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (Umas) establecidas para fomentar la preservación de los recursos naturales no están en las áreas donde se concentra la biodiversidad, la dependencia no cuenta con el listado de especies prioritarias y tampoco acata los convenios internacionales en la materia, señala la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

Indica que existe falta de coordinación entre la Semarnat y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Resume que no cumplieron con el objetivo de formular, conducir, operar y evaluar la política nacional en materia de vida silvestre, para lograr la conservación mediante la protección y el aprovechamiento sustentable.

Esto corrobora lo que han dicho las organizaciones ambientalistas: las autoridades no cuentan con elementos suficientes para llevar a cabo un manejo adecuado de la vida silvestre y sus fallas reflejan que la planeación de la conservación no está funcionando, como es el caso de la ubicación de las Umas, señaló Beatriz Bugeda, presidenta del Observatorio Ciudadano de Vigilancia Ambiental.

La ASF –organismo encargado de auditar al gobierno federal–, en el informe correspondiente a 2008, evaluó la conservación de la vida silvestre y encontró que la mayor parte de las Umas –granjas, confinamiento o invernaderos– están fuera de las regiones con ecosistemas de alta biodiversidad: 81.4 por ciento (22 mil 598 hectáreas) de las 27 mil 747 hectáreas que abarcan en total no cubren esas áreas.

En cuanto al sistema de Umas –establecidas en 1997, durante la gestión de Julia Carabias–, indicó que se determinó la falta de acciones para promoverlas, con el fin de generar alternativas de desarrollo rural sustentable mediante su diversificación. La Semarnat, de acuerdo con el documento, reconoció que carece de criterios, lineamientos técnicos e instrumentos para la evaluación de las Umas, ya que no se han elaborado y apenas están en preparación los planes de manejo para incluir indicadores de éxito.

La ASF también detectó que en la formulación de la política pública no se consolidó el Subsistema Nacional sobre la Vida Silvestre ni se elaboraron las listas de especies y poblaciones prioritarias para la conservación, ni se integró el inventario de poblaciones y especies silvestres. En este punto, la dependencia reconoció ante la ASF que el listado de especies prioritarias no existe, debido a que no había sido instalado el Consejo Técnico Consultivo Nacional para la Conservación y Aprovechamiento Sustentable de la Vida Silvestre, responsable de dar una opinión previa a la publicación de la lista.

Las Umas están ubicadas con visión de aprovechamiento más que con bases biológicas de conservación. La Norma 059 que enlista las especies en riesgo lleva más de tres años sin ser publicada en su nueva versión y en ella se enlistan nuevas especies en peligro de extinción; hay medidas ineficaces en la conservación de la vaquita marina, de la cual quedan menos de 150 ejemplares; el tráfico de especies silvestres rebasa a los inspectores y son sólo algunos ejemplos de las malas políticas de conservación que lleva a cabo la Semarnat. Si sigue con las mismas fallas serán más las especies en riesgo y la degradación del medio ambiente crecerá, consideró Alejandro Olivera, coordinador de la campaña de océanos y costas de Greenpeace.

La ASF señala que la Semarnat tampoco presentó a la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres los informes bianuales desde 2005, y en 2008 tampoco entregó el reporte anual, por lo que en enero pasado pidió al Órgano Interno de Control de la dependencia que realizara las investigaciones correspondientes para fincar responsabilidades.

En cuanto a vigilancia, rubro que corresponde a la Profepa, refirió que se constató la falta de metas de operativos de vigilancia en materia de vida silvestre y se encontraron sólo cumplimientos parciales de inspección y vigilancia.